Publicado: 18.04.2015 19:47 |Actualizado: 19.04.2015 11:23

La ANC o el pegamento del soberanismo

Con tres años de 'procés' a las espaldas, a punto de relevar a su líder y a cinco meses de las elecciones autonómicas, la Assemblea Nacional Catalana sigue siendo el 'vigilante' de los partidos independentistas y el aglutinador del sentimiento nacionalista más allá de las siglas.

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La presidenta de la ANC, Carme Forcadell./ EFE

La presidenta de la ANC, Carme Forcadell./ EFE

MADRID.- El soberanismo catalán empezó el 2015 noqueado por el varapalo de una encuesta oficial de la Generalitat que apuntaba que el procés se encontraba en horas bajas. El "no" a la independencia (45%) ganaba por primera vez al "sí" (44%) desde 2012. Es decir, desde el año en que la Assemblea Nacional Catalana (ANC) saltaba a la palestra política y mediática organizando una multitudinaria manifestación para la Diada del 11 de septiembre que marcaría el inicio del proceso soberanista en Catalunya. 

Las disputas entre CiU y el resto de partidos soberanistas fueron las razones que esgrimieron los expertos para explicar el hastío o el desánimo entre los nacionalistas. 

Coincidiendo con este escenario, la ANC anunció la organización de un acto este 24 de abril en el Palau Sant Jordi de Barcelona para apoyar a los candidatos independentistas de las próximas elecciones municipales, que se interpretarán como una primera vuelta de los comicios del 27-S. Ese acto también será una oportunidad de oro para sacar músculo en unos meses complicados para la Assemblea dado que su presidenta, Carme Forcadell, debe abandonar la dirección por limitación estatutaria dentro de un mes.



Pese a las encuestas, nadie duda del poder movilizador y aglutinador de la ANC, que incluso está organizado conferencias y recogidas de firmas en Estados Unidos y Dinamarca. "Sorprendentemente, la Assemblea ha llevado a cabo un papel consistente en todo este tiempo. Era una organización nueva, con una composición heterogénea en sus órganos de dirección que siempre ha mantenido un tono sereno y equilibrado", explica a Público Salvador Cardús, economista, sociólogo y uno de los ideólogos del procés que asegura que, a pesar de los datos, "el soberanismo se encuentra en una situación estable". 

Salvador Cardús: "El soberanismo se encuentra en una situación estable"

Nacida al calor del movimiento de consultas por el derecho a decidir y sin casarse con ningunas siglas —a pesar de que Forcadell militó en ERC—, la Assemblea destaca por su "enorme capacidad de autoorganización", según el profesor de Comunicación de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y exconseller de Cultura de la Generalitat, Joan Manuel Tresserras. "Su mérito ha sido aglutinar a gente de diferentes edades, procedencias sociales y tradiciones ideológicas alrededor de una reivindicación que combina soberanía nacional, regeneración democrática y cambio de modelo económico".

Tresserras señala que lo más importante es que la ANC no se limita a hacer de movimiento indignado contra "las agresiones del Estado", sino que es un movimiento con propuestas. "Es la expresión más avanzada del movimiento popular de Catalunya en el proceso de desplazamiento de la casta, de esta antigua clase dirigente que no tiene proyecto y que es incapaz de hacer una propuesta para afrontar la crisis y modificar la relación entre Catalunya y España", precisa.

Pero tres años después de su irrupción, con la intención de llenar la Meridiana de Barcelona en la próxima Diada para llegar a los sectores de la sociedad menos movilizados y a cinco meses de las elecciones autonómicas, ¿qué? ¿Hacia dónde va la ANC y qué papel juega?

Marina Subirats: "Entendería la decisión de la ANC de presentarse a las elecciones, aunque eso dividiría aún más el voto"

Marina Subirats, catedrática emérita de Sociología de la UAB, considera que la Assemblea seguirá haciendo de contrapeso de los partidos políticos que, según ella, están manipulando el procés porque tienen "una visión más sectaria, vinculada a sus intereses y a los de sus líderes". Una coyuntura que ha permitido a Mas, dice, "no derrumbarse por los recortes y los escándalos de corrupción", añade. Tresserras señala que las luchas internas han hecho que los partidos pierdan la conexión con la calle y que mientras éstos se miraban el ombligo, la Assemblea se centró en la actividad exterior: "La ANC tomó la iniciativa política porque los partidos estaban entretenidos en la política institucional, por cierto, de muy baja calidad". 

De hecho, en la hoja de ruta que se aprobó el pasado fin de semana, la ANC pide que las candidaturas soberanistas especifiquen de forma clara la voluntad de proclamar la independencia en las próximas elecciones y apunta a que una vez se consiga la república catalana se pase a la fase de reunificación de la nación catalana si esta es la voluntad mayoritaria de los territorios a los que se les proponga.

Joan Manuel Tresserras: "La ANC tomó la iniciativa política porque los partidos estaban entretenidos en la política institucional"

Esta ha sido la última asamblea de la ANC con Carme Forcadell de presidenta, un elemento de "incertidumbre" que, según Cardús, "puede marcar de manera significativa lo que haga la Assemblea en los próximos meses". Tresserras advierte de que el relevo no es sencillo porque hasta el 27-S no hay tiempo de construir un liderazgo de alguien desconocido. "La ANC haría bien si escogiera una persona con un perfil público poco conocido, pero que tenga cierto recorrido, cierta madurez personal, y que construya su personalidad política a través de la Assemblea". 

Forcadell dijo recientemente en una entrevista en RAC1 que "hay muchas personas" que la pueden sustituir perfectamente, "dentro y fuera de la Assemblea". Ella seguirá trabajando en la ANC y afirma que, "en principio", no tiene previsto hacer "política de partidos". "Al final, no sé qué haré", concluyó.

Sobre la posibilidad de que la ANC se presente a las elecciones si los partidos soberanistas, los tres expertos no se ponen de acuerdo. Cardús y Tresserras coinciden en que no pasará. El primero, porque cree que "no es un escenario previsible" y porque para que sucediera "deberían acontecer catástrofes inimaginables como que el Gobierno y parte de la oposición acabaran en la cárcel o que se cerrara el Parlament". El segundo, porque hacerlo supondría, dice, "diluir la diversidad de movimiento cívico".

Subirats, en cambio, no lo ve imposible. "El proceso está siendo precipitado, se está llevando a cabo sin mirar la coyuntura en España y sin definir esta Catalunya maravillosa que nadie se atreve a definir por miedo a que no nos pongamos de acuerdo. Entendería la decisión de la ANC de presentarse a las elecciones, aunque eso dividiría aún más el voto", concluye.