Público
Público

Al Fatah indaga la muerte de Arafat con la premisa de culpar a Israel

EFE

El movimiento nacionalista palestino Al Fatah decidió hoy establecer una comisión para investigar la muerte en 2004 de su histórico lider, Yaser Arafat, con la premisa de que se trató de "un asesinato" cuyo responsable fue Israel.

La decisión se adoptó en una resolución en la que se pide la ayuda internacional para las indagaciones de la comisión, cuya creación fue aprobada en la tercera jornada del sexto congreso de Al Fatah, que tiene lugar en la ciudad cisjordana de Belén.

Según fuentes cercadas a la conferencia, la comisión tratará de poner fin a la sucesión ininterrumpida de especulaciones y versiones contradictorias que se han producido desde el fallecimiento hace un lustro en París del histórico líder palestino a los 75 años.

De acuerdo con el equipo médico que le atendió en la capital francesa -adonde se le trasladó desde Ramala, en Cisjordania y sede de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), poco antes de su muerte-, Yaser Arafat falleció debido a una rara infección de la sangre.

Esa versión no disipó la especulación que había comenzado a circular al caer enfermo en Ramala de que había sido envenenado, a resultas de una conspiración en la que los servicios secretos israelíes habrían contado con la complicidad del entorno de Arafat.

La especulación fue retomada este mismo verano por el también histórico dirigente del movimiento Faruk Kadumi, en la actualidad disidente y que acusó al sucesor de Arafat al frente de Al Fatah y la ANP, Mahmud Abás, de participar en la presunta conspiración.

El propio Abás se refirió implícitamente el martes a la acusación de Kadumi al anunciar, en un discurso durante la jornada inaugural del congreso, que la dirección de Al Fatah es "la primera interesada en conocer con exactitud la causa de la muerte de Arafat".

Abás advirtió que "nadie debe aprovecharse de la muerte de Arafat en beneficio propio y por razones exclusivamente personales".

Los 2.200 compromisarios que asisten a la conferencia de Belén también decidieron hoy proseguir el debate sobre la gestión de la actual dirección desde la celebración hace 20 años del anterior congreso del movimiento, que tuvo lugar en 1989 en Tunez.

La petición de la llamada "nueva guardia", integrada por las generaciones de Al Fatah, de que la dirección presente un informe detallado de su gestión exigirá que el congreso se extienda hasta el sábado o domingo pese a que estaba prevista para hoy su clausura.

Según explicó a Efe Mohamed Odeh, candidato a formar parte del Consejo Revolucionario -una de las instancias dirigentes cuya composición se renovará en el congreso-, el principal objetivo de la conferencia es fortalecer a Al Fatah con vistas a la reanudación de la negociación con Israel para la creación de un estado palestino.

Odeh precisó, no obstante, que "esa negociación no puede ilimitada, no puede durar eternamente", en alusión a la advertencia formulada por Abás también al inicio del congreso de que Al Fatah apuesta por el diálogo pero que en caso de que fracase esa "opción estratégica" no descarta "la resistencia", en términos de insurrección civil.

Más noticias de Política y Sociedad