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Becker: "Sin pasión no se puede ganar Roland Garros o Wimbledon"

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Ganar seis títulos del Grand Slam, entre ellos tres Wimbledon, 49 torneos en su carrera, dos veces la Copa Davis y una medalla de oro en dobles en los JJ.OO. de Barcelona, hicieron del alemán Boris Becker un jugador para la historia, carismático y arriesgado, que ahora no duda en alternar el tenis de veteranos con torneos de póquer.

En una entrevista concedida a EFE, tras llegar a Madrid en un avión privado junto con su mánager y ex compañero de dobles Eric Jelen para participar en un torneo de veteranos. Becker señala que su generación fue lo mejor que ha dado este deporte, que no se siente frustrado por no haber ganado Roland Garros nunca, y que Rafael Nadal es la piedra de toque de Roger Federer, y que mientras el español esté en activo al suizo le costará ganar en París.

P. ¿Qué significa y ha significado el tenis para usted?.

R. Es mi gran pasión, aunque ahora no juego tanto como quisiera, como por ejemplo hace diez años, pero todavía me gusta jugar y si tengo tiempo y buenos rivales como este fin de semana (Masters Senior Comunidad de Madrid) es divertido jugar aún.

P. ¿Cómo es su vida ahora, el tenis sigue formando parte de ella o lo ha suplantado con el póquer jugando torneos profesionales?

R. Juego al póquer es verdad, pero no me considero un jugador profesional, voy a jugar unos cuantos torneos de póquer este año, es algo nuevo y allí tendré oportunidad de desafiarme a mi mismo. Pero aparte de eso, además tengo otras actividades profesionales en televisión, en un programa mío y otros intereses personales, que me hacen una persona muy ocupada ahora.

P. ¿Considera que el tenis ha cambiado mucho de su época a ahora?.

R. Ha cambiado evidentemente, los materiales son diferentes, las raquetas también y todo el mundo habla exclusivamente de Federer, Nadal y Djokovic. Creo que en mi época había mucha más competitividad, había muchos más buenos jugadores. De todas formas me gustan los que hay. Y siguen habiendo pasión entre los mejores, que es lo más importante. Sin pasión no se puede ganar Roland Garros o Wimbledon, desde luego.

P. ¿Qué destacaría de aquella generación que usted compartió?

R. Su gran espíritu competitivo para luchar y competir al máximo todo el tiempo. Para mi, con Borg, McEnroe, y Connors, fue la mejor generación, y aprendí mucho de todos ellos. Luego llegaron Sampras y Agassi, pero creo que incluso ellos también les observaban. Aunaban un gran espíritu con una gran pasión y ninguno querían perder, y eso lo aprendí ellos.

P. ¿Podría destacar un partido en su carrera, el peor y el mejor?

R. He jugado más de mil partidos y es muy difícil elegir uno como el mejor o el peor. La gente olvida cuando has jugado la final de Wimbledon, y no se da cuenta de que es necesario ganar el partido de primera ronda y los siguientes son igual de duros.

Nunca estuve en la final de Roland Garros y llegué tres veces a las semifinales y al final no jugaba mal en tierra, pero aún así no tengo ningún pesar por no haber ganado en París.

P. Roger Federer parece tener los mismos problemas que usted tenía para ganar en París. ¿Cree que lo ganará algún día?

R. Le pasa a Federer, como le pasó a Sampras, a McEnroe a Connors, todo el mundo parece tener los mismos problemas. Creo que es posible para él, pero Nadal es muy fuerte en tierra y creo que para él va a ser el mismo problema este año. Creo que no es problema de que haya muchos y buenos jugadores sobre tierra batida, sino que siempre hay uno que es un poco mejor que él en esa superficie. Y para Federer ese es Nadal, sobre tierra.

P. En estos momentos hay dos jugadores tras el número uno de Federer, Nadal y Djokovic. ¿Quien cree que acabará en lo más alto al final de la temporada?

R. Djokovic está en un gran momento, ha ganado el Abierto de Australia e Indian Wells. Nadal está listo ahora para jugar sobre tierra, es el mejor en tierra. Para Federer está siendo el peor año de su carrera, el peor de las últimas cinco temporadas, pero el año es muy largo y faltan muchos torneos por llegar. Desde luego, uno de esos tres jugadores llegará al final de la sesión como número uno del mundo.

P. ¿Cuál es su opinión sobre las apuestas en el tenis. Cree que la ATP está haciendo un buen trabajo?. ¿Considera que es justo que los cinco jugadores hasta ahora sancionados sean solo italianos?.

R. Quizás es que a los italianos les gusta apostar en el tenis (risas). Creo que la ATP tiene el mejor jefe que podía tener. No creo que sea un problema del tenis. Tenemos a unos cuantos, italianos, pero creo que la mayoría de los jugadores no apuestan en tenis y no creo que sea un gran problema.

P. Usted ganó una medalla de oro en los JJ.OO. de Barcelona, ahora se acercan los de Pekín. Considera que es justo que se disputen allí con todos las quejas sobre los derechos humanos y los incidentes del Tibet?

R. Somos deportistas, no políticos. No deberían preguntarnos por estas cosas. Para cualquier deportista es un sueño participar allí en los Juegos y ganar una medalla de oro es el mayor sueño y es lo único que en realidad nos importa. Tienes a los presidentes del mundo, al Comité Olímpico Internacional, todos decidieron hace mucho tiempo que Pekín sería la sede en el 2008. No es fácil juzgar todo esto.

P. Usted destacaba por su temperamento. ¿Se ve en el futuro como un entrenador de tenis?

R. No, no me veo, he recorrido el mundo con el tenis, pero creo que no tengo la suficiente paciencia. Tengo una vida muy ocupada ahora, con muchas actividades, y no creo que fuera un buen entrenador.

P. ¿Cree que el tenis necesita héroes?

R. Todos los deportes necesitan héroes, en este momento, por ejemplo España ama el tenis, por culpa de Nadal. Suiza está loca por el tenis debido a Federer. En Alemania no tenemos ni a Nadal ni a Federer, pero me miran a mi aún. Tenemos a jóvenes jugadores que se están esforzando al máximo, pero obviamente necesitamos un nuevo campeón de Wimbledon en el futuro.

No me veo como un héroe pero hice lo que quise hacer. Tenis es y fue mi pasión, y para mí ganar y jugar era algo natural. Pero nunca me sentí como un héroe.