Publicado: 04.07.2015 23:36 |Actualizado: 04.07.2015 23:36

OBSERVATORIO CONTINUO DE JM&A PARA 'PÚBLICO' SOBRE LAS AUTONÓMICAS CATALANAS

Los partidos defensores del derecho
a decidir coparán más del 70% del Parlament de Catalunya tras el 27S

El porcentaje de los votantes catalanes que apoyan una Declaración Unilateral de Independencia aumenta hasta el 45%, pero esa opción se quedará a un escaño de la mayoría absoluta parlamentaria, según el avance de posiciones del Observatorio Continuo de JM&A para 'Público', elaborado con datos más actuales que el Barómetro del CEO de la Generalitat publicado este último viernes. Una lista del president Mas ganaría en las urnas el 27S, aunque con 17 diputados menos que los que obtuvo CiU en 2012, mientras que ERC subiría 4 escaños (hasta 25) y quedaría casi empatado con Podem+ICV (23)

Publicidad
Media: 3.27
Votos: 15
Comentarios:
Escaños en el Parlament de Catalunya por opción soberanista

La estrategia de Rajoy para negar los derechos de soberanía y de autodeterminación de Catalunya ha sido un auténtico desastre... para su partido. Tras años de recursos al Constitucional y casi toda una legislatura de medidas coercitivas contra la Generalitat desde el Ejecutivo, los catalanes están más dispuestos que nunca a emprender la vía soberanista y eso quedará patente tras las elecciones del 27S –si es que las convoca el president Artur Mas–, porque los partidos defensores del derecho a decidir coparán 96 de los 135 escaños del Parlament de Catalunya, según el último avance de posiciones del Observatorio Continuo efectuado por JM&A para Público.

El desk research del gabinete de asesoría electoral de Jaime Miquel y Asociados, considerando los antecedentes electorales y efectuando un tracking de la demoscopia publicada desde 2014, incluidos los barómetros del Centre d'Estudis d'Opinió (CEO) de la Generalitat, y tomando en cuenta los resultados de las últimas autonómicas de 2012, es incluso capaz de estimar el número de votos que se decantarán por cada una de las opciones políticas catalanas el próximo 27S.

Y sus cálculos muestran un constante aumento del sentimiento soberanista, incluso independentista, del electorado catalán, a pesar de las cifras del último barómetro del CEO publicadas este viernes, en base a un trabajo de campo previo a la división de CiU entre la Convergència independentista y la Unió partidaria del proceso constitucional hacia la soberanía, e incluso anterior al anuncio de Pablo Iglesias de que Podemos está dispuesto en Catalunya a formar una lista conjunta con ICV y otros movimientos sociales que, en principio, se denominaría Catalunya en Comú. En cambio, este análisis de JM&A sobre la situación preelectoral en Catalunya toma en cuenta ambos factores.



En el gráfico interactivo inferior se puede apreciar la evolución del electorado soberanista en Catalunya, pues muestra el número de votos de cada opción previsto para el 27S (tamaño vertical de cada barra) repartido entre los que optaron por cada alternativa en las autonómicas de 2012 (colores distintos en cada barra). Queda claro que 355.000 electores catalanes que votaron por otras opciones o se abstuvieron hace tres años se han incorporado ahora a las filas independentistas (color granate en la primera columna). Y que otros 285.000 abstencionistas (granate en segunda columna) se han sumado a las filas de los que reclaman el derecho a decidir, aunque no apoyen una secesión unilateral (fundamentalmente, los que escogen a Podem/Catalunya en Comú).

En cambio, los que se oponen a cualquier consulta de autodeterminación (Nada que votar) son en su inmensa mayoría los que ya opinaban así hace tres años, y sus filas incluso se han reducido porque más de 170.000 se han pasado a la abstención, otros tantos defienden hoy el derecho a decidir y hasta 66.000 de los suyos optan ahora por la independencia unilateral. Un fracaso estrepitoso de las campañas del PP y de C's en Catalunya.

