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El Bayern despide a Kahn y a Hitzfeld con una fiesta de goles

EFE

El Bayern de Múnich despidió hoy a su entrenador Ottmar Hitzfeld, que se convertirá en seleccionador suizo después de la Eurocopa, y a su meta y capitán Oliver Kahn con una fiesta de goles ante el Hertha, en un partido en que ya no estaba en juego nada y que terminó 4-0.

Al comienzo, naturalmente, hubo la despedida oficial, con entrega de ramos a todos los que no volverán al Bayern. Además de Hitzfeld y Kahn estaban Sepp Maier, que dejará de ser entrenador de porteros, el segundo entrenador Michael Hanke y el jugador Jan Schlaudraff, que pasará al Hannover 96.

Kahn recibió las flores y los abrazos casi sin inmutarse, encerrado en si mismo como lo acostumbró a estar siempre antes de cualquier partido.

Hitzfeld, en cambio, no pudo evitar las lágrimas por más que era evidente que se esforzaba en hacerlo. Después, sin embargo, en el banquillo se le vio plenamente concentrado en el partido y hasta tomaba notas, como si todavía hubiera que hacer un análisis para una próxima jornada inexistente.

A Kahn, el Hertha le dio poco trabajo. Prácticamente, estuvo desocupado hasta el minuto 14 cuando tuvo que despejar con los puños un centro cerrado del brasileño Raffael

Más tarde, Martin Demichelis, uno de los responsables de que a Kahn no le llegaran balones, decidió darle un poco de trabajo con una devolución casi imprecisa que Kahn no tuvo controlar con lo que el balón terminó en saque de esquina.

El partido estaba en la otra área. Ya en el minuto 3 llegó el primer gol del Bayern tras un centro de Franck Ribery desde la izquierda que le permitió a Luca Toni definir de cabeza. En el 27 Toni volvió a marcar de cabeza, tras un centro que esta vez había lanzado Bastian Schweinsteiger desde la izquierda.

Apenas seis minutos después vino el tercero, con un remate de primera de Ribery desde fuera del área, aprovechando un rechazo a medias de la defensa del Hertha.

El balón se metió por toda la escuadra y Ribery pareció recordar para quien era la fiesta y en su celebración corrió hasta al área bávara para incluir a Kahn en el festejo.

En la segunda parte el partido siguió siendo un monólogo. Toni, que parecía haberse organizado su propia fiesta, marcó el cuarto del Bayern y el tercero en su cuenta personal, definiendo a puerta vacía tras un centro de Lukas Podolski.

En el minuto 72, al fin Kahn tuvo una parada que mereciera el nombre de tal, al bloquear con los puños un disparo de Raffael desde 18 metros de distancia. Y en el 81 tuvo que estirarse, sin llegar al balón, cuando el búlgaro Domowtschiski remató desde fuera del área y estrelló el balón contra un poste.

El mismo búlgaro, en el 85 tuvo el honor de hacerle el último gol a Kahn, poco antes de que dejara el campo para darle paso a su sucesor designado, Michael Rensig.

Rensig ya se estaba calentando en la línea cuando Kahn fue vencido por última vez. Cuando Kahn se dirigió hacia fuera del campo, el primero en abrazarlo fue Demichelis, el árbitro Markus Merk fue uno de los últimos.

Kahn se fue tras haber sido ocho veces campeón alemán, lo que no había logrado antes ningún jugador. Y hoy alcanzó un nuevo récord, al terminar la temporada con su valla sólo con 21 goles en contra

Su última temporada la coronó con el doble, al ser nuevamente campeón alemán y ganar la Copa de Alemania.

Con Hitzfeld, lo une muchos éxitos comunes, el más importante la conquista de la Liga de Campeones en 2001 a costa del Valencia.

Hitzfeld y Kahn también vivieron juntos una de las derrotas más dramáticas de la historia del fútbol, al perder -en el tiempo del descuento- por 2-1 ante el Manchester United la final de la Liga de Campeones de 1999 en Barcelona.

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