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Arenys tensa la convivencia dentro del Govern y de CiU

La simpatía de ERC y CDC con la consulta enoja al PSC y a Unió

FERRAN CASAS

La resaca de la consulta del domingo en Arenys de Munt sobre la independencia de Catalunya era ayer infernal. La euforia tanto de ERC como de los soberanistas de CDC hizo tambalear la cohesión del tripartito y la de CiU.

Los soberanistas consideran que el referéndum ha sido un éxito , ya que pese a lograr una participación moderada -el 41%-, tuvo un resultado inequívoco -96% de síes- y no se registró ningún incidente. Joan Puigcercós, líder de ERC, lanzó ayer dos mensajes. El primero, que habrá más consultas. De ahí que anunciara que ha convocado el sábado a sus 1.600 concejales para agilizar la celebración de consultas en los 600 municipios donde tienen presencia.

El segundo mensaje fue para el partido del president José Montilla. Después de que la ministra de Defensa, Carme Chacón (PSC), pusiera la consulta al nivel de la protesta de Falange y asegurara que Catalunya no avala "extremismos" porque es un país "de orden y moderación", Puigcercós reaccionó airado. El líder independentista aseguró que Chacón hacía "trampas" y denunció que sus argumentos demuestran que "el discurso anticatalanista y antiindependentista es más fácil cuando hay violencia".

Miquel Iceta, vicesecretario del PSC, tildó de "desafortunadas" las palabras de su socio en el Govern y, como Chacón, prefirió observar la "deriva radical" de CiU.

Pero la federación no está unida. Artur Mas estuvo ayer desaparecido de los medios, como el sábado y el domingo, y Unió aguó el vino soberanista. Su número dos, Josep Maria Pelegrí, avisó a CDC del "error" de competir con ERC en independentismo y recordó "que CiU no lo es".

Mientras, ICV se desmarcó de la Entesa de Progrés Municipal, su marca blanca en el ámbito local. ICV considera que la convocatoria de referendos sin validez legal puede llevar "a la frustración".

La plataforma de electos Decidim.cat y las entidades que apoyaron a Arenys pretenden ahora la consulta simultánea el 6 de diciembre, día de la Constitución. ERC opta por "el goteo", más que por la concentración, y CDC apoyará las que se convoquen sin forzar nuevas.

La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega y el ministro de Fomento, José Blanco, minimizaron el "despropósito" de Arenys, mientras Mariano Rajoy, líder del PP, volvió a exigir a Zapatero una posición "clara" ante un tema que "no es menor".

Por su parte, el president de la Generalitat, José Montilla, aprovechó la celebración de la Diada en Madrid para presentar su "antídoto" contra extremismos como el de Arenys: lealtad institucional y estricto cumplimiento de la ley. O sea, del Estatut.

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