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CDC resiste y pide a En Comú Podem que se sume a la independencia tras el sorpasso fallido

En las últimas elecciones con sus siglas históricas, Convergència iguala los resultados del 20-D y cree que puede ser "clave" para echar al PP de La Moncloa.

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El cabeza de lista por Barcelona de CDC a las elecciones generales, Francesc Homs, pronuncia unas palabras ante el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont (2ºi) y el líder de CDC, Artur Mas (i). /EFE

BARCELONA.- El bloque independentista mantiene los 17 diputados en el Congreso de los Diputados. ERC (9) y Convergència (8) repiten los mismos resultados que el 20-D y el histórico partido fundado por Jordi Pujol logra salvar los muebles tras unas encuestas y sondeos que no le eran nada favorables. Respiraban aliviados los líderes del partido desplazados hasta el Museu Marítim de Barcelona para seguir la noche electoral, pues consideraban un éxito mantener los 8 escaños logrados en los últimos comicios, a pesar de haber perdido un buen saco de votos. De los 567.253 sufragios cosechados en las elecciones generales de 2015, CDC ha revalidado poco más de 480.000, viviendo una sangría importante en la provincia barcelonesa, donde han quedado por detrás del PP.

Siendo justos, todos los partidos catalanes, a excepción de PP y ERC, han perdido votos, y eso se debe, en parte, a la baja participación que ha registrado Catalunya en la repetición electoral. Una fecha marcada por las complicaciones por el regreso del puente de Sant Joan y también por la desconexión del bloque sobiranista ante unas nuevas generales, si bien se esperaba una movilización mayor a raíz del impacto por el caso Fernández Díaz destapado por este diario y que marcó la recta final de la campaña.

Homs ha destacado el "la capacidad de resistencia" de su partido y ha dicho que los resultados, por haber trabajado "contra todo pronóstico", le deja un "sabor positivo"

Los rostros del President de la Generalitat, Carles Puigdemont, del líder del partido, Artur Mas, y del cabeza de lista en estos comicios, Francesc Homs, eran de tranquilidad cuando han comparecido poco antes de las 23 horas y en la misma línea han valorado los resultados ante medio centenar de militantes, una cifra que no habla precisamente de una gran expectación. Homs ha destacado el "la capacidad de resistencia" de su partido y ha dicho que los resultados, por haber trabajado "contra todo pronóstico", le deja un "sabor positivo". En clave estatal ha anunciado que el voto independentista "irá a precio de oro"; si la aritmética lo permite, ha reconocido, "estamos preparados y dispuestos a sacar al PP de La Moncloa". También ha puesto énfasis en el sorpasso fallido de Unidos Podemos -"no se ha producido ni por aproximación"- y ha recordado que el independentismo "volverá a ser decisivo en la política española".

Puigdemont: "Si el 20-D vivimos la defunción de la tercera vía, hoy descubrimos que el referéndum no goza precisamente de mejor salud"

En su intervención, Carles Puigdemont ha hecho una lectura exclusivamente independentista de los resultados. "Si el 20-D vivimos la defunción de la tercera vía, hoy descubrimos que el referéndum no goza precisamente de mejor salud", ha manifestado. Por eso ha invitado a las fuerzas que apuestan por esta fórmula, fundamentalmente En Comú Podem, a "sumarse a la construcción de un país nuevo". Precisamente porque todas las encuestas decían lo contrario, el presidente catalán cree que CDC sale aun más reforzada. "Nos hace más fuertes y decididos para seguir diciendo en Madrid que no vamos a cambiar".

Artur Mas: "Si En Comú Podem ha ganado es porque no se ha logrado la unidad del mundo independentista"

El líder del partido, Artur Mas, ha sido el último en dirigirse a la militancia. Después de felicitar a PP y En Comú Podem por sus victorias en España y Catalunya, respectivamente, ha lanzado un mensaje de futuro a los partidos soberanistas. "Si ECP ha ganado es porque no se ha logrado la unidad del mundo independentista", ha recordado. Según el expresidente catalán, "en las autonómicas se demostró que si vamos juntos, ganamos", en una nítida alusión a la coalición de Junts pel Sí, y ha advertido sin citarla a ERC que "ir por separado no es lo que más le interesa a el país".

Ha concluido su intervención pidiendo a los partidos españoles "madurez" para reunirse con las formaciones independentistas porque, según él, "sin estos 17 diputados lo tienen complicado: o hay coalición PP-PSOE, o se repiten elecciones o pasan por nosotros". En este sentido ha celebrado que "en las próximos meses" los independentistas podrían tener "la llave de la política española".

