Publicado: 11.09.2015 12:43 |Actualizado: 23.09.2015 11:19

“Rojos, os lo tenéis merecido”

Una joven pareja residente en la capital denuncia haber sido agredida en tres ocasiones por un grupo racista y xenófobo "que participa en eventos de la Falange Auténtica celebrados en un bar madrileño".

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A.J. tras la primera agresión

A.J. tras la primera agresión

MADRID.- "Fuera de aquí inmigrantes". Esta era una de las frases que se podía leer el pasado mes de mayo en una pancarta que recibía a los clientes del bar ‘Los Cien Balcones’, situado en el distrito Moncloa-Aravaca de Madrid.

Una joven pareja del mismo barrio pasó por delante del local y vio el cartel que invitaba a los extranjeros a no entrar, por su bien. A.F., una chica de unos 20 años y procedente de Estados Unidos, se armó de valor y retiró la pancarta. El propio dueño del local, de 50-60 años de edad según los jóvenes, fue quien la sorprendió, "cogiéndola del pelo y pegándola puñetazos", relata su novio A.J. a Público, quien también fue agredido tras intentar defenderla y sufrió una dislocación del hombro como consecuencia de la posterior paliza que le propinó dicho individuo.

A.F. consiguió llamar a la Policía mientras veía cómo su pareja se encontraba inmóvil en el suelo. Fue entonces cuando los clientes del bar salieron para sumarse a la pelea, un ejército de hombres que "se encontraban en un evento de la Falange Auténtica", cuenta A.J. Más de veinte personas se unieron para humillarles en público: "Rojos, os los tenéis merecido", decían. Les acusaron de venir a provocarles a su local y de que A.J. se inventaba el dolor de su hombro. "No se puede ir arrancando los carteles de los bares", gritaban.



Los servicios de emergencia y la Policía tardaron más de media hora en llegar, tiempo suficiente para que la madre de A.F. y vecina del barrio bajase a la calle para socorrer a su hija. El dueño del bar "intentó camelarla", cuenta la joven pareja, señalando a ambos como "auténticos criminales". "Su hija está loca", le dijo.

A.J. tuvo que ser atendido en ambulancia mientras A.F. prestaba declaración. A.J., nervioso por no saber qué pasaba fuera, obtuvo las míseras explicaciones de los agentes. No entendían el testimonio de su novia por su acento y no iban a proporcionarles el nombre del agresor. Sin embargo tuvieron la suerte de que una señora, testigo de los hechos, se ofreciese para apoyar la versión de la pareja. Aun así, no fue suficiente para los agentes y dejaron que se fuesen.

Para dar cuenta de estas lesiones, A.J. decidió ir al Hospital Fundación Jiménez Díaz de Moncloa (Madrid). "Varón que acude a urgencias tras agresión esta tarde. Refiere luxación de hombro derecho (le redujeron en la ambulancia), y molestias en rodilla izquierda", refleja el parte médico. Reposo domiciliario y rehabilitación diaria durante un mes. A.F. se quedó con la marca de sus hematomas por el cuerpo. Juntos fueron a denunciar a comisaría, sin el respaldo de la Policía. "Parecía que teníamos que pedir permiso para denunciar", explica A.F., quien subrayó que los agentes dijeron que “no tenían nada, ninguna prueba para denunciar”.

Los insultos y las amenazas se han convertido en algo continuo, cuenta la joven pareja. "Es nuestra rutina"

Pero la historia no acaba aquí. "Al día siguiente pasamos por la misma calle, frecuentamos esa zona. Nos dijeron que si veníamos a por más, nos amenazaban, nos insultaban", cuenta A.J. Tan sólo un día después de interponer la denuncia, la pareja acudió de nuevo a comisaría para poner otra por amenazas. "Quieren hacer constar que al día siguiente de poner una denuncia, el agresor que es propietario del bar, acompañado de otro hombre, les dijo: "¿Venís a por más o qué, rojos?", manifiesta el texto íntegro de la denuncia.

A la espera de los juicios pertinentes tras las denuncias, los insultos y las amenazas se han convertido en algo continuo, cuentan. "Es nuestra rutina", indica A.J. La pareja ha intentado hacer una vida normal, sobrellevar esta situación. "Cada vez salían más personas y siempre se nos quedaban mirando. Evitábamos el metro para no pasar por delante del bar".

