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Bajas médicas: "Tanto cotizas, tanto recibirás"

De enero a abril sólo mil autónomos accedieron a la prestación por contingencias profesionales

En 2005, un personaje de la serie televisiva Los Serrano protagonizó una campaña informativa sobre los autónomos. "Ni te engañan, ni te engañes. Tanto cotizas, tanto recibirás", decía Fiti.

Su objetivo era doble: por un lado, mostrar las ventajas de aumentar la base de cotización (porque eso repercute en la pensión de jubilación) y, al mismo tiempo, estimular que esos profesionales accedieran voluntariamente a las contingencias por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, teniendo en cuenta que no es una prestación obligatoria y que, lógicamente, supone un coste adicional todos los meses.

De los 3,2 millones de trabajadores por cuenta propia que hay en España, 533.306 hicieron caso a Fiti y tienen ya esa cobertura. Según UPTA, la evolución ha sido "más que positiva" desde que arrancó la posibilidad de hacerlo, en 2004, pero ahora se percibe un estancamiento.

A juicio de la organización, de enero a abril el crecimiento ha sido escaso: sólo algo más de mil nuevos trabajadores han accedido a esa prestación". Entre los motivos se barajan, principalmente dos: la caída de afiliación y, también debido a la crisis, las mayores dificultades de los interesados para asumir nuevos costes.

El secretario general de UPTA, Sebastián Reyna, asegura que la prestación es "relativamente barata", y recalca que las mutuas (que son las encargadas de gestionar las bajas) también se hacen cargo de la rehabilitación necesaria.

Para el presidente de ATA, Lorenzo Amor, la cuantía de la prestación es insuficiente, y ha propiciado que, tal como reveló un informe de Fraternidad Muprespa, la siniestralidad del colectivo sea tres veces inferior a la de los asalariados.

"Un autónomo tiene que estar casi hospitalizado para aceptar una baja laboral, porque en el primer mes cobra 300 euros y le interesa más seguir al pie del negocio", sostiene Amor.

La base reguladora de la prestación por contingencias profesionales está constituida por la base de cotización del mes anterior al de la baja, dividida entre 30. A esa cuantía se le aplica un 75%, que se cobra desde el día siguiente a la baja, frente al 60% que se ingresa desde el cuarto hasta al vigésimo día de la baja si el interesado no ha optado por esa cobertura voluntaria (en ese caso sólo recibe lo correspondiente a una enfermedad común o a un accidente no laboral).

Cada autónomo debe pagar entre un 1% y un 7% de su base de cotización para tener derecho a esa cobertura.

Esos extremos son el comercio y otros sectores de peligrosidad mínima, en un lado, y la construcción y algunas ramas del transporte, en otro, pero la media del sector se sitúa en el 2,5%. Teniendo en cuenta que la mayoría cotizan por la base mínima (de 814 euros), el importe mensual a pagar por el trabajador es de unos 20 euros.

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