Publicado: 10.03.2016 14:11 |Actualizado: 11.03.2016 12:23

Draghi lleva los tipos al 0%, cobrará más a la banca y amplía a 80.000 millones la compra de deuda

El BCE, que ha revisado a la baja sus previsiones económicas, despliega todo su arsenal para impulsar los prestamos, el consumo y la inflación, y ahuyentar el fantasma de otra recesión

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Un visor de una cámara de televisión recoge la imagen del presidente del BCE, Mario Draghi, durante la rueda de prensa mensual en la sede de la entidad. REUTERS/Kai Pfaffenbach

Un visor de una cámara de televisión recoge la imagen del presidente del BCE, Mario Draghi, durante la rueda de prensa mensual en la sede de la entidad. REUTERS/Kai Pfaffenbach

MADRID / FRÁNCFORT.- El Banco Central Europeo (BCE) despliega su arsenal para hacer frente a la baja inflación y al debilitamiento de la economía europea, y evitar el fantasma de una recesión. Esperando impulsar los prestamos, el consumo y la inflación, el Consejo de Gobierno de la entidad que preside Mario Draghi ha decidido este jueves llevar los tipos de interés al 0% (desde el 0,05% en que se encontraba hasta ahora), cobrar más a los bancos por guardar su dinero, y aumentar un 33% el volumen de compras de deuda, en las que incluirá también la de las empresas.0

Concretamente, el BCE ha acordado recortar en 10 puntos básicos el interés aplicado a su facilidad de depósito, que pasará a ser del -0,40% desde el -0,30% actual, informó la institución. De este modo, el BCE pasará a cobrar un 0,40% a las entidades que hagan uso de esta facilidad para salvaguardar diariamente su exceso de liquidez, lo que podría servir de estímulo a la concesión de créditos e inversiones.



También , la institución ha reducido también el interés de la facilidad marginal de préstamo, que pasará a ser del 0,25% desde el actual 0,30%.

Asimismo, el BCE ha decidido ampliar hasta 80.000 millones de euros a partir del próximo mes de abril (superando las previsiones del mercado que esperaban una subida a 70.000 millones) el volumen de sus compras mensuales de deuda pública (también conocido como flexibilización cuantitativa o QE por sus siglas en inglés), que desde marzo de 2015 estaba en 60.000 millones de euros.

El BCE  lanzará nuevas rondas de créditos baratos, para que los bancos los extiendan a la economía real

Además, ha decidido incluir en la lista de activos a comprar bonos denominados en euros y con grado de inversión emitidos por "corporaciones no bancarias" (empresas) establecidas en la zona euro.

El BCE ha obtenido pocos resultados de los 700.000 millones de euros que ha gastado en compra de deuda pública y otros activos en el último año, ya que el desplome de los precios de las materias primas ha eclipsado el impacto de sus medidas de alivio cuantitativo.

Finalmente,  prepara nuevas rondas de créditos baratos, para que los bancos los extiendan a la economía real. A partir de junio de 2016 lanzará cuatro operaciones condicionadas de refinanciación a largo plazo (TLTRO II), cuyas condiciones de préstamo serán "tan bajas como el interés de la facilidad de depósito".

La entidad a señalado que esas próximas rondas de créditos ultrabaratos a los bancos a cuatro años incluirían en algunos casos algunos endulzantes extra para alentarlos a trasladar los préstamos a terceros.

El rascacielos donde tiene su sede el BCER, visto entre los teados de Fráncfort. REUTERS/Ralph Orlowski

El rascacielos donde tiene su sede el BCE, visto entre los tejados de Fráncfort. REUTERS/Ralph Orlowski

Los acuerdos del Consejo de Gobierno ponen de relieve las dificultades a las que se enfrenta el BCE ante la caída de las expectativas de inflación y las preocupaciones por un crecimiento casi nulo de los precios. En las últimas semanas se ha constatado la debilidad de las presiones inflacionistas en la zona euro; el IPC adelantado de los países de la moneda única bajó en febrero al -0,2%.

