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El asesor de la Casa Real evitó que Urdangarin figurara al frente de fundaciones

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El asesor de la Casa Real Manuel Romero, conde de Fontau, advirtió a Iñaki Urdangarin de que no podía figurar en los órganos de gobierno de ninguna fundación en una reunión que ambos mantuvieron en junio de 2006 con el abogado Raimon Bergós en su despacho de Barcelona.

Así lo ha explicado el propio abogado experto en fundaciones Raimon Bergós -que está imputado en el caso del Palau de la Música por colaborar presuntamente con Fèlix Millet en el desfalco-, en su declaración de hoy como testigo ante el juez José Castro, que investiga el presunto desvío de fondos a través del Instituto Nóos presidido por Iñaki Urdangarin y Diego Torres.

Según fuentes judiciales, Bergós ha explicado que Romero acudió a esa reunión acompañado de Urdangarin para recibir asesoramiento sobre la constitución de una fundación el 12 de junio de 2006, aproximadamente tres meses después de que la Casa Real instara al duque a abandonar sus negocios.

De acuerdo con la versión de Raimon Bergós, Romero advirtió a Urdangarin de que "hiciera lo que quisiera", pero que no podía figurar en el órgano de gobierno de ninguna fundación, algo que el duque de Palma no entendía en un primer momento, aunque finalmente acabó acatándolo, ha declarado el testigo.

En cualquier caso, el abogado ha añadido que la iniciativa de crear la Fundación Deporte, Cultura e Integración Social -que según sospecha la Fiscalía Diego Torres e Iñaki Urdangarin utilizaron para desviar fondos a paraísos fiscales- fue de ambos socios.

La Fundación Deporte, Cultura fue constituida meses después de la mencionada reunión, en diciembre de 2006, por el empresario catalán Joaquim Boixareu -también imputado-, e Iñaki Urdangarin únicamente figuraba como miembro de su Consejo Asesor.

Deporte, Cultura e Integración Social recibió los activos de la fundación previa Areté, dedicada a facilitar la integración social a través del deporte y que fue creada en mayo de 2006 por Diego Torres e Iñaki Urdangarin, aunque el duque renunció a la presidencia de la misma en julio de ese año para ser sustituido por el propio conde de Fontau.

En su declaración judicial, el duque de Palma argumentó que no creía que estaba desobedeciendo a la Casa Real al figurar como presidente del Consejo Asesor de la Fundación y aclaró que lo que ésta le tenía prohibido era mantener relaciones mercantiles a largo plazo, aunque no puntuales.

Como ya hiciera en su declaración policial, Raimon Bergós ha precisado hoy que la mitad de las facturas por su intervención en la disolución de la fundación Areté -de la que la Fundación Deporte fue heredera- las cargó por indicación de Diego Torres a la sociedad Aizoon, con la que los duques de Palma gestionaban su patrimonio personal.

El letrado no ha sabido aclarar los motivos por los que finalmente fue Joaquim Boixareu el que constituyó la Fundación Deporte, Cultura e Integración Social y se ha limitado a indicar que se lo encontró en la notaría el día en que se creó la entidad e ignora los motivos por los que el empresario catalán aportó los 30.000 euros para su registro.

En su declaración como imputado del pasado martes, Boixareu argumentó que creó la Fundación Deporte a instancias de Urdangarin, porque ésta era la única manera en que el empresario aceptó cobrar los trabajos de asesoramiento y presentación de personalidades que había efectuado para el duque de Palma.

Hoy ha declarado ante el juez como testigo uno de los empresarios que supuestamente Boixareu había presentado a Urdangarin, quien ha negado que conociera personalmente al empresario catalán, han añadido las mismas fuentes.

Con el interrogatorio de Raimon Bergós, el juez Castro ha concluido este mediodía la ronda de interrogatorios que inició el pasado miércoles en la Ciutat de la Justicia de Barcelona, por la que han desfilado cerca de 60 testigos y el empresario imputado Joaquim Boixareu.