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Asocian ruido del tránsito vehicular con aumento de la presión

Reuters

Estar en medio del tránsitopuede hacer hervir la sangre temporalmente, pero un nuevoestudio sugiere que vivir cerca de una vía muy transitada puedeelevar el riesgo de hipertensión a largo plazo.

Los autores hallaron que entre más de 24.000 adultos enSuecia, los que residían relativamente cerca de calles muyruidosas eran más propensos a decir que tenían la presión altaque los que vivían en zonas más tranquilas.

Los adultos de mediana edad con la mayor exposición alruido del tránsito vehicular, por encima de los 64 decibeles,eran casi dos veces más propensos a decir que tenían presiónalta que los que vivían cerca de calles más tranquilas.

El mismo patrón se observó en los jóvenes, pero no en losadultos mayores.

Por ejemplo, una conversación normal no supera los 60decibeles.

Los resultados, publicados en la revista EnvironmentalHealth, se suman a las evidencias de que la exposición crónicaal ruido causaría problemas de salud.

Otros estudios habían hallado que, por ejemplo, laspersonas que viven cerca de aeropuertos o que trabajan conmucho ruido tienen mayor riesgo de desarrollar hipertensión einfarto.

La teoría es que dado que el ruido básicamente le indica alorganismo que está en medio de una situación estresante, laexposición crónica provocaría un aumento a largo plazo de laproducción de la hormona del estrés, el ritmo cardíaco y lapresión sanguínea.

Los nuevos resultados no prueban que el tránsito vehicularcercano les aumentó la presión a los participantes. Perosugieren que habría influido en algunos casos, señaló el equipode Theo Bodin, del Hospital de la Universidad de Lund, enSuecia.

El equipo entrevistó a 24.238 adultos, de 18 a 80 años,sobre su salud y estilo de vida y los datos del tránsitovehicular para estimar la exposición promedio de losparticipantes al ruido en el hogar.

El 28 por ciento de los adultos de entre 40 y 59 años, conla mayor exposición al ruido del tráfico, dijo que habíantenido presión alta, comparado con el 17 por ciento de losresidentes en las zonas más tranquilas.

La exposición promedio en el primer grupo superó los 64decibeles, a diferencia de los menos de 45 decibeles en lasegunda cohorte.

Cuando el equipo tuvo en cuenta otros factores, como laedad, los ingresos y el estilo de vida, halló que los adultosde mediana edad, que vivían cerca de las calles con más ruido,eran casi dos veces más propensos a tener presión alta.

El equipo encontró el mismo patrón en los menores de 40,aunque los riesgos no eran tan altos, y muchos menos hombres ymujeres tenían presión alta a esa edad.

No hubo relación entre el ruido del tránsito y lahipertensión en los adultos mayores.

Un motivo posible, señalaron los autores, es que dado quelos mayores suelen tener varios factores de riesgo dehipertensión, cualquier efecto de la exposición al ruido seríarelativamente pequeño y más difícil de detectar en un estudio.

Los autores opinan que se necesitan más investigaciones delos efectos potenciales sobre la salud a toda edad de lacontaminación que produce el ruido.

FUENTE: Environmental Health, online 9 de septiembre del2009

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