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"Con 16 años se pueden tomar todas las decisiones en el ámbito sanitario y el aborto va a ser una prestación sanitaria más"

La Ministra de Igualdad ha defendido el punto más conflictivo de la Ley pero no descarta futuras modificaciones

PÚBLICO.ES/EUROPA PRESS

La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, ha asegurado que las jóvenes de entre 16 y 18 años podrán abortar sin el consentimiento de sus padres "como en cualquier otra prestación sanitaria", dado que la interrupción voluntaria del embarazo (IVE) se realizará dentro del ámbito sanitario donde "la mayoría de edad para tomar decisiones está en los 16 años".

Según ha explicado la titular de Igualdad en declaraciones a TVE, la aprobación del anteproyecto de Ley de Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) aporta "coherencia jurídica" dado que se unifica la edad para la toma decisiones en el ámbito sanitario. De hecho, "será el mismo procedimiento que para realizar una operación a corazón abierto o de cirugía estética", ha destacado.

"Es cierto que no se puede comprar tabaco o entrar en una discoteca hasta los 18 años, pero sí se pueden tomar todas las decisiones en el ámbito sanitario y el aborto, la interrupción voluntaria del embarazo, va a ser una prestación sanitaria más", ha asegurado.

Además, Aído se ha mostrado confiada en que "si en un hogar hay un ambiente de confianza, de relaciones basadas en el respeto mutuo a la hora de tomar una decisión como ésta, no tengo dudas de que la hija consultará a su padre sobre una cuestión así". En cualquier caso, "desde el Gobierno no podemos entrar en su casa y decirle a una hija lo que tiene que contar a sus padres, sólo faltaría", ha dicho.

No obstante, Aído no ha descartado una modificación de este aspecto de la nueva norma en su tramitación parlamentaria dejándolo todo en manos de "la sensibilidad" de los grupos, aunque ha afirmado que para algunos grupos de izquierda es "innegociable".

En cuanto a la despenalización del aborto, Aído ha insistido en que todos los organismos internacionales recomiendan suprimir las penas privativas de libertad en las mujeres, aunque "no por ello van a quedar impunes estos casos". De hecho, ha asegurado que "el Gobierno va a perseguir los abortos ilegales" aunque las penas recaen sobre los profesionales, que tienen prisión e inhabilitación, por lo que confía en que "ninguno se atreverá a realizar una interrupción voluntaria del embarazo fuera de los supuestos legales que marca la ley".

En el caso de las mujeres, ha recordado, las sanciones están registradas en el Código Penal, con penas de multa de 6 a 24 meses.

Según Aído, lo más importante de este proyecto de Ley son las medidas que hay en el ámbito educativo, social y sanitario sobre salud sexual y reproductiva, ya que en España hablar de sexualidad sigue siendo algo tabú en muchos ámbitos, lo que "no ayuda en nada a que tengamos una prevención de embarazos no deseada".