Este mismo lunes, después de vivir un verano en tensión, los agresores les siguieron hasta la estación de metro Príncipe Pío, situado al lado de ‘Los Cien Balcones’. "Pasamos por el bar, vimos que el dueño estaba dentro y que se nos quedó mirando. Justo en las escaleras del metro, sin poder darme cuenta, me cogió del cuello y me empezó a pegar puñetazos", cuenta el joven A.J. A su novia la agarraron entre otros dos, la zarandearon y le tiraron el móvil al suelo, en un intento de la joven de llamar a la Policía.

"Suplicábamos a la gente que pasaba por ahí que se quedase para testificar pero salían corriendo", explica A.J. "Salieron todos del bar" para sumarse a los tres agresores. "Nos decían que nos iban a matar, nos llamaban rojos", señala A.J. "Nos grabaron con el móvil y mientras el agresor gritaba que le habíamos pegado", cuenta su novia, a quien llamaron “zorra”, entre otros insultos.

Un trabajador del local niega que 'Los Cien Balcones' sea un sitio donde se celebran eventos falangistas

Esta vez, fueron los agresores quienes llamaron a la Policía. "El hombre –el dueño del bar- seguía cogiéndome del cuello delante de los agentes. Comenzaron a preguntarle y tuve que pedirles que ordenasen que me soltara”, reconstruye A.J. La pareja, apartada en un rincón, esperaba a explicar su versión pero los agentes estaban reticentes a tomarles declaración. Finalmente, tras contarles lo ocurrido, un miembro de la Policía les dijo "¿por qué tengo que creeros a vosotros y no a ellos? ¿No habéis pensado en pasar por otra calle? Es por orgullo", mantiene A.J., respaldado por su novia que destacó que fueron tratados "como delincuentes".

Por tercera vez, la joven pareja denunció a los asaltantes por agresión este lunes 7 de septiembre tras acudir a un centro de salud de la zona para dar cuenta de las lesiones. "Tememos por nuestra vida", comentaban ambos.

A.J. y A.F. intentaron investigar para conocer más del agresor. Un día, por casualidad, vieron al dueño del bar en un vídeo de Youtube que mostraba una manifestación de Hogar Social Madrid, un colectivo que reconoce discriminar entre ciudadanos españoles y extranjeros a la hora de repartir ayuda y alimentos. Una pista más que les confirmaba el racismo y la xenofobia de ‘Los Cien Balcones’.

En contraposición a la versión de los hechos relatada por la joven pareja, un trabajador de ‘Los Cien Balcones’ ha manifestado a Público que "es mentira" que se produzcan reuniones de grupos falangistas y ha negado que se hayan producido agresiones a viandantes. “Se han puesto quince denuncias a esas personas”, asegura.

Derecho de rectificación

En ejercicio del derecho de rectificación, el secretario general de Falange Auténtica, Antonio Pérez Bencomo, ha dirigido a Público un escrito afirmando lo siguiente:

1.- No existe ningún "evento" ni actividad alguna vinculada a Falange Auténtica, que se ejerza en los locales descritos en la noticia.

2.- Nuestro partido es un movimiento basado en la justicia social, democrático y que respeta la Constitución Española, y jamás hemos alentado posturas xenófobas, racistas o discriminadoras por cualquier motivo, sino que, antes al contrario, los hemos combatido firmemente, por lo que carece absolutamente de sentido la implicación de nadie de nuestra organización en semejante acción brutal, que condenamos tan enérgicamente como hemos hecho siempre. Así lo hemos expresado siempre en nuestros documentos políticos, a los que podrán acceder a través de nuestra página web, y los perfiles de Falange Auténtica en las redes sociales, que les invitamos a ver cuándo lo deseen.

3.- Es absolutamente falso que nadie vinculado a Falange Auténtica haya participado en agresión alguna, ni en el local denominado "Los Cien Balcones", ni en ningún otro donde se haya agredido a nadie; y estamos convencidos de que la mención del nombre de nuestro Partido, que tiene un historial perfectamente limpio, obedece a una equivocación, o a una mala interpretación de información, que instamos a que se retire de inmediato.

4.- No nos podemos hacer responsables de que otros partidos políticos que se hacen llamar falangistas o que utilizan la simbología propia de la Auténtica Falange, o incluso el nombre de Falange, cometan acciones criminales, o los utilicen para delinquir, ni tenemos relación alguna con los promotores del "Hogar Social Madrid", que mencionan en su artículo, y por supuesto, ni estamos vinculados ni somos ningún movimiento de ultra-derecha.

5.- No existe ningún informe o atestado policial, ni diligencia judicial que vincule a personas pertenecientes a nuestro partido con la agresión que ustedes describen.