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Aguirre fracasa en su intento de forzar la destitución de Cobo

Demuestra, sin embargo, que controla al 40% de los ediles de Madrid

YOLANDA GONZÁLEZ

Mientras la dirección nacional del PP cocina la sanción a la que piensa someter al vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, por sus críticas a Esperanza Aguirre, la presidenta ha puesto a todos sus fieles a trabajar en la causa. En sólo dos días ha logrado que el 95% de los alcaldes del PP en la Comunidad firmen un manifiesto en contra de la mano derecha de Alberto Ruiz-Gallardón, y ayer llevó la batalla al propio Ayuntamiento de la capital. Tras una tensa reunión, y a petición de un concejal aguirrista, el alcalde decidió someter a votación el cese de Cobo como portavoz del Grupo Municipal. Los partidarios de la presidenta perdieron la batalla. De los 32 miembros presentes, 13 (40%) votaron a favor. En este caso, Aguirre no se apunta un tanto. Pero la votación pone de manifiesto la división existente en el Consistorio.

Alberto Ruiz-Gallardón y todo su equipo no tenían ninguna duda de que la entrevista a Cobo publicada por El País iba a ser el menú principal de la reunión del Grupo Municipal Popular. Y no se equivocaron. En el turno de palabra, el concejal de Villa de Vallecas, Ángel Garrido, que se erigió en portavoz de los aguirristas, calificó de "inadmisible para el partido" la continuidad de Cobo como portavoz municipal. "No puede representar al PP", se lamentaba.

Los fieles a la presidenta en el ayuntamiento no están dispuestos a perdonar que su portavoz asegurara que "los cercanos a Aguirre han puesto a Rato en un escaparate de cloacas y ambiciones".

A la intervención de Garrido siguieron las de una decena de concejales que también censuraron a Cobo. La mayor parte de las intervenciones le pedían explicaciones por haber criticado a la presidenta fuera del partido. Y por haber escogido el citado medio de comunicación.

Los asistentes destacan la dureza del enfrentamiento mantenido entre ambos sectores en una reunión que se prolongó casi dos horas, el doble de lo que suele ser habitual. Ninguno de los concejales que votaron a favor de apartar a Cobo pertenece a la Junta de Gobierno, los cargos de máxima confianza del alcalde.

Los aguirristas intentaron poner a Ana Botella en el lugar de Cobo

Fuentes conocedoras de la reunión citan entre las intervenciones más destacadas la del concejal de Moratalaz, Fernando Martínez Vidal. Éste fue directamente a la yugular del alcalde criticando su apoyo al presidente del Gobierno cuando fue abucheado durante el desfile del pasado 12 de octubre. En su discurso lanzó un dato revelador: "La gente que estaba allí silbando son gente del partido".

También Zapatero estuvo en boca del concejal de Retiro, Luis Asúa. Pero esta vez, el dardo iba para Cobo, al que le preguntaba por el "compromiso" que según la entrevista tiene contraído con el presidente del Gobierno. En el entorno del vicealcalde aseguran que se trata sólo de la intención de mantener una comida informal.

Fue tras palpar el malestar cuando Gallardón decidió someter a votación la continuidad de su número dos como portavoz. Todo, pese a que es a él, a quien estatutariamente le correspondería haber hecho esta propuesta. "No estaba obligado a hacerlo", insistió al término de la reunión.

Del bando opuesto, el que se alineó a favor del vicealcalde de Madrid, llamó la atención la intervención de Ana Botella, segunda teniente de alcalde. No por el contenido, que fue moderado y llamando al entendimiento, sino por el gesto. Botella, mujer del ex presidente José María Aznar, es además miembro del Comité de Dirección del PP de Madrid. En sus palabras, instó a sus compañeros a "mirar hacia delante" en estos malos momentos que está atravesando el partido. Antes,había sido señalada por los aguirristas como la persona adecuada para sustituir a Cobo en la portavocía.

El alcalde volvía a respaldar a su mano derecha

El resto de intervenciones en apoyo del vicealcalde insistieron en el doble rasero que pretende aplicar la presidenta madrileña. Así, destacaron que Aguirre hace declaraciones contra el PP fuera de los órganos del partido.

Mientras, el alcalde volvía a respaldar a su mano derecha asegurando que no sólo le apoyaba por amistad sino por convicción. Gallardón no ocultó que la votación, sin precedentes en la historia del grupo municipal, había marcado una división, pero animó a los suyos a seguir trabajando al servicio de los ciudadanos.

Cobo, el protagonista del día, asumió al 100% la responsabilidad sobre la entrevista. Y aseguró que su única intención fue contar aquello que le dolía sobre su partido y "por el bien del partido".

Antes de abandonar la sala en la que se celebraba la reunión, el vicealcalde aseguró a los 13 compañeros que habían votado en su contra que no les guardaba "ningún rencor". Al final, se pudo ver cómo se acercaba a uno de ellos, Iñigo Henríquez de Luna, concejal del distrito de Salamanca y le espetaba un "gracias".

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