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El arcoiris del ecosocialismo

Es la número cinco de la lista de Equo por Madrid. Pero no es la primera vez que Boti García Rodrigo concurre a unas elecciones generales. Gaspar Llamazares la llamó para ir en la candidatura de IU en 2004 y en 2008.

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Su voto “estaba enfermo”, pero Equo lo ha curado. Boti García Rodrigo (Madrid, 1945), número cinco de la candidatura de la formación ecosocialista por Madrid, lo cuenta en un vídeo que ha hecho público en YouTube. El proyecto que lidera Juan López de Uralde la ha rescatado para la política. Ella es la voz de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales en el partido.

Años de armario le impulsaron a mediados de los noventa a luchar por su libertad “y por la de los demás”, en la primera línea del activismo LGTB. Una militancia “tardía, pero entusiasta y activa”, explica. Llegó a ser presidenta del colectivo madrileño Cogam, y ahora es parte de la dirección de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB), donde se encarga del área de relaciones institucionales.

Su activismo, que le ha dado “la vida, la razón de ser, los amigos y el amor”, también le ha provocado algunos disgustos aunque, según cuenta, siempre han llegado desde fuera del movimiento: “la homofobia, el machismo, el patriarcado...”, relata. Para encauzar su lucha social en las instituciones, García Rodrigo dio el salto a la política en 2004. Gaspar Llamazares (IU) la llamó para que fuera en su lista por Madrid. Fue el número seis ese año y el siete cuatro años después, aunque, al no obtener escaño, mantuvo su activismo y siguió estando en la primera línea de las protestas a favor del respeto de la diversidad sexual en las calles.

García Rodrigo también saldría después a la calle junto al Movimiento 15-M, del que se declara “fan”. Y es que “otra enfermedad –dice–, la de la democracia”, ha sido la que la ha acercado hasta Equo. En su opinión, los ecosocialistas “son transparentes, horizontales y transmiten ilusión y honestidad”. Equo, para ella, tiene “todos los colores”: “El rojo de la izquierda, el verde del ecologismo, el violeta de las mujeres y, por supuesto, el arcoiris” del movimiento LGTB, recalca.
López de Uralde la ha engatusado con su mirada “limpia y activista”. El feeling ha sido recíproco. El líder de Equo destaca que García Rodrigo “siempre transmite optimismo y ánimos a la gente. Siempre está con una sonrisa en la cara”, celebra. Entre IU y Equo, García Rodrigo celebra que en esta última haya “gente diferente” y, sobre todo, “con métodos diferentes”.

Equo es, a su juicio, “imprescindible” para “hacer una limpieza general: en la propia casa, en la sociedad, en una democracia que no nos representa, en una economía que nos asfixia y en el mundo en general que es la casa que compartimos entre todos”.