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Brasil pedirá una reunión con los parlamentos europeo y español

Los diputados brasileños temen que la UE presione a España para reforzar el control de frontera

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La Cámara de los Diputados de Brasil pedirá una reunión con el Parlamento europeo y las Cortes españolas si los trabajos de su Comisión de Asuntos Exteriores y Defensa Nacional concluyen que la crisis entre España y el país sudamericano es fruto de una política migratoria de la Unión Europea de 'hostilidad permanente y continua', basada en el acuerdo Schengen y conducida por Frontex.

'Estamos empeñados en establecer los límites de la crisis. Ver si todo está circunscrito a los incidentes aduaneros y migratorios tanto en España como en Brasil o si, al contrario, es una política de Estado de la Unión Europea', explicó a Público el diputado Marcondes Gadelha, presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento brasileño.

Inicialmente, la Comisión de Exteriores del próximo miércoles estudiará pedir un encuentro con las autoridades europeas en Brasilia, para el jueves o el viernes, con el fin de recabar información sobre 'hasta qué punto está implicada la Unión Europea en este problema' y buscar soluciones, como una regulación jurídica sobre la política migratoria y 'no al albedrío de la Aduana'. 'Me parece que el problema no sólo es con España. Frontex está presionando al Gobierno español para que sea más duro', agregó el diputado brasileño.

País coladero

A su juicio, la UE ha endurecido la política migratoria por el tratado Schengen y porque 'se dice que España es el país con la frontera más porosa, por donde entran ciudadanos de Europa del Este, latinoamericanos y africanos'.

Como indicio de esta hipótesis, Gadelha recordó la denegación de entrada en España a la investigadora brasileña Patricia Rangel que iba a Portugal. 'Está claro que, si se le impidió entrar, es una política de Europa y no sólo de España', argumentó y cifró en 870 los brasileños inadmitidos en España en febrero.

Gadelha duda de si este endurecimiento de los controles es una exigencia de la sociedad europea o las autoridades. En todo caso, apuntó que la inmigración es un 'asunto recurrente' en todas las campañas políticas. Citó como ejemplo el enfrentamiento por esta cuestión entre los líderes del PSOE y el PP, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, respectivamente, durante la campaña electoral.

También recordó que se abordó en las elecciones francesas e inglesas. 'Lo curioso es que Europa necesita todavía a los inmigrantes, pero los rechaza. Es una relación de amor-odio, de ambivalencia afectiva', reflexionó.

Aunque cree que existe la posibilidad de que se imponga la necesidad de tener un visado para entrar en España y, por tanto, en la UE, espera que no sea así, puesto que las relaciones bilaterales 'siempre han sido muy buenas'.

El vuelo 1135, que salió de Madrid con destino a Buenos Aires el lunes, protagonizó un último capítulo de la crisis diplomática entre Brasil y España. Tras comprobar algunos problemas técnicos, el Jumbo 717 de Aerolíneas Argentinas tuvo que aterrizar en el aeropuerto de la ciudad de Recife (en el nordeste brasileño) durante la madrugada del martes. Y después de tocar tierra, estalló el conflicto diplomático, según algunos pasajeros. Las autoridades brasileñas impidieron inicialmente a los 405 viajeros la entrada al país, según Europa Press. Ante la imposibilidad de pasar la noche en un hotel, los pasajeros tuvieron que esperar varias horas en las salas de embarque del aeropuerto. Unos 150 eran de nacionalidad española, según concretó ayer a Público la Policía Federal del aeropuerto. En el vuelo también iban 95 argentinos, nueve chilenos y dos bolivianos, entre otros.

El avión de Aerolíneas Argentinas registró pérdida de aceite en un motor y el capitán decidió aterrizar en el aeropuerto más cercano hasta su reparación. Tras siete horas de espera, la compañía aérea anunció a los pasajeros que serían alojados en un hotel, pero no lo hizo en el acto. Marcelo Aires, jefe del departamento de Inmigración de la Policía Federal del Aeropuerto de Recife aseguró a Público que los españoles recibieron 'el mismo trato' que el resto.

'La situación era compleja, porque en el vuelo había repatriados por España y un preso', añadió Aires. Entre los pasajeros se encontraba, según el diario argentino Clarín y la Policía Federal brasileña, Rodolfo Eduardo Almirón, ex jefe de la Triple A. Extraditado desde España, Rodolfo será juzgado en Argentina por varios asesinatos, como los del diputado peronista Rodolfo Ortega Peña y el sacerdote Carlos Múgica.