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El Banco de España busca gestores para sanear CCM

Administrarán la caja hasta que acabe su reestructuración

C.BUHIGAS / V.ZAFRA

"Se busca ejecutivo experto en la gestión de cajas de ahorros que esté dispuesto a ayudar al Banco de España a dirigir una entidad con problemas y preparado para convertirla en una empresa viable".

El organismo supervisor no ha publicado un anuncio como éste pero sí está peinando el sector financiero para encontrar a un ejecutivo con esas características que quiera ponerse al frente de Caja Castilla La Mancha (CCM) mientras dura el saneamiento de la entidad y se decide su futuro.
Tras la intervención de la caja, el Banco de España impuso como administradores a dos inspectores y un letrado para encargarse de poner orden en la caja, pero hace falta un primer ejecutivo que se encargue del día a día en la gestión.

De forma provisional, tras el cese de Ildefonso Ortega, nombró a Gorka Barrondo director general, pero la intención es sustituirlo por alguien de fuera de la caja.

El presidente de la patronal de cajas, Juan Ramón Quintás, ha pedido públicamente que se nombre un nuevo equipo de gestión para ayudar a los interventores porque los ejecutivos tienen una visión mucho más cercana al negocio que los inspectores.

Los sindicatos de CCM también han reclamado que se imponga un equipo de gestión más profesional que el que había hasta ahora e, incluso, han amenazado al supervisor con protestar en la Asamblea si el nombramiento no se hace antes de junio. Los representantes de los trabajadores han criticado que no se haya sustituido ya a todo el equipo directivo y plantean que debería haberse cesado al anterior director general en febrero de 2008, cuando saltaron las primeras alarmas.

Los administradores del Banco de España están ultimando las cuentas y el acta de inspección, que podría aprobar la Comisión Ejecutiva del organismo esta semana. A la espera de que se incluyan las últimas partidas, se calcula que las pérdidas superarán los 600 millones de euros.

El caballo de batalla de la banca española es la morosidad. Banco Popular lo sabe bien porque las provisiones que tuvo que dedicar para posibles impagos le provocaron una reducción del 30,7% en sus beneficios del primer trimestre, que quedaron en 224,8 millones de euros. Para luchar contra esta lacra, la entidad ha creado un “nuevo banco”, que se dedica sólo a gestionar la morosidad, explicó ayer el consejero delegado, Roberto Higuera. Parte de la plantilla de los servicios centrales y el interventor de cada sucursal se dedica exclusivamente a recuperar fallidos. Gracias a ello, en el primer trimestre recuperó 933 millones en créditos dudosos, frente a los 505 millones del trimestre anterior. La entidad financiera ha dado también orden a sus oficinas de que ofrezcan soluciones a los particulares que no pueden pagar para no tener que embargar sus viviendas.

Paralelamente, para reducir costes, cerrará 300 sucursales entre 2009 y 2010. Higuera se mostró contrario a que el Estado entre en el capital de los bancos o cajas y dijo desconocer los planes del Ejecutivo. La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega confirmó ayer que están trabajando en la creación de un fondo de rescate para las cajas.

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