Publicado: 10.07.2016 11:48 |Actualizado: 10.07.2016 17:22

La nueva CDC se llamará Partit Demòcrata Català

El President de la Generalitat, Carles Puigdemont, celebra que el partido hereditario de Convergència nazca con "voluntad transversal" y "radicalidad democrática" y espera que se comprometa con las "buenas prácticas". Tanto él como Artur Mas habían votado otro hombre para la nueva formación.

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La nueva CDC se llamará Partit Demòcrata Català

La nueva CDC se llamará Partit Demòcrata Català

BARCELONA.- La 'nueva' Convergència ya tiene nombre. En el tercer punto del día de la última jornada de su congreso fundacional y después de un sistema de eliminación por segunda vuelta (de los tres nombres que había en liza se ha pasado a dos, y luego se ha votado por el ganador), la militancia de la extinta CDC ha decidido que el nuevo partido se llame Partit Demòcrata Català.

Desde ayer había tomado mucha fuerza este nombre, tanto entre las bases como en la antigua dirección de CDC. El conseller de Territori i Sostenibilitat y coordinador general del partido liquidado, Josep Rull, apostaba antes de las votaciones por esta denominación, de la que valoraba que fuera "homologable internacionalmente". Más tarde, en los pasillos del Centro de Convenciones Internacionales de Barcelona, Rull celebraba la decisión ante los medios: "Encarna los mejores valores de una política progresista".

Igual de exultante estaba el conseller de Cultura, Santi Vila, tras la decisión. "Es un nombre que se entiende. La ciudadanía percibirá rápidamente los valores del nuevo partido, que se asocia a espacios progresistas y de inspiración liberal", compartía con los periodistas. "Tras un inicio de congreso algo convulso, al final la gente que ha participado en la refundación se ha sentido protagonista", concluía.



El exalcalde de Barcelona, Xavier Trias, también ha votado el que ha acabado siendo el nombre ganador. "Empezamos mal y terminamos con éxito. Ha sido un proceso democrático total"

El exalcalde de Barcelona, Xavier Trias, también ha votado el que ha acabado siendo el nombre ganador. "Empezamos mal y terminamos con éxito. Ha sido un proceso democrático total", resumía estos tres días de cónclave junto a los asociados del nuevo partido.

Los tres nombres que se han votado hoy fueron los que más consenso obtuvieron de entre todos los que los militantes propusieron en la jornada de este sábado a través de una comisión específica -en la que fueron descartadas por unanimidad las alternativas que la antigua dirección del partido propuso el viernes ('Més Catalunya' y 'Catalans Convergents') y que tanto malestar generaron-.

El primer nombre en caer eliminado en la votación de este domingo ha sido Junts per Catalunya, de claras reminiscencias con la coalición soberanista Junts pel Sí. Los asociados le han brindado 433 sufragios, muy lejos de las que han acabado siendo las dos finalistas: Partit Nacional Català y Partit Demócrata Català.

En la segunda vuelta de votaciones, todas a mano alzada, el Partit Demócrata Català, con 871 votos a favor, se ha acabado imponiendo al Partit Nacional Català, con 657. Antes del recuento final, una parte del plenario ha improvisado el cántico "Nosotros no empatamos", en alusión al insólito empate de votos que registró la CUP durante la asamblea en la que tenía que decidir sobre la investidura de Artur Mas.

En la segunda vuelta de votaciones, todas a mano alzada, el Partit Demócrata Català, con 871 votos a favor, se ha acabado imponiendo al Partit Nacional Català, con 657

Precisamente Mas y el actual presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, han sido de los pocos que no han levantado la papeleta verde al escuchar el nombre que finalmente ha resultado ganador. Sus votos han sido para la nomenclatura que no ha prosperado: Partit Nacional Català.

El nombre de Partit Demòcrata Català, por cierto, no ha sentado nada bien en la dirección de Demòcrates de Catalunya, un partido que nació fruto de la escisión de la formación política que durante tanto tiempo fue compañera de Convergència, Unió Democrática de Catalunya.

