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Le detuvieron, le interrogaron y le hicieron beber ácido sulfúrico

Antonio Martos denuncia ante la jueza argentina María Servini, que investiga los crímenes del franquismo, el asesinato de su hermano durante un interrogatorio de la Guardia Civil

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Antonio Martos, hermano de Cipriano Martos, sostiene un cartel con la foto de su hermano presuntamente envenenado por la Guardia Civil durante el franquismo.-

BARCELONA.- Antonio Martos Jiménez ha denunciado hoy que el Estado ha tratado de silenciar las circunstancias en las que en 1973 murió su hermano Cipriano, un activista antifranquista fallecido en Reus (Tarragona) al haber ingerido ácido sulfúrico mientras lo interrogaba la Guardia Civil.

Antonio Martos (Loja, Granada, 1941) ha declarado hoy durante casi una hora ante el Juzgado de Instrucción número 4 de Sabadell (Barcelona), a requerimiento de la jueza argentina María Romilda Servini de Cubría, que instruye la causa por crímenes de genocidio y lesa humanidad cometidos durante el franquismo.

En su declaración testifical, Antonio Martos relata el momento en que su madre le hizo saber que Cipriano había muerto el 17 de septiembre de 1973.

Hacía meses que la familia había perdido su rastro, puesto que Cipriano, que militaba en el Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP), actuaba desde la clandestinidad en Reus.

Días después de un reparto de propaganda frente a una fábrica textil en Igualada (Barcelona), Cipriano Martos fue detenido por la Guardia Civil el 25 de agosto de 1973 y permaneció encerrado en el cuartel de Reus hasta que, tras dos días de interrogatorios, tuvo que ser ingresado en estado grave en el Hospital de Sant Joan con el aparato digestivo abrasado por un líquido corrosivo.

Estuvo agonizando 21 días, hasta que falleció por una perforación de estómago

En su piso, los agentes habían encontrado justamente ácido sulfúrico, uno de los componentes para fabricar cócteles molotov.

Prácticamente incomunicado, sin que nadie avisara de su situación a la familia y con una pareja de guardias civiles vigilándolo permanentemente en el hospital reusense, estuvo agonizando durante 21 días, hasta que falleció por una perforación de estómago.

Enterrado en una fosa común sin presencia familiar

Una vez realizada la autopsia, el cadáver fue enterrado, sin la presencia de ningún familiar ni abogado, en una fosa común en el cementerio de Reus el 20 de septiembre de 1973, según consta en el registro del propio cementerio, consultado por Efe.

A la salida del juzgado de Sabadell, Antonio Martos ha denunciado que "ningún gobierno" en España, ni durante la dictadura franquista ni en los años posteriores, ha "facilitado" que se investigue este caso.

"Lo único que quiero es que reconozcan los males que han hecho", pide el hermano

"Lo único que quiero es que reconozcan los males que han hecho", ha afirmado Antonio, cuya declaración ante el juzgado de Sabadell será enviada ahora a Argentina para que la jueza Servini la adjunte a la querella presentada por él en relación con este caso.

Desde la plataforma de apoyo a los impulsores de las querellas por crímenes del franquismo ante la justicia argentina, esperan que la jueza Servini exija ahora a la Guardia Civil que facilite los nombres de los agentes que se encontraban en el cuartel de Reus.

Frente a las puertas del juzgado se han reunido decenas de activistas por la memoria histórica y excompañeros de partido de Cipriano Martos.

Cipriano Martos, nacido en el seno de una familia de campesinos pobres, emigró de Andalucía a Sabadell en 1969 y se estableció en el barrio de Ca n'Oriac, donde entró en contacto con el Partido Comunista de España (marxista-leninista), que en 1971 promovió la formación del FRAP.