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La AIE revisa un poco a la baja la previsión de demanda de crudo por la ralentización económica

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La Agencia Internacional de la Energía (AIE) redujo hoy ligeramente sus previsiones de consumo mundial de petróleo para este año por el impacto de la ralentización económica, lo que afectará en particular a los países desarrollados, donde la demanda permanecerá prácticamente estancada.

En un contexto en que el barril de petróleo ha alcanzado niveles récord en los últimos días, la AIE revisó a la baja en 80.000 barriles diarios respecto a su informe del mes pasado la demanda mundial de este año, y la dejó en una media de 87,5 millones de barriles diarios, lo que significa un 2% más que en 2007.

Esa disminución de sus estimaciones resultan del recorte en unos 190.000 barriles diarios de las necesidades para los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que en total consumirán este año una media de 49,3 millones de barriles diarios, lo que supone sólo un 0,3% más que el pasado ejercicio.

Frente a eso, los autores del estudio incrementaron sus expectativas de demanda en el resto del mundo, donde añadieron alrededor de 120.000 barriles diarios suplementarios por un tirón de las necesidades en China y en Oriente Medio.

En total, excluyendo la OCDE -es decir, el mundo desarrollado-, el consumo de crudo debería experimentar en 2008 un alza del 4,2%.

La AIE reprochó a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) estar "abonando la especulación" al haber decidido no volver a reunirse hasta septiembre para revisar su producción.

A su juicio, eso da la impresión de que no hay margen para responder a una demanda eventualmente más fuerte o a retrasos de aprovisionamiento por otros Estados exportadores que no pertenecen al cártel.

Además, constató que la decisión de la OPEP del pasado día 5 de mantener sin cambios su producción no ha conseguido calmar a los mercados, lo que a su juicio "refleja la necesidad de un colchón de reserva más elevado por el incremento de las tensiones geopolíticas y de reconstituir las reservas para el pico de consumo del verano".

En todo caso, la AIE admitió que el ministro saudí del Petróleo, Ali Al Naimi, puede tener razón al decir que el barril no bajará de los 60 dólares, y que si lo hiciera amenazaría la inversión necesaria para poner en producción nuevos yacimientos y acarrearía presiones alcistas sobre los precios a más largo plazo.

"Sólo una recesión mundial severa y prolongada justificaría una caída sostenida de los precios del petróleo por debajo de esos niveles", concluyó la AIE, que da por hecho que se está "en una era de precios del petróleo más altos".

Pero, aunque el costo de explotar nuevos yacimientos sea elevado (los expertos hablan de 64 dólares por barril en pozos submarinos en Estados Unidos), hay que asegurarse de que el impacto de eso o de la devaluación del dólar no sea "exagerado", algo "especialmente importante en tiempos de fragilidad económica", advirtió.

En febrero se pusieron en el mercado 87,5 millones de barriles diarios, lo que representó 185.000 barriles más que en el mes anterior, pero la aportación de la OPEP -si se tiene en cuenta la revisión al alza de la base comparativa de enero- disminuyó en 120.000 barriles para quedar en 32,1 millones de barriles diarios.

Los recortes estacionales y las caídas en la extracción en algunos yacimientos en el Golfo Pérsico y en los países del África occidental, que totalizaron unos 300.000 barriles diarios menos en febrero, fueron compensados en el cártel por un incremento de unos 150.000 barriles de Irak, que llegó a 2,4 millones.

Venezuela mantuvo el mes pasado sin cambios su aportación de 2,44 millones de barriles diarios, que representa el 99% de su cuota, y tampoco hubo variación en los 0,5 millones de Ecuador.

La AIE calcula que este año los productores que no pertenecen a la OPEP aumentarán el aprovisionamiento del mercado mundial en 910.000 barriles diarios suplementarios, comparados con el alza de 540.000 barriles de 2007.

De la situación de las reservas en la OCDE, los autores del informe mensual explican que en enero aumentaron en 32,3 millones de barriles para llegar a 2.617 millones de barriles, equivalente a las necesidades para 52,9 días.