Publicado: 26.10.2015 19:17 |Actualizado: 26.10.2015 23:00

El PSOE impide con el PP y Ciudadanos una subida de impuestos a la gran empresa

La sintonía tributaria y litúrgica de los socialistas con el centro-derecha en el Ayuntamiento de Zaragoza complica el apoyo de Podemos e IU al Gobierno de Javier Lambán en las Cortes autonómicas

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El alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, entre Luisa Broto y Elena Giner. / ZARAGOZA.ES

El alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, entre las concejalas Luisa Broto y Elena Giner. / ZARAGOZA.ES

ZARAGOZA.- El PSOE ha votado con el PP y con Ciudadanos para impedir la subida de impuestos a la gran empresa que promovía el equipo de gobierno de Zaragoza en Común (ZeC) en el Ayuntamiento de la capital aragonesa.

Esta es la segunda ocasión en este inicio de legislatura en la que socialistas y conservadores unen sus votos para tumbar una iniciativa del equipo del alcalde Pedro Santisteve. La anterior fue para echar atrás la reforma del reglamento de protocolo por la que misas y procesiones iban a dejar de ser actos oficiales en la agenda consistorial.

Tras la unanimidad en bajar un 21% el IBI residencial, los socialistas votaron este lunes en el pleno con el centro-derecha para mantener las exenciones en el IBI a las industrias y centros comerciales cuyos edificios tienen un valor catastral de hasta un millón de euros.

Las estimaciones del equipo de gobierno indicaban que eliminar esa exención, vigente en la actualidad en Zaragoza, permitiría aplicar el tipo aumentado del IBI que ahora solo soportan 337 industrias, 225 comercios y 156 bloques de oficinas a 3.112 edificios que tributan como viviendas: 134, 2.562 y 416 para cada categoría, respectivamente. Esa medida iba a aumentar la recaudación municipal en algo más de 14 millones de euros. Ni la propuesta de rebajar la dispensa a los valores catastrales de 500.000 euros que apoyaba Cha –inviable sin el apoyo del PSOE- ni la última oferta de ZeC a los socialistas para situarla en 750.000 salieron adelante.



Un debate sobre intolerancias, torpedeos y la revanchas

La aprobación en la comisión de Hacienda del viernes pasado de la propuesta que finalmente ha salido adelante este lunes en el pleno, también con la alianza de PSOE, PP y Cs, desató una tormenta política cuyos ecos retumbaron en la sede del Gobierno de Aragón y de las Cortes autonómicas y que este lunes ha vuelto a repetirse.

En el ayuntamiento, el portavoz de Economía del PSOE, Javier Trívez, acusó al concejal del ramo, Fernando Rivarés, de mantener en el tema de las tasas una actitud “intolerante, obstruccionista y cerril” que, en su opinión, imposibilita que las dos formaciones puedan llegar a un acuerdo.

Rivarés, por su parte, acusó a los socialistas de torpedear la gestión de ZeC. “Sus ordenanzas servirán para impedir que el ayuntamiento recaude más”, dijo el edil, que atribuyó la decisión del PSOE a una “intención de colapsar más todavía la gestión de un ayuntamiento que ya está colapsado” por su grave situación económica: debe 700 millones, acaba de aflorar una “deuda oculta” de 109 y tiene 113 pendientes de cobro de la comunidad.

La mayor área comercial de Europa paga menos que barrios populosos

El PP, por su parte, aprovechó el debate para hurgar en la aparente soledad del equipo de gobierno de ZeC por la sintonía tributaria y litúrgica del PSOE con el centro-derecha. “Negociar con quien miente es extremadamente complicado”, aseguró el portavoz de temas económicos de los conservadores, Jorge Azcón, a lo que Rivarés respondió advirtiéndole de que si vuelve a acusarle de faltar a la verdad le llevará a los tribunales.

Azcón remató atribuyendo un móvil revanchista al PSOE al insinuar que esta formación le estaba devolviendo a ZeC el trato que había recibido durante la negociación de la investidura de Santisteve.

Populares y socialistas unieron también sus votos –suman los 16 que dan la mayoría absoluta en el pleno mientras ZeC tiene nueve Chunta Aragonesista dos y Ciudadanos cuatro- para evitar la revisión al alza del callejero de Puerto Venecia, la mayor superficie comercial de Europa, cuyos índices tributarios son la mitad que los de algunas calles de barrios populosos como Delicias, San José o Las Fuentes.

La votación tensa las relaciones del Gobierno con IU y Podemos

La sintonía tributaria y litúrgica del PSOE con el centro-derecha en el ayuntamiento de Zaragoza está provocando el malestar de dos de los socios de referencia del Gobierno autonómico de Javier Lambán: Podemos e IU, las dos formaciones en torno a las que se vertebra ZeC.

“Estamos incómodos”, señalan en IU en vísperas de que el Consejo de Gobierno lleve a la cámara su propuesta de impuestos ambientales para aumentar la recaudación de la comunidad. “En ningún momento hemos dicho que la apoyemos. La vemos con buenos ojos, pero nuestras posiciones van más allá”, indican desde Izquierda Unida.

En Podemos, la desconfianza hacia el PSOE ha alcanzado la categoría de tesis. “A cualquier ciudadano le parece increíble que el PSOE vote con PP y C’s para impedir que el ayuntamiento recaude más”, señaló el secretario general de Podemos Aragón, Pablo Echenique, quien considera que los socialistas “han decidido firmar en el ayuntamiento su derrota electoral”. “Cada paso que dan se quitan la careta y hace que pierdan credibilidad. Casa semana que pasa se va confirmando lo que temíamos”, añadió.

Podemos, que la semana pasada anunció que iba a ser difícil que sus diputados apoyen los presupuestos del Gobierno autonómico si los partidos que lo forman –PSOE y CHA- aislaban a ZeC, muestra, como IU, una postura crítica pero expectante. “Los leeremos y veremos qué plantean. Haremos enmiendas constructivas, pero nos cuesta creer que esos presupuestos no van a ser cambiados a lo largo del año”, señaló Echenique.

Lambán: “La divergencia es interesada”

Mientras tanto, Lambán intentó quitar hierro a la votación municipal y consideró innecesaria la subida de impuestos que promovía ZeC. “La divergencia es interesada”, dijo, antes de anotar que “con una fiscalidad como la de los últimos cuatro años se pueden mantener los servicios en Zaragoza”.

Santisteve, que este fin de semana se mostraba perplejo por las posiciones del PSOE municipal en algunos temas, hizo una llamada a la serenidad y pidió a los grupos municipales que piensen en la ciudad y dejen de “competir por ver quién desgasta más” a su equipo.

El alcalde anunció que pedirá a los grupos que marquen sus líneas rojas y sus prioridades de cara a la negociación de presupuestos para el año que viene.