Publicado: 25.10.2016 18:01 |Actualizado: 25.10.2016 19:27

El Obispado de Cádiz quiere cambiar Halloween por "Holywins" y que los niños se disfracen de santos

La iglesia gaditana propone que los niños se inspiren en vírgenes, ángeles y apóstoles

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Calabaza decorada para Halloween en Chester Zoo, Reino Unido. REUTERS

Calabaza decorada para Halloween en Chester Zoo, Reino Unido. REUTERS

En la noche del 31 de octubre las calles se llenan de personas disfrazadas de muertos, esqueletos y demás figuras terroríficas. No es la primera vez que la Iglesia se lucha contra Halloween, este año, desde Cádiz, propone seguir promocionando "Holywins" (traducido "la santidad vence"), una fiesta en la que los niños se disfrazan de santos en vez de muertos para conmemorar el día de Todos los Santos. 

La Iglesia de Cádiz afirma no querer ir en contra de Halloween, pero si recuerda que la fiesta pierde su sentido con este tipo de celebraciones. Es por ello que insta a los "niños católicos, y los no tan católicos" a que se disfracen de santos. 



La propuesta se ha lanzado desde la diócesis de Cádiz y Ceuta, poniendo a disposición de los interesados los materiales necesarios para celebrar esta nueva fiesta. Además, en su página web explica el sentido de dar la vuelta al ya tan famoso Halloween y ofrece ideas que se puedan abordar los días previos en las catequesis de los niños.  El objetivo es conseguir la diversión sin dejar al margen el significado religioso de la fecha. 

Entre las propuestas de disfraces están las de que vayan de vírgenes, ángeles o apóstoles. La fiesta se celebró por primera vez en París en 2002 y ya es común en algunas parroquias de Chiclana. No obstante, este año el objetivo es que participen de la iniciativa todas las parroquias de la diócesis.  El año pasado, el Secretario de Hermandades y Cofradías prohibió dos fiestas de Halloween organizadas por dos hermandades de la ciudad tildándolas de "más señaladas del calendario satánico".  Juan Enrique Sánchez, delegado de Hermandades, defendía entonces que "los cristianos celebramos la Vida, somos hijos de la luz. Y no podemos por tanto ser partícipes de una fiesta frente a los santos, que propone monstruos y ese tipo de caracterizaciones".