Publicado: 14.05.2015 18:23 |Actualizado: 14.05.2015 18:49

Madrid cierra la ventanilla para pedir ayudas para el cuidado de ancianos

La medida no afectará a las 56.500 personas que actualmente reciben el servicio de ayuda a domicilio en toda la ciudad ni a aquellos con quien ya se ha contactado para prestárselo.

Publicidad
Media: 1
Votos: 2
Comentarios:
Ancianos ayudados por el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) / Ayuntamiento de Madrid

Ancianos ayudados por el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) / Ayuntamiento de Madrid

MADRID.- El Ayuntamiento de Madrid ha paralizado la puesta en marcha del servicio para nuevos usuarios en el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD). La medida no afectará a los usuarios que ya lo reciben ni a aquellos con quien ya se ha contactado para comenzar a prestárselo.

Según Carlos Martínez, coordinador general del área de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Madrid, que no dispone de datos sobre cuántas personas estarían afectadas por esta suspensión temporal, explica que actualmente unas 56.500 personas reciben el servicio de ayuda a domicilio en toda la ciudad.



La semana pasada, los trabajadores de los centros de servicios sociales de la capital recibieron instrucciones para no poner en marcha más servicios de ayuda a domicilio hasta nueva orden. Tampoco podrán poner en práctica posibles modificaciones para aquellos que ya lo disfrutan. La medida, según Madridiario, afecta a todos los distritos de la capital y se prolongará, como mínimo, hasta después de las elecciones del 24 de mayo.

El motivo, según explica Carlos Martínez, es que antes de continuar adelante con el alta de nuevos usuarios hay que "clarificar" la situación actual de los contratos, tanto los que existen con las empresas que prestan el servicio como los acuerdos con la Comunidad de Madrid.

Y es que el escenario, en estos momentos, es, cuando menos, complejo. Primero, porque en julio se incorporan al servicio todos aquellos usuarios que cuenten con un grado I de dependencia reconocido; segundo, porque, como consecuencia de ello, habrá que firmar un nuevo contrato para "regularizar" la prestación de este servicio a estos nuevos usuarios en algunos distritos de Madrid entre agosto y diciembre; y tercero, porque, gane quien gane las elecciones, el Área de Servicios Sociales contará con un equipo nuevo que tendrá la última palabra al respecto.

Ancianos bajando de los coches del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) / Ayuntamiento de Madrid

Ancianos bajando de los coches del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) / Ayuntamiento de Madrid

El servicio que se presta a los usuarios lo tienen reconocido por su situación de dependencia

Actualmente, el SAD se presta a través de un único contrato, dividido en tres lotes, que estará en vigor hasta el 31 de octubre de 2016 a través de una prórroga firmada el pasado mes de marzo. Este contrato está financiado por el Ayuntamiento y por la Comunidad de Madrid, que paga el servicio que se presta a los usuarios que lo tienen reconocido por su situación de dependencia.

Según apuntó Martínez, el Consistorio prepara por la vía de urgencia un nuevo contrato, por importe de entre 7 y 8 millones de euros, para garantizar la cobertura de todos los usuarios del 1 de agosto al 31 de diciembre. "No es cierto que no haya dinero para atenderles; simplemente, hay que dar cobertura jurídica a la nueva situación", dice Martínez.

Para garantizarlo, y en previsión de que puedan incorporarse numerosos usuarios a medida que se va avanzando en la aplicación de la Ley de Dependencia, están previstas modificaciones al alza de hasta el 65,84 por ciento del presupuesto. Así se hizo con los lotes 2 (Salamanca, Chamartín, Tetuán, Chamberí, Fuencarral-El Pardo, Ciudad Lineal, Hortaleza y Barajas) y 3 (Centro, Arganzuela, Moncloa-Aravaca, Latina y Carabanchel), cuya ampliación presupuestaria no excedió este porcentaje.

Sin embargo, las previsiones municipales apuntan que, para prestar el servicio en los distritos de Retiro, Usera, Puente y Villa de Vallecas, Moratalaz, Villaverde, Vicálvaro y San Blas (lote 1), la ampliación máxima autorizada se quedaría corta a partir del 31 de julio, mes en el que se incorporarán como usuarios los dependientes de grado I, y sería necesario un refuerzo presupuestario que superaría en más de 13 puntos ese tope.