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La brutalidad de la Policía de Londres, a examen

Las seis denuncias que tiene el cuerpo por sus acciones durante la cumbre del G-20pueden cortar las alas a los agentes

PÚBLICO.ES

Puede que el excesivo celo con el que se emplea a menudo la Policía de Londres en las manifestaciones esté tocando a su fin. Así lo recomienda la Oficina Independiente de Quejas de la Policía (IPCC), que sacó a la luz una nueva denuncia por abusos durante las manifestaciones contra la cumbre del G-20. Una chica de 23 años dijo haber sido víctima de los abusos policiales durante su paso por la marcha del cambio climático en Bishopsgate, a escasos minutos de Bank, donde está alojado el Banco de Inglaterra.

La chica, de 23 años, dijo haber sufrido heridas en sus brazos y piernas y haber sufrido una fuerte hemorragia por la acción policial en esa zona. Varios observadores de las manifestaciones encontraron que los agentes utilizaron sus escudos antidisturbios para hacer retroceder a los manifestantes, algo que no está permitido.

Los trabajadores de la IPCC concluyen que la mujer fue empujada por un agente con su escudo, una táctica sin embargo muy común en la Policía Metropolitana. Asimismo, dijeron que fue retenida en Bishopsgate durante cinco horas a pesar de sus heridas y estar sangrando.

La mujer, que estaba embarazada aunque lo desconocía, alega con un parte médico que esa actitud de los agentes le podría haber causado un aborto. No obstante, no hay investigación médica independiente sobre este aspecto.

deborah Glass, de la IPCC, dijo que "aunque las lesiones de esta chica eran más graves que las de la mayoría en las manifestaciones, parece que esta práctica estuvo generalizada durante las manifestaciones del 1 de abril. Como muchos otros aquel día, ella dice que la Policía no había avisado de que iba a emplear la fuerza para controlar a los manifestantes y tampoco que los agentes tuvieran previsto no dejarles salir de la zona".

En total hay seis denuncias contra la Policía por sus acciones durante esos dos días de G-20. La actuación policial generó toda clase de protestas y se han lanzado varias investigaciones sobre hechos puntuales, como la retención durante varias hoars de los manifestantes.

A principios de semana, la IPCC analizó una nueva prueba sobre la muerte de Ian Tomlinson, que fue agredido por varios policías cuando ni siquiera participaba en las protestas. A raíz de una grabación y de varios testimonios, este organismo decidirá si el policía acusado de apalear a Tomlinson, hoy suspendido, deberá ser juzgado.

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