Publicado: 03.11.2015 09:45 |Actualizado: 03.11.2015 12:45

Rivera plantea las generales como un 'plebiscito' para medir el apoyo real del independentismo catalán

El líder de Ciudadanos confirma que mañana presentarán, junto a los diputados de PP y PSC, el recurso de amparo ante el Constitucional contra la admisión a trámite de la resolución independentista en el Parlament.

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El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, conversa con la presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre. /EFE

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, conversa con la presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre. /EFE

MADRID.- Como si de un plebiscito se tratara. Así ha planteado este martes Albert Rivera las próximas elecciones generales. El líder de Ciudadanos, que siempre ha negado que el 27-S pudiera leerse en claves como esa, considera ahora -aunque sin utilizar esa palabra- que el 20 de diciembre servirá también para medir el apoyo real de las fuerzas independentistas.

"El 20-D comprobaremos de nuevo si es verdad que la mayoría de catalanes son independendistas, como dicen Junts pel Sí y la CUP", sentenció en un desayuno organizado por Europa Press. "Veremos cuántos escaños consiguen los partidos independentistas y cuántos conseguimos nosotros", agregó tras considerar que "lo que está pasando en Catalunya es consecuencia de los problemas de España".



Por ello, Rivera se mostró convencido de que si gana y consigue "reformar el país" -volvió a proponer su pacto por la educación, el contrato único, suprimir diputaciones o lograr la separación de justicia y política, etc.-, también logrará "frenar el independentismo".

"Los Pujol, CDC y sus socios nos han saqueado, a los catalanes y a todos los españoles y ahora pretenden que estemos todos pendientes del trapo y nos olvidemos del botín"

El presidente de los naranjas volvió, así, a ligar el soberanismo con la corrupción y acusó a Artur Mas y toda Convergència de querer tapar los escándalos judiciales "con la bandera". "Los Pujol, CDC y sus socios nos han saqueado, a los catalanes y a todos los españoles y ahora pretenden que estemos todos pendientes del trapo y nos olvidemos del botín", sentenció.

Y, respecto a la resolución presentada en el Parlament de Catalunya para iniciar el camino hacia la secesión, Rivera confirmó que será mañana cuando los diputados naranjas, así como los del PP y PSC, presentarán un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional para intentar evitar que se admita a trámite. "Hay dos vías: la que puede interponer el Gobierno central aunque Rajoy no quiera y la que interpondrán los diputados para pedir que se respeten sus derechos fundamentales", aclaró.

"Será más fácil el cambio desde el centro"

Y aprovechó ese contexto para arrogarse de nuevo el título de 'Adolfo Suárez'. Asegurando que ha sido Inés Arrimadas quien ha liderado esa unión de fuerzas en Catalunya gracias a su "capacidad de diálogo", afirmó también que será él quien pueda imitar su postura si llega a La Moncloa. "Todo apunta a que no habrá mayorías absolutas, así que habrá que dialogar. Para reformar la Constitución se necesitan 2/3 de los apoyos de la Cámara -recordó-, así que ya no vale eso de que 'mi propuesta es la mejor'". "Y será más fácil ese cambio desde el centro que desde los extremos, con valentía y con alguien que no tiene mochilas", mitineó. "Creemos en la II Transición, va a ser una legislatura excepcional", zanjó.

Y, pese a volver a plantear su 'Pacto por España' para que nadie pacte con fuerzas soberanistas para alcanzar el Gobierno, evitó criticar a Artur Mas por su petición de recibir dinero del Estado. "El Fondo de Liquidez Autonómica sirve para autorizar pagos finalistas como los gastos farmacéuticos, los geriátricos, los hospitales... que nadie piense que podemos ir cerrando el grifo de los servicios básicos", advirtió. "Eso sí, espero que el Gobierno no esté administrando dinero para referéndums o para propagandas políticas en medios de comunicación", apostilló después.

Por último, tras recordar algunos ejes de la reforma constitucional e institucional que presentará el próximo sábado en Cádiz (eliminación de duplicidades como las diputaciones, posible cierre del Senado, redistribución de las competencias autonómicas, etc.), dedicó algo de tiempo a responder preguntas sobre sus adversarios.

Así, dijo querer mantener los pies en el suelo con respecto a las encuestas que, presuntamente desde Génova, le dan como ganador; tildó de "antagónicas" su propuesta de establecer un complemento salarial con las de Renta Básica de Podemos o IU; y se confesó "agotado" de combatir a quienes le acusan de ser "de derechas" o las "nuevas generaciones del PP", como dijo ayer Pedro Sánchez. "Yo no quiero hacer política de slogan, quiero debatir y proponer cosas, no aceptar las consignas de la vieja política", concluyó.