Público
Público

"A mí que no me hablen de Venezuela", el grito de rabia de una madre española parada

Una mujer cuelga en su cuenta de Facebook un vídeo en el que carga contra la campaña del miedo a acabar como Venezuela que se está creando en España

Publicidad
Media: 4.42
Votos: 62
Comentarios:

Yolanda García en su vídeo publicado en Facebook.

MADRID.- "¿Venezuela? A mí que no me hablen de Venezuela" es el título del vídeo creado por Yolanda García, una mujer parada de 42 años, en su cuenta de Facebook. En él carga desesperadamente contra la situación actual de España y critica que los medios sólo hablen de Venezuela en lugar de preocuparse por la realidad del país. El vídeo se ha vuelto viral en las redes en apenas un día.

"Cúantos millones de personas estamos así? ¿Cúantos suicidios por desahucios, exclusión social, pérdida de empleo, etc y nada sale en los medios?. No me jodáis contándome nada de un país al otro lado del mundo solo para meter miedo y mierda en una sociedad que por desgracia muestra más bríos y unidad para ver una final de fútbol que para luchar por sus derechos o enfrentar a quienes llevan cuarenta años expoliando España" asevera García.

En el vídeo explica su situación personal en los últimos años en los que la desesperanza le ha invadido. García lleva en paro desde 2012 tras trabajar como profesora interina en un instituto concertado. Ahora sobrevive  con sus dos hijos sin subsidio gracias a que es mantenida por su ex-marido. 

Tras aclarar lo que ha tenido que hacer para solicitar ayudas y puestos de trabajo que no llegaban, Yolanda García finaliza los últimos instantes del vídeo entre lágrimas y enojada pidiendo que la ciudadanía acuda el 26 de junio a votar, ignorando lo que digan los medios de comunicación y "pensando bien a quien votar".

Junto al vídeo acompaña un comunicado en el que argumenta el porqué del mismo: "Hoy, no puedo más, me rindo, pero os dejo mi testimonio, por si sirve para algo. No me quedan fuerzas para seguir así, recibiendo golpes, injusticias, vejaciones desde las instituciones y esos miserables que las gestionan. Yo no quiero una limosna, quiero un trabajo digno, proporcional al esfuerzo de años y años de estudio, de esfuerzo, de constancia"