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El agresor de la inmigrante en el metro: "Me doy asco a mí mismo"

Sergi Xavier M.M., afirma que no recuerda nada porque iba borracho y drogado, y dice sentirse arrepentido, ya que "nadie merece lo que le hice a esa chica"

AGENCIAS

El acusado de la agresión racista a una menor ecuatoriana en un tren de los Ferrocarriles de la Generalitat, Sergi Xavier M.M., ha afirmado este jueves que no recuerda nada porque iba borracho y drogado, aunque, tras ver el vídeo de la agresión, ha dicho que "me doy asco a mí mismo. Ese día no era yo".

El joven ha hecho estas declaraciones en el juicio contra él que se celebra en la Audiencia de Barcelona en respuesta a las preguntas de su abogado y tras renunciar a contestar a los letrados de las otras partes personadas -la Fiscalía y la Generalitat.

Preguntado por la agresión contra una joven ecuatoriana, Sergi Xavier M.M. ha asegurado no recordar nada porque aquel día había bebido algunos cubalibres y cervezas, todo ello junto a pastillas de éxtasis.

Sin embargo, tras visionar el vídeo grabado por las cámaras de los Ferrocarriles de la Generalitat en el que se recoge la agresión, el joven se ha limitado a afirmar que "me doy asco a mí mismo" y que "ese día no era yo".

Además, ha dicho sentirse arrepentido por lo que hizo, ya que "nadie merece lo que le hice a esa chica".

La Generalitat, que se ha personado como acusación popular, pide una pena de 20 meses de cárcel

Sergi Xavier M.M. afronta una petición de tres años de prisión solicitada por la Fiscalía, que considera que la agresión, ocurrida el 7 de octubre de 2007 en el interior de un vagón de los Ferrocarriles, constituye un delito contra la integridad moral y otro de lesiones.

La Generalitat, que se ha personado como acusación popular, pide provisionalmente una pena de 20 meses de cárcel y una multa de 750 euros, así como que se prohíba al acusado acercarse a la comarca donde vive la víctima durante dos años.

Se trata de uno de los casos que más revuelo levantó el año pasado. En el vídeo difundido se ve como, sobre las 23.45 horas del 7 de octubre, Sergi Xavier M.M. sube a un tren de la línea S8 de los FGC en la estación de Sant Boi en dirección a Martorell (Barcelona), diciendo por teléfono que había matado a un inmigrante de origen marroquí.

Fue entonces cuando, vio a la joven, se acercó a ella y mientras la insultaba, le golpeó en la cabeza y en el antebrazo izquierdo y le pellizcó con fuerza el pecho izquierdo. Otro inmigrante sudamericano que viajaba en el mismo vagón, Roberto Jesús P., dijo que no la ayudó por miedo y afirmó el joven no estaba borracho, pues no olía a alcohol y andaba bien.

Cuando se acercaban a la estación de Colònia Güell, Sergi Xavier M.M. se cogió a una de las barandillas para ayudarse a lanzar una fuerte patada hacia la cabeza de la joven, dándole en el hombro, y después le dio un puñetazo en el costado y un manotazo en la cabeza. "Todos los inmigrantes deberían estar muertos", gritó antes de bajar del tren.

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