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"Alguien me ha puesto aquí para hacer feliz a la gente"

Florentino Fernández cumple 15 años provocando carcajadas en televisión

ALEJANDRO TORRÚS

Florentino Fernández, en el D.N.I., y Flo para el resto del mundo, está de aniversario. Hoy se cumplen 15 años desde que un joven completamente desconocido interpretara a Crispín Klander y Lucas Grijánder en Esta noche cruzamos el Mississippi (Telecinco). Dos personajes afeminados llegados del país de Chiquistán que rápidamente pusieron de moda expresiones como "cuidadín, cuidadín" o "soy modosito". "Cuando llegué a este mundo de la tele lo único que pensaba es que no quería ser un personaje efímero que tras ser famoso se metiera una hostia tremenda. Parece que lo he cumplido", señala a Público el humorista.

Desde entonces Flo ha pasado por todas las televisiones generalistas y, según reconoce, ha aceptado los proyectos que le han ido proponiendo siempre y cuando respetaran un denominador común: "Comunicar un sentimiento de risa". "El destino de esta profesión te la marcan los productores que se acuerdan de ti. Me siento un poco como un mercenario del humor y un todoterreno", reconoce.

Sin embargo, hay un programa que marcó un antes y un después en su carrera humorística y, también, en los programas de entretenimiento y humor: El informal (Telecinco). "Era un programa gamberro que se atrevía con cosas que en aquel momento nadie se atrevía a hacer", apunta.

Este formato enganchó a la televisión a toda una generación de jóvenes que pronto empezaron a repetir las frases de los personajes de la televisión como el poli risitas o el pepis. "Cuando escuchas tus coñas por la calle te sorprende, pero cuando se lo escuchas a un compañero de profesión es una sensación muy especial". No obstante, uno de los mayores logros de El informal fue el doblaje de películas, un recurso humorístico que, desde entonces, se instaló de manera definitiva en casi todos los programas de humor. "Es cierto que nosotros fuimos uno de los primeros en utilizarlo y que, a partir de ahí, muchos profesionales lo han utilizado. Pero nunca he querido sentar escuela ni ser protagonista de nada", señala.

Aunque no todo han sido buenas experiencias a lo largo de su trayectoria. Además de los programas El show de Flo (La 1), Tonterías las justas (Cuatro) o El club de Flo (La Sexta), poca gente recuerda su participación en el programa de La 1 Espejo secreto (1998) presentado por Norma Duval. "Estaba vestido de Crispín Klander junto a Norma y ha sido la única vez en mi vida que me he preguntado: ¿Yo qué coño hago aquí?' En todos los demás, he intentado salvar el pellejo ", recuerda entre risas.

A lo que el actual presentador de Otra movida (Neox) llama salvar el pellejo es intentar sacar las máximas carcajadas posibles a la audiencia bajo la única premisa de "respetar a la audiencia como me respeto a mí mismo y a mi gente". "Los únicos límites que me pongo a la hora de hacer humor es la pregunta: ¿qué pasaría si le contara esto a mi círculo más íntimo? Si la respuesta es "joder cómo te pasas", entonces no lo puedo decir en antena", apunta el presentador, que añade que su única escuela es comportarse ante la cámara tal como le "enseñaron sus padres".

No obstante, Flo sí que reconoce que ha bebido del humor de grandes parejas de cómicos como Martes y Trece, Los morancos o Cruz y Raya, aunque su favorito, para sorpresa de muchos, es Emilio Aragón y su programa de sketches en La 1 Ni en vivo ni en directo. "Nunca me cansaré de decir que admiro a Emilio Aragón y su manera de hacer comedia. Él ha rechazado un poco esa faceta suya y ha preferido otros caminos, pero es una de mis fuentes de inspiración", reconoce el humorista.

Por delante le quedan a Flo nuevas aspiraciones como volver a trabajar con Patricia Conde o Miki Nadal, con quienes coincidió en El informal, o con Carlos Latre, con quien aun no ha colaborado. Aunque no tiene ninguna prisa para ello y reconoce que lo único importante es divertirse haciendo televisión porque así la gente se divertirá. "Me queda la pasión por esta profesión y la ilusión que te da que el público nos reciba con mucho cariño y que se parta la caja con nosotros. Creo que estoy destinado a eso, a hacer reír al público, y que alguien me ha puesto aquí para hacer feliz a la gente".

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