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Calderón forma con Ming y Duncan el trío de extranjeros destacados de la semana

EFE

El base español José Manuel Calderón, de los Raptors de Toronto, completó una semana de ensueño, no sólo por los triunfos que consiguió con su equipo, sino porque se unió al chino Yao Ming y al alero Tim Duncan, de Islas Vírgenes, como los jugadores extranjeros más destacados en la NBA.

Ming, el pívot de los Rockets de Houston, y Duncan, el alero de los Spurs de San Antonio, por votación popular consiguieron volver a estar en el equipo titular de la Conferencia Oeste que dispute el próximo 17 de febrero el Partido de las Estrellas, en Nueva Orleans.

La trayectoria profesional de Ming y Duncan, que son los líderes indiscutibles en sus respectivos equipos, les permitió ser colocados como los dos extranjeros más destacados en la lista "The Global Top 10" que establece cada semana la NBA.

Calderón, en su tercera temporada con los Raptors, ocupa el segundo lugar, en parte por el gran partido que realizó ante los Celtics de Boston, el pasado miércoles cuando fue el héroe del partido al conseguir la canasta que permitió a su equipo ganar por 114-112 en el TD Banknorth Garden.

El jugador español, que llegó a la titularidad después que el base T.J.Ford se lesionó de gravedad el pasado 11 de diciembre en Atlanta, le ha demostrado al entrenador de los Raptors, Sam Mitchell, que el banquillo no era para él y que tendría que haber disputado más minutos mucho antes que se lesionase su compañero.

Desde que Calderón dirige el juego de los Raptors el equipo ha encontrado mejor química y lo ha demostrado en que actualmente está jugando su mejor baloncesto desde que comenzó la temporada.

Además para el mundo de la NBA la actuación de Calderón ante los Celtics no paso desapercibida porque no se trató de anotar la canasta del triunfo y con una jugada maestra, sino que lo hizo frente al equipo que tiene la mejor marca de la liga.

Aunque Calderón consiguió su decimotercer doble-doble de la temporada y empató su mejor anotación como profesional al llegar a los 24 puntos, su gran éxito fue que estableció para siempre su propio estilo de juego y rapidez de ideas a la hora de tomar decisiones y definir lo que puede ser la canasta decisiva.

Con sólo 10,5 segundos, Calderón hizo posible la jugada de tres puntos que dejó a los Celtics con la séptima derrota de la temporada y con todas las interrogantes sobre lo que hicieron mal en el campo para permitir que les quitasen el triunfo.

El propio escolta estrella de los Celtics, Ray Allen, que segundos antes había anotado la canasta del parcial de 112-111, favorable a su equipo, reconoció que era el vídeo que más iban a ver para aprender de lo que se puede esperar cuando un base de talento tiene el balón en sus manos.

"Calderón actuó como el base al que esperamos que intente la penetración y pase el balón para anotar, pero tendremos que ver el vídeo muchas veces para realizar o entender que es lo que podríamos haber hecho nosotros diferente para evitar su acción", destacó Allen.

Ahora el nombre de Calderón suena entre los que pueden ser elegidos como reserva para estar en el Partido de las Estrellas, aunque también en ese aspecto, Mitchell, volvió a demostrar que no es el más diplomático ni favorecer de los intereses individuales de los jugadores.

Mientras, entrenadores como Pat Riley, Phil Jackson, Avery Johnson y Gregg Popovich, entre otros, siempre hacen campaña por aquellos jugadores de sus respectivos equipos que tengan posibilidad de ir al Partido de las Estrellas, Mitchell, se limitó a decir: ¿Qué más da que vaya al All Star? Para nosotros sí es importante".

Calderón siempre pensó eso, aun cuando a penas le daba un promedio de 15 minutos por partido, y por eso cuando le tocó ser el titular estaba más mentalizado y preparado que nadie para responder al reto que no llegó por el propio convencimiento de Mitchell, sino por la mala suerte de un compañero, que se lesionó.

Precisamente, esa es la espina que todavía tiene de alguna manera clavada Calderón en su interior, al pensar que es el titular indiscutible del equipo por la lesión de un compañero cuando pudo haberlo sido antes.

De ahí, también, que Calderón en cada partido trate de demostrar que está en el puesto por su juego, su trabajo, su esfuerzo, clase y profesionalidad, que ahora todos dentro del equipo le reconocen, pero que tendría su culminación si los entrenadores del resto de la liga le dan su voto para estar en Nueva Orleans.

Lo mismo sucede con el escolta argentino Manu Ginóbili, compañero de Duncan con los Spurs, el sexto jugador sin discusión, pero que año tras año cuando llega el Partido de las Estrellas queda en las puertas de la votación popular y luego los entrenadores de la NBA se olvidan de la gran aportación que hace al equipo y a la liga.

Ginóbili, que tiene muy asumido que lo del Partido de las Estrellas no es su gran prioridad, sigue en su línea de ser el jugador que surja siempre en el momento decisivo para ayudar a los campeones de liga a conseguir un triunfo más.

Por la gran aportación que hace en cada partido, Ginóbili la pasada semana fue colocado en el séptimo lugar de la lista de los mejores extranjeros.

Delante de él también estuvo el base canadiense Steve Nash, otro que este año quedó sin ser titular por la votación popular, que favoreció a Allen Iverson, pero que sigue siendo la clave para que los Suns de Phoenix tengan la mejor marca de la Conferencia Oeste.

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