Publicado: 29.08.2015 23:10 |Actualizado: 29.08.2015 23:46

España 'entierra' las decenas de
miles de desapariciones forzadas
de la Guerra Civil y el franquismo

El Gobierno del PP desoye como costumbre las peticiones internacionales para juzgar los crímenes que se cometieron durante la dictadura. En el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, numerosas ONG y e incluso la ONU redoblan esfuerzos para que España deje de ser uno de los países con más fosas comunes del mundo

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fosa común Asociación por la Memoria Histórica

Fosa Común de la época de la Guerra Civil. Asociación por la Memoria Histórica

MADRID.- El Gobierno ha escogido olvidar a las víctimas para proteger al franquismo y a los protagonistas de la dictadura que permanecen con vida. Así lo denuncian numerosas ONG, entre las que se encuentran Amnistía Internacional o Rights International, así como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con motivo del Día Internacional que conmemora la memoria de las Víctimas de Desapariciones Forzadas.

Estos organismos coinciden en que España "no tiene nada que celebrar" este domingo 30 de agosto. Amnistía precisa que de los 114.000 crímenes cometidos durante la Guerra Civil y el franquismo, la gran mayoría corresponden a desapariciones forzadas, en las que el Gobierno del Partido Popular ha hecho poco o nada por restablecer sus derechos a la verdad, la justicia y la reparación de las víctimas, a pesar de ser instado a ello repetidas veces.

La mayoría de los 114.000 crímenes cometidos durante la Guerra Civil y el franquismo corresponden a desapariciones forzadas

La propia ONU ha reiterado hasta en cuatro ocasiones en menos de un año al Ejecutivo de Rajoy que debe colaborar con la justicia argentina en la investigación que ésta lleva a cabo sobre los crímenes cometidos durante la dictadura y por la que ha pedido la extradición de 17 imputados franquistas. España ha recibido los avisos de los relatores especiales de ejecuciones extrajudiciales; sobre la tortura y otros malos tratos; sobre la promoción de la verdad y la justicia, además del Grupo de Trabajo de desapariciones forzadas.

El Gobierno ha desoído todos ellos y ha preferido que la verdad y las decenas de miles de desaparecidos permanezcan enterrados en las cunetas. España comparte, junto a Camboya, el podio internacional de la vergüenza en esta materia, al ser los dos países con más fosas comunes del mundo, expone Jueces por la Democracia, "y con mayor número de personas víctimas de desapariciones forzadas cuyos restos no han sido recuperados ni identificados".



El terrorismo de Twitter y "la guerra del abuelo"

No solo la pasividad ante los llamamientos internacionales señala la nula intención del PP de resarcir los derechos de las víctimas de desapariciones forzadas. Movimientos como la reforma del Código Penal, la rotunda negativa a crear una comisión de la verdad sobre el franquismo —que no solo exigen las asociaciones de víctimas, sino todos los grupos del Senado, a los que el PP ha aplacado con su mayoría absoluta— o la promoción de Pablo Casado a vicesecretario general de Comunicación del partido denotan que la intención de los conservadores es seguir echando tierra sobre los crímenes y desapariciones.

España "sigue sin tipificar de manera expresa y autónoma el delito de desaparición forzada, reconocer expresamente su condición de crimen internacional ni y ajustar su definición a la Convención Internacional"

La reforma del Código Penal, por un lado, "sigue sin tipificar de manera expresa y autónoma el delito de desaparición forzada, reconocer expresamente su condición de crimen internacional y ajustar plenamente su definición a la que se contiene en el artículo 2 de la Convención Internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas", denuncia la ONG Rights International Spain. 

Pese a que las llamadas de atención de la ONU se producían durante la redacción del texto —así como los de sus hermanas mordaza: la Ley de Seguridad Ciudadana y la de Propiedad Intelectual— y su proceso parlamentario, el Gobierno dejó claras sus prioridades al establecer multas por acciones como apoyar el hashtag de convocatoria de una manifestación por Twitter o protestar frente a instituciones como el Congreso o el Senado. 

Sin embargo, si hay algo pero que olvidarse de las víctimas de las desapariciones forzadas, sin duda sea ningunearlas. Es exactamente lo que hizo Pablo Casado, el chico para todo del PP, que echó sal en la herida abierta de la sociedad española al afirmar que los familiares y allegados de las víctimas que piden justicia son "carcas" y "están todo el día con la guerra del abuelo, con las fosas de no sé quién". 

Lejos de pedir perdón, el joven líder conservador lamentó que "se extracte un minuto de un mitin de 15". En este Día Internacional la memoria de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, parece claro que ni el actual PP, ni el que viene, moverán un dedo por reparar sus derechos.