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Un alumno deja un reguero de muertos en un pueblo alemán

El joven mata a 15 personas, incluyendo otros escolares, y se suicida después rodeado por la Policía

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Un chico de 17 años provocó ayer un absurdo baño de sangre en Alemania. Tim Kretschmer mató con una pistola italiana del tipo Beretta, propiedad de su padre, a 15 personas, incluyendo nueve alumnos de entre 14 y 15 años y a tres profesoras de la escuela secundaria de Albertville en Winnenden, una localidad de 27.000 habitantes a 20 kilómetros de Stuttgart en el sur del país. Los que conocían al asesino coincidieron en que era un chaval que había llamado poco la atención

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Cuando la primera patrulla llegó a la escuela pocos minutos después de una llamada de emergencia, el asesino huyó a pie. Por el camino mató a un empleado de una clínica psiquiátrica a la entrada del centro, y luego forzó a un conductor a llevarle en dirección a la vecina Weidlingen, a 30 kilómetros.

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Entró en el colegio vestido de negro y disparó a la cabeza de sus víctimas

El joven dejó al conductor junto a una autopista y se dirigió a pie a un concesionario de Volkswagen situado en un polígono industrial de Weidlingen. Ahí mató a un empleado y a un cliente e hirió de gravedad a dos policías. El atacante se suicidó de un tiro en la cabeza tras alcanzarle una bala de la Policía.

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Al final de esas cuatro horas de horror, el balance de víctimas era de 16 muertos (incluido el agresor) y ocho heridos de diversa consideración. La canciller alemana, Angela Merkel, calificó el suceso de "crimen atroz".

Kretschmer había llegado a la escuela a las 9.30 horas vestido con un traje paramilitar negro. Subió al primer piso y entró en varias aulas y en el laboratorio de Fisica para matar a quien se encontrara por delante. Según el diario Der Tagesspiegel, una profesora cerró con llave la puerta de una clase de la que el asesino acababa de salir para recargar el arma después de matar a varios de los alumnos.

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La Policía afirma que quería "hacer más daño del que hizo"

En casi todos los casos, Tim Kretschmer disparó tiros en la cabeza a poca distancia, señaló el ministro del Interior de Baden-Württemberg, Heribert Rech. Al ministro le llamó la atención que ocho de las nueve víctimas entre el alumnado fueran chicas, pero evitó interpretar con ello la motivación del asesino. El director de la investigación policial, Ralf Michelfelder, señaló que el joven quería matar probablemente a mucha más gente. "La cantidad de munición que quedó sin disparar indica que quería hacer más daño del que hizo", aseveró.

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Las autoridades no ofrecieron ayer ninguna explicación de los motivos del asesino. Horas después del tiroteo, los forenses seguían examinando los cadáveres en la escuela.

Las autoridades no tuvieron ninguna explicación sobre los motivos

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El tiroteo ha recordado a la masacre de Erfurt, la ciudad del este alemán donde hace siete años, el 26 de abril de 2002, un antiguo alumno del colegio Gutenberg llamado Robert Steinhäuser mató en cuestión de diez minutos a 16 personas y se suicidó. En noviembre de 2006, un joven de 18 años disparó a su alrededor en un colegio de Emsdetten, en el noroeste alemán, e hirió a varias personas antes de matarse.

Desde Erfurt se han multiplicado en Alemania las propuestas para prevenir masacres en escuelas, pero poco ha cambiado. Hay ahora una edad mínima para vender videojuegos violentos, por ser una afición del asesino de Erfurt, pero eso no garantiza que estén fuera de circulación. También se ha reforzado en todo el país el control de venta de armas a menores, porque Steinhäuser había comprado legalmente dos.

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Al recibir aviso del tiroteo, la Policía evacuó todo el centro educativo de Winnenden, donde estudian en total un millar de alumnos, incluidos los de una escuela primaria. Un millar de efectivos se lanzó a la búsqueda del fugitivo con ayuda de helicópteros.

Un ministro dice que «el ex alumno tenía una doble identidad»

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La Policía advirtió por radio a los conductores de que no cogieran a autoestopistas, y desplegó agentes en todas las escuelas, guarderías y bibliotecas públicas del Estado federado de Baden-Württemberg por temor a imitadores del asesino. Las amenazas de tiroteos indiscriminados se han convertido en una triste normalidad en ese Land del suroeste alemán, donde se han registrado 114 incidentes en los últimos dos años.

Por la tarde, el ministro Rech informó en una rueda de prensa en Waiblingen de que el asesino cogió la pistola y la munición del arsenal de su padre, un aficionado al tiro que guardaba 14 armas en la caja fuerte de la casa y otra en el dormitorio. Eso son 15 armas, pero tenía registradas 16.

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"El criminal tuvo que haberla cogido de la casa", señaló Rech. Según el ministro, no hay pistas de que Kretschmer planeara el tiroteo de antemano. La familia vivía a 12 kilómetros de la escuela. La Policía interrogó a la madre y confiscó un ordenador del chico para comprobar si era aficionado a los videojuegos violentos.

Tras una conversación con la directora de la escuela, el ministro de Educación de Baden-Württemberg, Helmut Rau, explicó que Tim Kretschmer parece no haber llamado la atención en el centro, donde se sacó el graduado escolar el año pasado. Rau aventuró que el ex alumno "tenía una doble identidad".

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