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Monago asume los 12 puntos de IU para gobernar Extremadura

El candidato conservador acepta mantener el Impuesto de Sucesiones, contrario al criterio del PP

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El primer aplauso de la bancada del PP sonó a las 18.01 horas de ayer. Apenas tres minutos después de que comenzara el discurso de investidura de José Antonio Monago en la Asamblea de Extremadura, en Mérida. Justo cuando el candidato conservador a la Presidencia del Gobierno de la Junta acababa de proclamar esto: 'Quisiera dar la bienvenida de nuevo en este Parlamento a Izquierda Unida. Vuelve a esta Cámara con tres diputados a los que me dirijo también con la mano tendida y a los que felicito por el trabajo intenso fuera de esta Cámara años atrás que hoy ven recompensado'.

El cumplido (y la ovación de los diputados del PP) tenía toda la lógica: gracias a la ya casi irreversible abstención de IU, el partido de Mariano Rajoy conquistará el jueves, en segunda vuelta, el trofeo del Ejecutivo extremeño tras 28 años de mayorías socialistas.

El PP se compromete a llevar a cabo una reforma electoral que favorece a IU

Claro que los guiños a la federación no se limitaron a una colección de gestos de cortesía. También tocaron el fondo: Monago prometió asumir los '12 mandamientos' que Pedro Escobar, líder regional de IU, trasladó el 17 de junio a PSOE y PP como condiciones para negociar. El candidato compró desde una reforma fiscal que contenga la 'modulación' del Impuesto de Sucesiones –el PP pedía en campaña suprimirlo– y la exigencia al Gobierno central del rescate de Patrimonio, hasta el cambio de la Ley Electoral y la aprobación de una renta básica para los ciudadanos en riesgo de exclusión. Medidas que no figuraron en el programa del PP nacional de las elecciones del 22-M y que, pese a ello, Javier Arenas, vicesecretario de Política Autonómica y presente ayer en el pleno, calificó de 'coherentes con todos los planteamientos' de su formación.

Para que no hubiera lugar al despiste, el gabinete de Monago distribuyó a la prensa, junto a una copia del discurso del candidato de 28 folios y titulado pomposamente Una nueva Extremadura otro texto: una 'guía' de la intervención. En ella, el PP indexaba los 12 puntos exigidos por IU y la página del documento donde se podía hallar la asunción de cada compromiso por parte del próximo presidente. Lo que no mentó fue el rechazo a la Refinería Balboa, condición teóricamente clave para IU.

Apoya la aprobación de una renta básica para ciudadanos en riesgo de exclusión

Monago tejió así un discurso largo (80 minutos), conciliador, con constantes invocaciones a la necesidad del 'entendimiento' y de la puesta en marcha de la 'legislatura de las personas'. Grandilocuente en las formas pero difuso en los contenidos, porque del volumen concreto de los recortes o de los ingresos o de la cuantía de las inversiones nada avanzó. Un dato: en su discurso sólo figuraba escrita una vez la palabra 'euros'. Y aludía no a un compromiso de gasto o de austeridad de su Gobierno, sino que servía para cuantificar la deuda histórica del Estado con Extremadura (200 millones de euros anuales durante siete años).

Pese a su repetida voluntad de pacto, el candidato del PP advirtió de que gobernaría de acuerdo con sus 'ideas', 'valores' y 'programa' del 22-M. Una promesa que nace, afirmó, del 'sentir de un pueblo al que nadie le regala nada'.

Monago ordenó sus 47 propuestas en torno a siete ejes, los mismos que el número de consejerías de su Ejecutivo (frente a las 11 de su predecesor, Guillermo Fernández Vara). El primero se centró en el empleo. Planteó una rebaja de los impuestos a las empresas (medida con ADN del PP), mejorar las políticas activas, potenciar la internacionalización de las empresas extremeñas o aprobar, como pedía IU, planes de choque contra el paro juvenil y femenino y medidas para facilitar el acceso del crédito a pymes y autónomos. Todo sin bajar al detalle.

Se comprometió a reducir un 50% los altos cargos y los puestos de libre designación. También reducirá a la mitad los gastos de publicidad, de representación y las dietas oficiales. Se sustituirán los coches oficiales por parque móvil y se reducirán las retribuciones de los cuadros autonómicos y del personal de empresas públicos. ¿Cuánto supondrá la tijera? No lo dijo.

Su referencia a las políticas de fomento puso a los suyos en pie. Fue cuando prometió 'priorizar el AVE a Extremadura', que depende de los gobiernos español y luso, y cuando sacó pecho de su autonomía: 'No voy a ser palmero de Madrid ni de Lisboa. Ni del presidente de España ni del presidente de Portugal. Es innegociable'. Igual vocación de independencia pretendió exhibir al citar la defensa de la agricultura. 'La próxima vez que vaya el Gobierno a Bruselas iremos los tres juntos', anunció, aludiendo a Fernández Vara y a Escobar.

