Publicado: 02.09.2016 21:57 |Actualizado: 02.09.2016 22:13

Ciudadanos rompe con Rajoy
y el PP hace oídos sordos

Los de Rivera dan por finiquitado el acuerdo de investidura, mientras Hernando le asegura que ellos no firman "para 15 minutos". Los conservadores están enfadados porque entienden que el líder de C's ha pedido la cabeza de Rajoy, aunque los naranjas lo niegan.

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El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, durante la tercera sesión del debate de investidura, hoy en el Congreso de los Diputados. EFE/Kiko Huesca

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, durante la tercera sesión del debate de investidura, hoy en el Congreso de los Diputados. EFE/Kiko Huesca

MADRID.- El acuerdo de investidura firmado por PP y Ciudadanos caducaba hoy. Así lo ha manifestado el propio Albert Rivera desde la tribuna del Congreso, donde también pidió una "reflexión" de la situación de bloqueo actual tanto a Mariano Rajoy como a Pedro Sánchez.

En el PP entendieron que el líder de C's lanzaba con ello un mensaje claramente electoral con el que volvía a pedir la cabeza de Rajoy, igual que hizo en la campaña del 26-J, y no dudaron en mostrar su enfado por ello. Fue Rafael Hernando quien ya desde el hemiciclo quiso parar los pies a Rivera por ambas cosas y le recordó que en el PP no firman acuerdos "que duren 15 minutos".



Los 32 diputados naranjas cumplieron su palabra y terminaron votando sí a Rajoy -Rivera incluso lo hizo sentado en su escaño, sin demasiado entusiasmo, y a su número dos, José Manuel Villegas, tuvieron que llamarle tres veces para que respondiera-, pero el mal rollo entre ambas formaciones se extendió a los pasillos de la Cámara baja. 

Las filas conservadoras estaban especialmente irritadas con la situación. Rivera había atacado a su jefe en ambas intervenciones del debate de investidura -el miércoles y el viernes- y ya no se lo iban a consentir más. De ahí la dura respuesta de Hernando en la tribuna. 

Tras la votación, los de Rivera se excusaron argumentando que, aunque defiendan las 150 medidas acordadas, no volverán a apoyar ninguna investidura que no tenga los apoyos suficientes para lograr que de ella salga la formación de un Gobierno. Y aseguran, asimismo, que no trataban de pedir la retirada del cabeza de lista del PP, sino que querían arremeter contra el "viejo bipartidismo" para culpabilizarles del eterno bloqueo.

Los populares, en cambio, seguían enfadados e incidieron en su intento de ningunear a Rivera. Así, algunos dirigentes del partido se mostraron tranquilos ante la posibilidad de repetir elecciones -que, pese a todo, creen que no llegarán a celebrarse- y consideraron que, de tener que volver a las urnas, a quien más le temblarían las piernas sería a su hasta ahora socio.

En cuanto al pacto, el PP hizo oídos sordos a la ruptura de C's. Para ellos, sigue vigente y así se lo harán saber si el Rey vuelve a proponer a Rajoy como candidato y éste vuelve a intentar la investidura por segunda vez.