Evitar el viraje independentista hacia la izquierda

A Esquerra le interesaba, obviamente, capitalizar el voto de los anticapitalistas, que no concurren en las generales, pero ni por esas han logrado mejorar sus resultados

Mantener los 8 escaños y evitar que el voto independentista virara aún más hacia la izquierda era uno de los objetivos de CDC en esta campaña. De ahí que en la gran mayoría de mítines se autoproclamaran como los garantes del voto independentista "más seguro y fiable" y deslizaran en todas sus apariciones su decepción con ERC por ser demasiado blanda a la hora de juzgar el papel de la CUP en la no aprobación de los presupuestos de la Generalitat. A Esquerra le interesaba, obviamente, capitalizar el voto de los anticapitalistas, que no concurren en las generales, pero ni por esas han logrado mejorar sus resultados. Al final, los republicanos han mantenido la hegemonía del bloque independentista, volviendo a cosechar los mejores resultados de su historia, pero, haciendo uso del argot ciclista, y eso es justamente lo que los convergentes han celebrado en privado, no se han "escapado".

Para Convergència, partido que se encuentra en plena refundación, existía otro temor en estos comicios. Y era el de perder la fuerza necesaria para defender al presidente catalán, Carles Puigdemont, en la cuestión de confianza a la que se someterá el próximo mes de septiembre. "No se le puede pedir a Puigdemont un objetivo de esta magnitud [la independencia] si después se le regatea el apoyo en las urnas", proclamaba Artur Mas hace una semana en el mitin central de campaña. Pues bien. Hoy el propio Mas ponía los resultados de este 26-J "al servicio de Puigdemont".

En Barcelona y Tarragona, por su parte, En Comú Podem, a la postre ganadora de las elecciones en Catalunya, ha vuelto a coronarse como la formación más votada

A pesar de mantener los mismos escaños en las cuatro provincias catalanas, Convergència ha perdido peso en Lleida y Girona, donde en las elecciones de 2015 fue el partido más votado concurriendo en la coalición Democràcia i Llibertat. En esta ocasión, ha sido ERC la formación que se ha impuesto en número de votos en ambas demarcaciones. En Barcelona y Tarragona, por su parte, En Comú Podem, a la postre ganadora de las elecciones en Catalunya, ha vuelto a coronarse como la formación más votada. No obstante, en la circunscripción de la capital catalana Convergència ha quedado por detrás del PP en número de votos, un dato negativo que nadie del partido ha entrado a valorar y que la sitúa como quinta fuerza a escasos votos de Ciutadans.

Del susto inicial a la tranquilidad de la 'resistencia'

La noche en el Museo Marítim -el mismo espacio donde se siguió el escrutinio del 20-D, después de décadas celebrando las noches electorales en el lujoso Hotel Majestic- no empezó con buen pie. Los sondeos auguraban una catástrofe para Convergència y rápidamente tuvo que salir el director de campaña y diputado de Junts Pel Sí, Jordi Cuminal, a pedir calma. "El sondeo bueno es el recuento", manifestó Cuminal antes de recalcar que "nuestros datos internos nos dan opciones de mejorar estos datos y ser más optimistas". No se equivocó. Para CDC perder tres diputados y poner en peligro el grupo propio que el partido mantiene en el Congreso de los Diputados desde 1977 hubiera sido un naufragio total. Por eso del susto inicial se ha pasado a la tranquilidad manifiesta de los políticos y militantes desplazados hasta el histórico enclave del centro barcelonés.

Ahora el horizonte del partido liderado por Artur Mas se sitúa en dos fechas que marcarán definitivamente la deriva de CDC: el de la refundación del partido, que tendrá lugar a lo largo del mes de julio -se puede decir que estos son los últimos comicios donde participarán con las siglas de Convergència-. Y el de la cuestión de confianza de Carles Puigdemont, que tendrá lugar en septiembre y donde el presidente catalán se someterá a una revisión de su hoja de ruta de la que dependerá el apoyo de la CUP. "CDC ha sacado los mismos resultados que el 20-D en un momento crucial de nuestra historia. En unas semanas iniciamos un proceso fundacional para ser más útiles a la sociedad y en estas condiciones complejas hemos aguantado", explicaba ante los medios Artur Mas. El mensaje de 'resistencia' ha sido el más utilizado entre la parroquia convergente.