Publicado: 11.02.2016 21:35 |Actualizado: 11.02.2016 23:30

Sánchez le dirá a Rajoy que la corrupción en el PP le incapacita para gobernar

El líder del PSOE censurará las palabras de sus ministros de Exteriores e Interior y le pedirá lealtad de Estado si gobierna el PSOE en la lucha antiterrorista. Volverá a expresar su negativa a la “gran coalición” y ni siquiera le pedirá la abstención en su investidura.

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Mariano Rajoy y Pedro Sánchez se saludan con frialdad a la entrada del Palacio de la Moncloa, en su reunión tras las elecciones del 20-D. REUTERS

Mariano Rajoy y Pedro Sánchez se saludan con frialdad a la entrada del Palacio de la Moncloa, en su reunión tras las elecciones del 20-D. REUTERS

MADRID.- Pedro Sánchez no se peleó por la sala donde se celebra este viernes la reunión con Mariano Rajoy –finalmente, se decidió un sitio neutro en la antesala del comedor de Presidencia del Congreso-, ni por los turnos en la conferencia de prensa posterior, ni por nada protocolario, pero sí le quiere hacer saber a Rajoy que, a día de hoy, él es el candidato al que el jefe del Estado le ha encargado formar Gobierno y tiene un mandato constitucional, mientras el líder del PP está en funciones en su cargo.

Pero, sobre todo, Sánchez va con la intención de dejar claro a Mariano Rajoy que los graves casos de corrupción que azotan al Partido Popular por todos los rincones le incapacitan para gobernar o para buscar ningún tipo de alianzas, y mucho menos para aspirar a repetir como presidente del Gobierno. Como ha repetido muchas veces el líder socialista, Sánchez incidirá en que el PP necesita irse a la oposición para regenerarse.

Sánchez, según fuentes cercanas al líder socialista, acude a la reunión con Rajoy con esas premisas y con otras ideas muy claras. La primera es que exigirá a Rajoy “respeto y responsabilidad” en el frente común en la lucha contra el terrorismo.

Además, el líder socialista piensa expresar a Rajoy su gran malestar por las últimas declaraciones de los ministros de Exterior y de Interior, uno cuestionando la continuidad de España en la alianza internacional contra el ISIS, y el otro elucubrando sobre la satisfacción de ETA por un posible Gobierno del PSOE y Podemos.

Sánchez, en este punto, quiere mostrarse muy firme, y pedirle al PP la misma lealtad en los temas de Estado que ha tenido el PSOE durante toda la pasada legislatura y, sobre todo, que deje de utilizar el terrorismo en la contienda política. Además, recordará que fue el PSOE con Zapatero y con él hace unos meses, quienes propusieron el Pacto Antiterrorista y el Pacto contra el yihadismo.



En cuanto a su investidura, Sánchez seguirá jugando con las mismas cartas. Volverá a decirle un “no” rotundo al PP ante su oferta para la llamada “gran coalición” y tampoco le pedirá ni su apoyo ni la abstención ante su investidura. El líder del PSOE quiere diferenciarse claramente del PP.

Eso sí, le pedirá a Rajoy que se incorpore al nuevo tiempo de negociación, diálogo y de grandes acuerdos. En este sentido, le indicará que le gustaría contar con su partido para lograr un gran pacto educativo y un acuerdo político, social e institucional contra la violencia de género. Asimismo, planteará que se incorpore a los trabajos de la comisión para la reforma Constitucional.

Sánchez escuchará la oferta de Rajoy y sus cinco pactos de Estado, pero fuentes socialistas dan por seguro que el rechazo a apoyar un Gobierno presidido por el todavía presidente del Ejecutivo es firme y definitivo. En ningún caso el PSOE dará su apoyo al PP para gobernar. Ni aunque Pedro Sánchez fracase en este proceso de investidura y Rajoy quiera intentarlo.

Por ello, el PSOE enmarca la reunión sólo en un nuevo tiempo de diálogo con todos, incluso hablan de cortesía política, pero con las discrepancias claras y enseñando las cartas desde el primer momento.