Publicado: 25.11.2011 08:13 |Actualizado: 25.11.2011 08:13

Los 5,8 millones públicos que recibió Nóos terminaron en manos de la trama

Los datos fiscales de seis empresas nucleadas en torno a Urdangarin y Diego Torres confirman que se lucraron entre 2004 y 2007 gracias a los fondos concedidos a la ONG' por la Generalitat de Camps y el Govern balear

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Los datos suministrados por Hacienda al juez que investiga los negocios del Instituto Nóos con la Generalitat valenciana y el Govern balear han venido a explicar por qué el magistrado señaló en su auto a Iñaki Urdangarin y su socio y sucesor al frente de la asociación, Diego Torres, como artífices de una trama empresarial destinada a "apoderarse" de fondos públicos. Entre 2004 y 2007, el Instituto Nóos recibió de la Generalitat de Francisco Camps y del Govern balear 5,8 millones de euros en convenios para organizar distintos eventos sobre turismo y deporte. Y una cifra casi idéntica (sólo 75.535 euros menos) fue la que en ese mismo periodo acabó en las cuentas de seis sociedades controladas por el duque de Palma y/o Torres.

La cuenta de ingresos societarios asciende aún más si se tienen en cuenta los pagos hechos por el Instituto Nóos a dos bufetes ligados a la familia política de Diego Torres, los Tejeiro, aunque en este caso las cantidades individuales nunca excedieron de 10.000 euros.

Nóos Consultoría y Aizoon SL se llevaron la mejor parte en el reparto

Como ya avanzó Público hace diez días, las dos sociedades en las que el yerno del rey participaba oficialmente en calidad de socio Nóos Consultoría Estratégica SL, hasta mediados de 2006, y Aizoon SL, en la que sigue compartiendo titularidad con Cristina de Borbón se llevaron la mejor parte: ambas recibieron del Instituto Nóos 3.542.329 euros entre 2004 y 2007.

Este diario ha intentado en reiteradas ocasiones, sin éxito, conocer la versión de Urdangarin.

Las seis empresas que se repartieron los 5,8 millones facturados al Instituto Nóos figuran como objeto de la batería de registros desarrollada en Barcelona la semana del 7 de noviembre por orden del juez del caso Palma Arena, José Castro. Las seis facturaron al Instituto Nóos por la prestación de servicios que el juez considera "ficticios" o en todo caso reales pero con un precio inflado deliberadamente. Mediante esas facturaciones, subrayaba el juez en su auto del 7 de noviembre, los fondos públicos acababan "en manos de mercantiles controladas por Diego Torres e Iñaki Urdangarin". Cuando el magistrado dictó esa resolución ya tenía los datos de Hacienda, según fuentes del caso.

Junto con Nóos Consultoría y Aizoon, la nómina de mercantiles que cobraron del Instituto Nóos es esta: Virtual Strategies SL, Shiriaimasu SL, Intuit Strategy Innovation Lab SL y De Goes Center for Stakeholder Management SL. Las cuentas bancarias de las tres primeras tienen o tenían como titular o autorizado a Diego Torres.

Las otras cuatro sociedades aparecen directamente ligadas a Diego Torres

Y De Goes Center, la sociedad desde la que el conglomerado desvió presuntamente más de 300.000 euros al paraíso fiscal de Belice, pertenece igualmente a Torres a través de Fundación Deporte, Cultura e Integración Social, otra entidad que, como el Instituto Nóos, nació cubierta por el manto del altruismo. El administrador de De Goes Center es Mario Sorribas, que también percibió honorarios de Nóos Consultoría Estratégica y es apoderado de Aizoon SL.

Este diario ha tenido acceso al llamado Modelo 347 de esas seis sociedades. Se trata de la declaración anual de ventas (cobros) y compras (pagos) superiores a 3.000 euros que cada mercantil debe presentar ante la Agencia Tributaria. La fiabilidad del Modelo 347 es muy alta, dado que permite cruzar los datos aportados por quienes emiten las facturas y quienes las abonan. O viceversa.

Es el Modelo 347 el que ratifica que los 5,8 millones llegaron a esas seis empresas procedentes del Instituto Nóos. Y que, a su vez, el Instituto Nóos había recibido esa misma cantidad de los Ejecutivos del País Valencià y Balears.

La documentación obtenida por Público presenta un hecho singular: el rastro societario dejado por Urdangarin y Torres es mucho más evidente que en otros casos judiciales donde se investigan hechos similares, es decir, presunta malversación, prevaricación y fraude a la Administración.

El ejercicio más productivo para el Instituto Nóos y, en consecuencia, para la red empresarial tejida en torno a Urdangarin y Torres fue 2005. La asociación cobró ese año de la Generalitat valenciana y el Govern balear 2.244.000 euros. Y a su vez la asociación pagó a las empresas de su constelación mercantil 2.195.324 euros. Nóos Consultoría, cuyo nombre proviene del griego "inteligencia" o "mente", y Aizoon encabezaron la lista de facturaciones: la primera se hizo con 1,2 millones y la segunda, con 556.000 euros.

Distribuidas a modo de personajes secundarios que van rotándose en el escenario, la facturación de las otras sociedades fluctuaba por años: por ejemplo, en 2005 Shiriaimasu cobró del Instituto Nóos 34.800 euros, mientras que De Goes Center no percibió nada. Al año siguiente, De Goes facturó al Instituto Nóos 208.800 euros y Shiriaimasu 170.056. Y, en 2006, Virtual Strategies ingresó de la supuesta ONG 188.384 euros mientras que en 2005 no tuvo ingresos con origen en la entidad sin ánimo de lucro.

En efecto, 2005 fue sin duda el momento culmen para el Instituto Nóos en cuanto a su relación con instituciones públicas. Entonces, la asociación ya tenía en marcha el convenio trienal suscrito en 2004 con la Generalitat y el Ayuntamiento de Valencia para organizar tres cumbres sobre turismo y deporte, la llamada Valencia Summit. Ese acuerdo, de contenido secreto pese a que el dinero en juego era íntegramente público y que no introducía ninguna obligación de gasto para el Instituto Nóos, le reportó 1.044.000 euros en 2005.

El convenio, de cuyas cláusulas y características informó el miércoles este diario, constituye el paradigma de cómo funcionaba el Instituto Nóos: el Ejecutivo de Camps y el consistorio de Rita Barberá garantizaron a la entidad un "canon" anual de 900.000 euros y asumieron, sin una sola línea de explicación, el conjunto de gastos 307.000 euros derivados de la Valencia Summit: desde los viajes al alojamiento pasando por la cena de gala y la decoración floral.

Mientras, su convenio con el Govern balear, suscrito en 2005 para otras dos cumbres sobre turismo y deporte, engrosaba ese ejercicio el balance del Instituto Nóos con 1,2 millones más. Entre 2006 y 2007, la asociación cobró la parte restante: 1,1 millones.

En 2004, y esta vez sin la pantalla de la asociación a la que Urdangarin rebautizó de manera que el nombre acabó siendo casi idéntico al de su asesoría privada, Nóos Consultoría había facturado a la Fundación Illesport y a la Agencia de Turisme de Les Illes (antes Ibatur) 294.000 euros. Fueron precisamente Illesport e Ibatur las que luego rubricaron el convenio bienal con el Instituto Nóos. Tanto cuando Nóos Consultoría facturó a Illesport e Ibatur como cuando los dos organismos suscribieron el convenio bienal, Urdangarin presidía Instituto Nóos. Y Diego Torres, que le sucedió en ese cargo en junio de 2006, era oficialmente su segundo de a bordo.