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La anticoncepción, clave para luchar contra el cambio climático

Reuters

Los consejos sobre anticoncepción son cruciales en la batalla de los países pobres contra el cambio climático, y los legisladores están fallando a su población si continúan dando la espalda a este asunto, dijo el viernes un destacado experto en planificación familiar.

Leo Bryant, destacado investigador en un estudio de la Organización Mundial para la Salud sobre crecimiento poblacional y cambio climático, dijo que el estigma relacionado con el control de la natalidad, tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo, está entorpeciendo un progreso vital.

"Ciertamente no estamos abogando por que los gobiernos deban empezar a decirle a la gente cuántos hijos pueden tener", dijo Bryant, asesor en el grupo de planificación familiar Marie Stopes International, que escribió un comentario en la publicación médica The Lancet el viernes.

"La capacidad de elegir el tamaño de tu familia es un derecho humano fundamental. Pero la falta de acceso de la planificación familiar significa que millones de personas en países en vías de desarrollo no tienen ese derecho", dijo a Reuters.

El estudio sobre los planes de adaptación al cambio climático por parte de los gobiernos en los 40 países más pobres del mundo mostraba que casi todos ellos vinculan el crecimiento directo de la población con el impacto ambiental, pero sólo seis habían propuesto pasos para afrontarlo.

"Es generalizado el conocimiento del problema, pero la determinación a abordarlo parece ser muy minoritaria", dijo.

Bryant dijo que 200 millones de mujeres en todo el mundo quieren anticonceptivos, pero no pueden obtenerlos. Abordar esta necesidad reduciría el crecimiento de la población y la presión demográfica sobre el medio ambiente.

En la mayoría de los países con buen acceso al control de la natalidad, el tamaño de la familia media se ha reducido drásticamente en una generación, dijo. Pero los legisladores en los países donantes ricos se muestran cautos a la hora de hablar de anticoncepción por temor a ser acusados de defender ideas draconianas como la esterilización o las políticas de un solo hijo.

Los comentarios de Bryant se hacen eco de los expresados por el responsable de la academia de las ciencias británica, Martin Rees, que dijo a Reuters este mes que el estigma de privar a las mujeres de tener acceso al control de la natalidad debe ser retirado para reducir el impacto de una mayor población sobre el cambio climático.

Se prevé que la población mundial se incremente en un tercio, a más de 9.000 millones de personas, para 2050, con un 95 por ciento de este crecimiento en países en vías de desarrollo.

En un estudio que se publicará en el boletín de la OMS en noviembre, Bryant y sus colegas dijeron que era improbable que el crecimiento de la población en los países más pobres incremente el calentamiento global de forma significativa, ya que sus emisiones de dióxido de carbono son relativamente bajas. Sin embargo, la superpoblación, combinada con el cambio climático, empeoraría las condiciones de vida al degradar los recursos naturales, dijeron.

El cambio climático no sólo puede ocasionar más desastres naturales, como tormentas, sino forzar a las personas a vivir en zonas con riesgo de inundaciones, sequías y enfermedades.

Bryant dijo que las políticas sanitarias que tienen como objetivo la planificación familiar deben ser proyectos combinados para educar a la gente sobre la agricultura sostenible y la gestión de la tierra.

"Luego, las ganancias que haces en sostenibilidad medioambiental en el término inmediato van a ser protegidas a largo plazo contra un rápido crecimiento de la población", dijo.

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