El BCE rebaja sus proyecciones de crecimiento e inflación para la eurozona

A la vez, los grandes organismos internacionales, como la OCDE y el FMI, ha avisado de un debilitamiento global y han instado a tomar a los gobiernos a tomar medidas para evitar el "descarrilamiento" de la economía.

En ese sentido, el BCE ha rebajado sus previsiones de crecimiento para la zona del euro para 2016 en tres décimas hasta el 1,4% y las de inflación en nueve décimas hasta el 0,1%, frente a las previsiones de diciembre, cuando pronosticó que la Eurozona crecería en 2016 un 1,7%, y en 2017 un 1,9%, con una inflación del 1% en 2016 y del 1,6% en 2017. El presidente del BCE, Mario Draghi, dijo en rueda de prensa que esta revisión a la baja se produce por los riegos a la baja para el crecimiento global y la caída de los precios del petróleo los últimos meses.

Draghi se jugaba su credibilidad

Draghi prometió hace tiempo hacer lo que fuera necesario y había creado muchas expectativas en el mercado, que tenía que cumplir porque de lo contrario los mercados dejarían de creerle, después de que mucho se sintiesen decepcionados en diciembre cuando presentó medidas de estímulo por debajo de las expectativas.

En la rueda de prensa habitual tras la reunión del Consejo de Gobierno, el presidente del BCE ha subrayado de que eran necesarias más medidas porque la recuperación de la zona euro corría el riesgo de verse mermada por la ralentización de los mercados emergentes. "Con el paquete integral de hoy para las decisiones de política monetaria, estamos aportando estímulos monetarios sustanciales para contrarrestar los mayores riesgos hacia el objetivo de estabilidad de precios del BCE", dijo en rueda de prensa.

El presidente del BCE, Mario Draghi, durante la rueda de prensa mensual en la sede de la entidad. REUTERS/Kai Pfaffenbach

El presidente del BCE, Mario Draghi, durante la rueda de prensa mensual en la sede de la entidad. REUTERS/Kai Pfaffenbach

"El consejo de gobierno espera que los tipos de interés clave continúen en el nivel actual o más bajos durante un periodo de tiempo extendido, y mucho después del horizonte de nuestras compras de activos netos", ha dicho, pronosticando que la inflación continúe negativa en los próximos meses y repunte posteriormente este año. No obstante, Draghi ha señalado que había límites hasta donde podían caer los tipos.

El banquero italiano ha asegurado que con las medidas acordadas el BCE "no se ha quedado sin munición", y ha señalado que el énfasis debe trasladarse desde instrumentos de tipos de interés hacia otras herramientas "no convencionales".

El presidente del BCE indicó que la decisión para adoptar esta nueva batería de medidas se acordó por "una abrumadora mayoría", fórmula que sugiere la ausencia de unanimidad entre los banqueros centrales de la eurozona, incluso a pesar de que en esta reunión de marzo no le correspondía votar al presidente del Bundesbank, Jens Weidmann.

Euforia en los mercados de breve duración

Tras la decisión del BCE, el Ibex 35, el principal indicador de la bolsa española, terminó prácticamente plano, a pesar de las fuertes subidas con las que los inversores recibieron la nueva bajada de tipos y la ampliación de las compras de bonos.

En un primer momento, la bolsa se disparó casi un 4%, hasta superar el nivel de los 9.000 puntos. Pero al cierre, el Ibex 35 se anotó un repunte del apenas el 0,07% a 8.766,9, gracias al avance de la banca (los bancos tiene una ponderación del 28% en el índice), el principal beneficiario de la nueva relajación monetaria: Santander y BBVA, que sumaron un 1% y un 1,35%; Bankia, Caixabank, Sabadell, Bankinter y Popular, por su parte, registraron repuntes de entre el 1% y el 4,6%. En cambio en el conjunto de Europa el sector financiero bajó un 0,22%.