Toni Castellà, líder de Demòcrates de Catalunya, ha acudido esta mañana como invitado en el acto de clausura del congreso fundacional y ha vuelto a recordar -ya lo hizo este sábado- que hay demasiadas similitudes con el nombre de su partido. Desde luego, no ha traído su mejor sonrisa, y ha convocado una rueda de prensa para mañana a las 11.00, donde su grupo podría presentar acciones legales por lo que consideran una "usurpación" de la marca. Desde la dirección de PDC han tratado, durante toda la jornada, de rebajar la tensión.

Un partido "independentista"

El nombre de la 'nueva' Convergència ha protagonizado el último día de este congreso fundacional que arrancó el pasado viernes. Sin embargo, en la jornada de hoy también se han aprobado los documentos que deberán regir a la nueva fuerza en materia ideológica y estructural, además de la hoja de transición de la antigua CDC al nuevo partido y el reglamento del congreso del próximo 23 de julio, donde se votarán a las personas que estarán al cargo de la recién nacida formación, la prueba del algodón para comprobar hasta dónde llega esta supuesta renovación de fondo.

En las votaciones que se han realizado hoy no han habido muchas discrepancias y los asociados han reforzado los textos debatidos durante la jornada de ayer a través de dos grandes comisiones: una de carácter identitario y otra de carácter organizativo.

Así las cosas, la militancia ha votado a favor de que el Partit Demòcrata Català sea un partido "independentista" que no renuncia a la vía unilateral, cuando el documento original antes de las enmiendas le atribuía únicamente una naturaleza "soberanista" y no incorporaba menciones a la declaración unilateral de independencia ni al referendo unilateral de independencia. También se ha incluido en el texto fundacional el modelo de un hipotético futuro estado catalán, "la república", un objetivo político que también se acabó considerando durante la 'maratoniana' jornada de ayer, que terminó de madrugada.

Las bases también han respaldado que la nueva organización del PDC recaiga en una presidencia con funciones únicamente representativas y que sea un comité formado por 12 miembros el que tenga responsabilidades ejecutivas

Las bases también han respaldado que la nueva organización del PDC recaiga en una presidencia con funciones únicamente representativas y que sea un comité formado por 12 miembros el que tenga responsabilidades ejecutivas. También desaparece la figura del secretario general y nace la del coordinador general.

A partir de mañana empezará el baile de nombres y candidaturas para presidir la dirección del nuevo partido. Todo apunta a que Artur Mas propondrá un tándem presidencial junto a Neus Munté para dirigir la nueva fuerza, y está por ver si enfrente irrumpirán otros aspirantes. Munté, portavoz del Govern, ha vuelto a ponerse a "disposición del partido" y no ha escondido ante las cámaras las ganas que tiene de participar en la dirección de la nueva formación.

Para que esta candidatura bicéfala pueda prosperar sin sobresaltos, durante la jornada de ayer se tuvieron que 'salvar' algunos puntos calientes del documento de las bases organizativas que contemplaban como incompatibles el dirigir el partido y tener cargos en el gobierno catalán.

Puigdemont espera un instrumento para "las buenas prácticas"

El punto y final de este congreso -en un acto de clausura donde han sido invitados personalidades de partidos políticos (desde Miquel Iceta, del PSC, a Santi Rodríguez, del PP; solo Ciutadans no ha llevado a ningún representare), entidades soberanistas y sindicatos- lo ha puesto el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont.

En una breve intervención, el presidente catalán ha bendecido el nuevo partido y ha celebrado que su nacimiento se haya producido desde la "participación" y la "innovación". También ha aplaudido su "voluntad transversal" e "insobornable radicalidad democrática", que según ha continuado, "engarza" con la cultura democrática del catalanismo y que "contrasta" con la de otros arcos ideológicos. "PDC ayudará a reforzar esta cultura democrática", ha asegurado.

Puigdemont ha situado la creación del Partit Demòcrata Català (PDC) dentro del proceso evolutivo natural del catalanismo, "un movimiento que defiende sus valores, identidad y cultura y a la vez los sabe poner a disposición del futuro, el progreso y la modernidad". Aunque no han habido referencias a la antigua Convergència, sí ha recordado, parafraseando un poema de Josep Vicenç Foix, que "nos exalta lo nuevo y nos enamora lo antiguo".

Espera que esta nueva fuerza se convierta en "un instrumento útil" para "alcanzar la independencia", pero que también esté "comprometida" con las "buenas prácticas a la hora de hacer política y asumir responsabilidades".