Publicado: 05.09.2016 10:46 |Actualizado: 05.09.2016 12:14

Feijóo pide explicaciones a Rajoy por el nombramiento de Soria

El presidente de la Xunta se une al sector crítico del PP: "Puedes tener razón, pero si la gente no te sigue, hay que dar explicaciones", exige. El candidato a la reelección presume en Madrid de su gestión en Galicia y alerta de los peligros de "jugar" con posiciones nacionalistas para hacer campaña.

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El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, en un desayuno informativo organizado por Europa Press. EUROPA PRESS

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, en un desayuno informativo organizado por Europa Press. EUROPA PRESS

MADRID.- "A veces puedes tener razón pero miras atrás y la gente no te sigue. Y cuando la gente no te sigue hay que dar explicaciones". Así de metafórico se ha mostrado Alberto Núñez Feijóo este lunes para expresar su crítica a Mariano Rajoy por el nombramiento de José Manuel Soria como candidato para ocupar un puesto en el Banco Mundial.

En un desayuno informativo organizado por Europa Press, el presidente de la Xunta ha cuestionado dicha decisión, al menos, desde el punto de vista de la "oportunidad" de la misma -no de la "legalidad", ha aclarado-. Y es que, aunque desde el PP se esfuerzan en defender que Soria no ha sido acusado de corrupción ni tiene nada que ver con los papeles de Panamá, su candidatura explotó justo después de la votación del debate de investidura fallido y pese al pacto de "regeneración" firmado con Ciudadanos. 

Este fin de semana se ha desvelado, además, que fue el propio exministro de Industria quien pidió directamente a Rajoy que le nombrara para el Banco Mundial. El presidente, fiel a su amistad con Soria, le concedió su deseo. La decisión final dependía del ministro de Economía, también amigo de Soria, cuyo departamento envío el comunicado con la noticia. Una "polémica", ha destacado Feijóo, que "está encima de la mesa" y por ello se ha mostrado favorable a que sea el propio Luis De Guindos quien comparezca en el Congreso para ofrecer dichas "explicaciones". "Vamos a esperar a que las dé para poder opinar", zanjó, eludiendo meter más el dedo en la última llaga de su partido.



Pese a todo, el líder del PP gallego defendió al presidente del Gobierno en funciones, tanto en lo que a su gestión se refiere como a su intentona de la investidura fallida. E, imitando a todos sus compañeros de filas en los últimos días, culpó a Pedro Sánchez del bloqueo actual, pidió su dimisión ("Si Rajoy hubiera sacado los peores resultados de la historia de su partido se habría ido", vino a decir) y se burló de aquellos que "nunca han gobernado en ningún sitio", a quienes tildó de simples "charlatanes".

Ello incluía también al socio de Rajoy, Albert Rivera, a quien le criticó la "frivolidad" de su pacto "de 15 minutos" y le acusó de pensar más en platós de televisión que en intentar buscar el progreso del país y el bienestar de las familias. "Si en política no respetamos a nuestro pueblo, nuestro pueblo no nos respetará", le dedicó, a modo de lección.

"Los gallegos no pueden arreglar el colapso de España. Los gallegos lo único que pueden intentar es no estropear la política gallega"

En cuanto a las elecciones gallegas del próximo 25 de septiembre, el candidato popular a la reelección quiso desligarlas de la situación nacional, pese a que mostró su deseo de que, tras ellas, "ayuden a rectificar" a Sánchez: "Los gallegos no pueden arreglar el colapso de España. Los gallegos lo único que pueden intentar es no estropear la política gallega", resumió tras presumir también de su propia gestión en la Comunidad (la llamó "superávit de responsabilidad" y presumió de haber cumplido con el déficit, "a diferencia de quienes defienden la desconexión con el Estado") y arremeter contra la "Inquisición" que sólo quiere impedir al PP que gobierne.

Además, Feijóo tiró de política del miedo y se presentó como alternativa a los riesgos no sólo del 'populismo' sino de las posturas soberanistas. "Vivimos en un Estado de las Autonomías, no en un Estado rodeado de Autonomías", defendió tras alertar de las consecuencias que puede tener "jugar" con el independentismo. Así puso como ejemplo el "proceso de desconexión" de Catalunya o el propio Brexit británico. "Con la política no se juega", concluyó.

¿Sustituto de Rajoy?

La excusa antisoberanista le sirvió además para eludir responder sobre si será o no el futuro sustituto de Rajoy al frente del PP nacional y del Ejecutivo central.
"Un presidente autonómico es un representante ordinario del Estado, aunque algunos quieran destruir el propio Estado", dijo. "Ya hago política nacional desde 2009, cuando los gallegos me eligieron para ser presidente de la Xunta. Y nadie puede estar donde ya está", dijo con retranca tras ser preguntado por su "salto" a la política nacional.

De hecho, su intervención se centró más en defender la postura de Rajoy y criticar a Sánchez que en las propias elecciones autonómicas del 25-S. Aunque sí dejó un breve espacio para arremeter contra su principal rival en la Comunidad: las Mareas. "Yo no me presento para ganarles, sino para ser útil a los gallegos", mitineó. Y, tras criticar que estén conformadas por "42 partidos" y que tengan un programa que, según él, lleva "a la deriva" a Galicia, afirmó que "no hay alternativa de Gobierno en Galicia". De su futuro, nada desveló: "Asumiré el resultado de las urnas", zanjó a la gallega.