Mientras, Monago espolvoreó su discurso con promesas que podrían implicar aumento del gasto: programa bilingüe en los colegios, becas sociales para alumnos con problemas económicos, ayudas para los 300 mejores expedientes universitarios, creación de nuevos organismos (como un Instituto del Vino), reducción de las listas de espera en la sanidad, impulso de la Ley de Dependencia, fortalecimiento de los servicios sociales o la aprobación de la renta básica.

¿Y con qué ingresos? Lo dijo Monago y lo reiteró luego Luis Alfonso Hernández Carrón, portavoz del PP en la Asamblea: básicamente, con el cambio del sistema de financiación autonómica, fijado en 2009 petición compartida con IU y la deuda histórica. Ambas cuestiones dependen del Gobierno central.

El candidato buscó definir su programa como desnudo de ideología. 'Extremadura no es de izquierdas o de derechas', proclamó, lo que suscitó el cuchicheo en la bancada socialista. 'Se ríen porque abonaron esa división durante 30 años', afeó Monago. El próximo presidente pidió a PSOE e IU 'altura de miras' en una legislatura que quiere 'estable' pero no prevé 'sencilla'.

Ayer ya se adelantaron las reacciones de la oposición. IU, más benevolente, dibujó la intervención de Monago como un 'derroche de buenas intenciones'. 'Pero vamos a recoger el guante. Se han puesto encima de la mesa contenidos que queremos dotar programáticamente', afirmó Víctor Casco. El diputado de IU aseguró que el de ayer no era 'el discurso del candidato del PP', era 'el único posible', ya que no dispone de mayoría absoluta y requiere del 'consenso' con los otros dos grupos. 'No puede ser el programa del PP al 100%', advirtió, ni tampoco el de IU, pero la federación sí trabajará para que 'dentro de cuatro años' los ciudadanos aplaudan la labor de 'los 65 parlamentarios' que integran la Asamblea. En cuanto a las 'carencias', reseñó dos: la indefinición en cultura y en medio ambiente. No citó explícitamente la refinería.

El portavoz del PSOE, Valentín García, no vio en Monago más que medidas 'de derecha' con algunas 'golosinas' que 'dulcifican las 12 peticiones de IU'. García acusó al candidato de llevar a la Cámara un 'discurso tan largo y pesado como ausente de ideas y de propuestas concretas', que promete deducciones fiscales y no aclara de dónde sacará los ingresos. Los socialistas entrevén por ello 'un programa oculto', que no es 'popular' y que anticipa o recortes sociales que no se cuentan o subidas de impuestos.

1. Reforma electoral

IU reclamaba rebajar la barrera electoral para poder entrar en la Asamblea del 5% al 3%. Monago prometió una nueva ley 'para garantizar la pluralidad'.

2. Sostenibilidad

IU exigía el 'no' a la refinería y el cierre de la central de Almaraz. Monago no lo mentó. Incidió en la necesidad de 'especializar' el campo extremeño.

3. Reforma fiscal

El PP promete 'modular' el Impuesto de Sucesiones y pedir el rescate del de Patrimonio.

4. Austeridad

Habrá tijera en cargos públicos, sueldos, consejerías y creará una mesa de contratación.

5. Financiación autonómica

Pedirá acabar con un sistema 'discriminatorio' para la región.

6. Contra el desempleo

Impulsará sendos planes contra el paro juvenil y femenino. Los indignados, a las puertas de la Asamblea

7. Pymes y autónomos

Monago habló de mejorar el crédito a estos empresarios.

8. Ley de renta básica

Se asegurará a los ciudadanos más pobres una vida 'digna'.

9. Enseñanza pública

Prometió becas e implantación del inglés como segunda lengua.

10. Transparencia

Oficina Presupuestaria y publi-cación de todos los cargos.

11. La ley de Dependencia

Fomentará su aplicación.

12. Estatuto expresidente

Lo revisará y limitará el mandato del presidente a ocho años. 

Ya ha sucedido en otros puntos de España. Ayer fue en Mérida: una treintena de indignados se apostó a las puertas de la Asamblea regional. Eran pocos, pero se hicieron notar: acabado el pleno, cuando intervenían los portavoces en la Sala de las Autonomías y las autoridades charlaban en el patio central, el estruendo de los pitidos y los gritos era mayúsculo. El hemiciclo, en cambio, no vivió tensiones. En buena medida porque, como presumió Monago, no había dedicado 'ni un minuto' a hablar del pasado o a atacar a Vara. Es más, le agradeció al PSOE sus 28 años de 'trabajo' por Extremadura. Vara, que había concedido a su rival un saludo frío a la entrada, se limitó a anotar desde su escaño. Igual que hizo Escobar. En la tribuna de invitados, Javier Arenas. Y la ausencia más destacada fue la del expresidente Juan Carlos Rodríguez Ibarra.