Publicado: 27.12.2011 13:03 |Actualizado: 27.12.2011 13:03

Las 'perlas dialécticas' de Ana Botella

La delegada de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid atesora una buena colección de declaraciones polémicas en los últimos años

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Cuando el pasado mes de febrero los periodistas le preguntaron por la excesiva polución de la capital, Ana Botella, por entonces delegada de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid y ahora alcaldesa, respondió contundente: "El paro asfixia más".

En boca de cualquier otra persona esa respuesta sería como mínimo desconcertante, pero no en la mujer de Aznar: Botella atesora una buena colección de declaraciones polémicas cuando no sorprendentes o fuera de lugar.

Botella, a la que todos señalaron durante meses como la natural sucesora de Gallardón en el sillón de la alcaldía, aparece de cuando en cuando en los principales titulares de la prensa nacional pero no por sus méritos o aportaciones, sino por sus declaraciones extemporáneas, siempre directas y contundentes.

Las de febrero de 2011, comparando la polución con el paro, fueron las penúltimas de una larga lista. En julio añadió otra 'perlita' a su colección, también a cuenta de la excesiva polución que hay en Madrid, un asunto del que no le gusta hablar y que lleva mal que le pregunten sobre él. "Yo no veo esa boina de la que hablan. Madrid es la tercera ciudad con mejor calidad del aire", dijo con cierta displicencia a los periodistas en julio cuando le preguntaron ante la más que evidente capa de polución que cubría el cielo de la capital.

Pero no han sido las únicas declaraciones polémicas. Aquí recopilamos algunas.

Tras reconocer la excesiva polución en Madrid, Botella aseguró: "No es nociva para la salud de los ciudadanos".

Ante las denuncias por la excesiva suciedad de las calles de Madrid, la delegada de Medio Ambiente se descolgó con un argumento muy polémico: afirmó que los mendigos eran "una dificultad añadida" a la limpieza de las calles. También citó al botellón y los grafitis como otros focos de suciedad.

Suscribiendo las tesis de su marido, José María Aznar, contra el cambio climático, Botella dijo durante un congreso de Medio Ambiente algo que dejó estupefactos a cuantos la oyeron: "El planeta ha de estar al servicio del hombre".

La política conservadora  presentó un libro de cuentos escrito por ella misma en el que adoctrinaba sobre el aborto o la igualdad. En uno de los cuentos, El conejito burlón, aseguraba que las reivindicaciones a favor de la igualdad de la mujer hoy "ya son innecesarias". 

Ocurrió en el distrito de Vicálvaro, en Madrid. La concejal de Medio Ambiente visitaba la zona para presumir del Plan de Limpieza Integral del distrito. Ante los reproches de una inmigrante a dicho plan por ser excesivamente caro e inútil, Botella se encendió y le dio a la mujer "una lección" de limpieza e higiene: "Yo no sé si ustedes tienen costumbre, nosotros sí. Se hace una cosa que nosotros llamamos limpiezas generales y se hace todo a la vez".

Botella, en una entrevista en la Cadena Ser, afirmó sobre la anterior ley del aborto de 1985, la misma que Mariano Rajoy pretende reinstaurar tras llegar a La Moncloa: "Todos los ciudadanos han visto esas escenas realmente espeluznantes de niños de siete meses de gestación en las trituradoras" . No aportó ninguna prueba.

Es quizá su declaración más polémica y más conocida. Botella cargó con fiereza contra la ley del matrimonio homosexual, que en aquella época se estaba tramitando en el Congreso.  "Las manzanas no son peras. Si se suman una manzana y una pera nunca puede dar dos manzanas", dijo en una entrevista.

En 2003, cuando aún era la primera dama del país, Botella se refirió a la violencia de género citando el ejemplo de la Cenicienta: "La Cenicienta es un ejemplo para nuestra vida por los valores que representa. Recibe los malos tratos sin rechistar, busca consuelo en el recuerdo de su madre".

El Prestige, un barco cargado de miles de toneladas de fuel, acaba de hundirse frente a las costas gallegas provocando un desastre ecológico de grandes proporciones. Todos — políticos, ciudadanos, medios de comunicación— buscaban culpables; todos menos Botella: "En la catástrofe del Prestige sólo hay un culpable: el barco".

Las declaraciones de Ana Botella, polémicas por decir que el paro asfixia más que la polución, eludiendo así su responsabilidad en el asunto, incendiaron Twitter. Las críticas y las burlas a la delegada de Medio Ambiente de la ciudad de Madrid son constantes en la red social. Hay dos temas candentes: #botellafacts y #anabotella

"Botella respira napalm", dice emilioanto. "¿Qué tráfico?: la contaminación madrileña está causada principalmente por los parados que echan humo", se burlaba otro twittero. Esto son sólo dos muestras de la revolución que han causado las siempre polémicas declaraciones de Botella.