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Franco aún no se baja de su Arco de la Victoria

El monumento, situado a la entrada de la capital, homenajea la victoria franquista y no tiene visos de ser adaptado a la ley de Memoria Histórica

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El Arco de la Victoria que preside la entrada a Madrid por la carretera de La Coruña es una de las más exageradas muestras de exaltación franquista de la capital. Pese a ello, no existen visos de que vaya a aplicarse la Ley de Memoria Histórica.

El monumento, de casi cuarenta metros de altura, vacío y abandonado en su interior, se alzó a mediados de los años 50 para conmemorar la victoria de los militares sublevados contra la II República. Es decir, para celebrar el éxito del alzamiento militar de Franco.

Depende del 'Consorcio Urbanístico Ciudad Universitaria' formado por las universidades Complutense de Madrid (UCM), Politécnica, UNED y ayuntamiento de Madrid . Es esta entidad la encargada de su gestión conforme a la Ley 52/2007 de Memoria Histórica.

El Consorcio Urbanístico tampoco valora la posibilidad de instalar una placa con la historia del Arco 

Según fuentes del Rectorado de la Universidad Complutense consultadas por Público.es, no existe por el momento intención alguna de adaptar el Arco a la citada ley en lo referente al tratamiento de los símbolos franquistas.

'Es un bien de interés cultural catalogado con el nivel más alto de protección y ahora mismo el Consorcio no tiene nada encima de la mesa', han confirmado las mismas fuentes citando al Consorcio al ser preguntadas sobre la existencia de planes futuros de gestión para la retirada de las inscripciones en latín que conmemoran el alzamiento militar y que presiden el frontón del Arco. 

'El Consorcio propuso antes de la entrada en vigor de la ley de Memoria un cambio de nombre por el de Arco de la Concordia', aseguran desde el Rectorado de la UCM. Un nombre que contradice las inscripciones en piedra del monumento, en cuya parte que da a Moncloa reza: 'Fundada por la magnificencia regia y restaurada por el duce de los españoles, la sede de los saberes de Madrid florece ante la mirada de Dios'. En la parte opuesta puede leerse: 'A las armas que han vencido aquí, la mente que vencerá siempre ha dedicado como regalo este monumento'.

Respecto a la posibilidad de señalizar el edificio mediante la instalación de una placa donde figure una explicación del porqué de ese monumento, desde el Consorcio Urbanístico lo tienen  claro: 'Debería proponerlo alguien y realizar el informe pertinente. Dadas las necesidades existentes en la universidad, este tema no se ha vuelto a tocar', reconocen.  

En ese sentido, recurren a la dificultad de las obras en el arco, ya que 'las letras están talladas en piedra, lo que implica una intervención de mayor calado' y supone la necesidad de 'una propuesta que ocupe el lugar de las inscripciones'.  

Este monumento público es emblema de las peticiones de víctimas que desde hace tiempo solicitan que se haga algo al respecto. 'Deben borrarse esas inscripciones y llevar a cabo un acto simbólico para dedicarlo a algo más democrático', asegura Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica.  

Desde hace tiempo, Silva viene insistiendo en la idea de 'la agresión que supone para cualquier persona que sienta la democracia que, en el año 2010, un monumento siga homenajeando a los golpistas del ejército de Franco'. En ese sentido, recuerda cómo la UCM cambió recientemente símbolos falangistas que aún quedaban en el edificio del rectorado y que, en cambio, con el Arco no se hace 'absolutamente nada'.

'La universidad es un espacio para formar y monumentos como este hacen todo lo contrario, deforman', afirma Silva en respuesta a la inacción de la administración universitaria sobre el Arco de la Victoria. 

Algunos símbolos podrían evitar su retiro si Cultura observa interés histórico o cultural

La ley de Memoria Histórica insta en su articulado a las administraciones públicas a tomar las medidas oportunas para la retirada de este tipo de vestigios, pero el Gobierno tardó casi un año en desarrollar este precepto y hacerlo cumplir a través de una instrucción del Consejo de Ministros que entró en vigor en noviembre de 2008.

Cada una de las piezas a retirar están sujetas a la revisión voluntaria previa por parte de una Comisión de Expertos del Ministerio de Cultura que, a petición de la administración competente en la retirada de la imagen, elabora un informe en el que estudia la posibilidad de que algunas puedan ser 'amnistiadas' por razones de interés cultural, histórico o por criterios técnicos. 

Este requisito propicia la demora excesiva en el retiro de estas figuras de exaltación franquista y suele ser pretexto para la falta de acción de las administraciones públicas, como sucede en el caso del Arco de la Victoria. 

La reciente sentencia que obliga al ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife a elaborar un catálogo de símbolos a retirar ha tenido buena acogida entre la asociaciones de víctimas ya que, según Silva, 'sienta precedente' pero el Gobierno sigue sin usar los mecanismos que tiene 'para obligar a cumplir con la ley', indica el presidente de la ARMH, lo que deriva en una falta sistemática de no aplicación de la norma.