El número de catalanes que quieren la secesión sigue aumentando

Lo primero que llama la atención del hemiciclo que se formará en el Parlament, según este análisis demoscópico, es que los tres partidos que proponen una Declaración Unilateral de Independencia (DUI) de la cámara, como último recurso si el Gobierno central sigue negando toda posibilidad de acudir a las urnas para consultar a la ciudadanía sobre la autodeterminación, se quedan a un solo escaño de la mayoría absoluta. La prevista "Lista del President" (basada en Convergència), Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y la Candidatura d'Unitat Popular (CUP) sumarán 67 escaños, mientras que las otras formaciones defensoras del derecho a decidir –celebrar un referéndum de autodeterminación– pero no favorables a declarar la secesión unilateralmente (UDC, la Unió hasta ahora aliada con CDC en CiU, y Catalunya en Comú) reunirán otros 29 parlamentarios.

Es decir, los partidos soberanistas (entre independentistas y defensores del derecho a decidir en todos los ámbitos de la política catalana) contarán con el 71% de los votos en el Parlament de Catalunya, en claro exceso de la mayoría absoluta cualificada para iniciar un proceso constituyente, tras aumentar su representación en casi cuatro puntos desde que Rajoy y Mas rompieron relaciones por la cerrazón del presidente del Gobierno frente a las demandas del president de la Generalitat.

En su apuesta contra el auge soberanista, el PP ha perdido en Catalunya al 42% de su base electoral y el PSOE, al 41% de su electorado

En número de votos, eso se traduce en que más de medio millón de electores catalanes se han incorporado a las filas de los que reclaman poder celebrar un referéndum de soberanía desde que se rompieron las relaciones entre la Moncloa y el Palau de Sant Jaume. Una auténtica catástrofe para la estrategia política del líder del PP, que se presentó a las generales en 2011 como único garante de la unidad de España.

Y, aunque el aumento del número de votantes favorables a una Declaración Unilateral de Independencia ha sido de sólo 49.000 (un 2,8%), ahora ya equivalen al 45% del total de votos válidos previstos –estimando que la participación crecerá hasta el 73% a causa del carácter plebiscitario de la consulta– o un 33% del censo electoral. O sea, uno de cada tres catalanes en edad de votar quieren hacer secesión de España, una proporción de población independentista que jamás se había registrado en Catalunya y que es mucho mayor entre los adolescentes de menos de 18 años, por lo que sin duda aumentará geométricamente en el próximo futuro.  

Además, el número de los que se oponen frontalmente a un referéndum sobre la soberanía de Catalunya se ha reducido en unos 115.000 votantes (en torno al 9,2%) pese al auge de Ciudadanos en toda España. Ello se debe a que el PP ha perdido, en este pulso contra el soberanismo catalán, casi 200.000 votos (más del 42% de su base electoral), y el PSC –que se opone a la autodeterminación– también se ha hundido (unos 215.000 votos menos o una caída del 41% de su electorado).

Desplomes colosales en Catalunya de los dos grandes partidos españoles, precisamente por oponerse al sentimiento soberanista, que ni siquiera el fulgurante ascenso de C's (casi 300.000 votos más o un crecimiento superior al 107%) ha podido compensar.

Escaños en el Parlament de Catalunya por ideología

Si ordenamos por ideologías (de derecha a izquierda) el hemiciclo previsto tras el 27S en Catalunya (gráfico superior), se aprecia que el nuevo reparto de escaños en el Parlament muestra que los catalanes también apuestan por los vectores del cambio, inclinando la balanza hacia la izquierda a pesar de que castigan duramente al partido que tradicionalmente representaba mayoritariamente esa alternativa: el PSC continúa su caída libre y pierde la mitad de los escaños que obtuvo hace tres años.

La hecatombe electoral en Catalunya de los dos grandes partidos españoles será histórica. Pero la ruina política de Rajoy es todavía mayor, ya que es doble: ha conseguido reforzar el soberanismo catalán y ha empujado al electorado hacia las formaciones que su partido califica de "radicales" y "extremistas".

Más aún, Rajoy ha conseguido tamaño desastre (para el PP) casi sin hacer nada... o precisamente por ello.