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Camps, un "amigo del alma" de De la Rúa y de 'El Bigotes'

El president se ha jactado de su relación con el juez que le ha absuelto

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En la versión valenciana del caso Gürtel, de la que el Tribunal Superior acaba de excluir al presidente de la Generalitat, Francisco Camps, y a los demás imputados en el caso, está presente una sólida red de amistades entre jueces y políticos, y entre políticos y cabecillas de la trama. Y es que el Partido Popular ha desplegado toda una serie de presiones para intentar evitar que los tribunales de justicia abriesen juicio contra uno de los principales soportes de su máximo representante nacional, Mariano Rajoy.

La estrecha relación entre Camps y el jefe valenciano de la red corrupta, Álvaro Pérez El Bigotes, quedó acreditada por la policía mediante grabaciones telefónicas. Según las transcripciones de las conversaciones mantenidas entre ambos y divulgadas por el diario El País el pasado mes de abril, Camps considera a El Bigotes su "amiguito del alma" y "un amigo maravilloso".

"Te quiero un huevo", le decía entonces el presidente valenciano al cabecilla de la trama Gürtel en un diálogo registrado judicialmente en la Navidad de 2008. Una declaración lo suficientemente elocuente como para que su interlocutor, responsable de Orange Market, la empresa que según el juez José Flors pagó los trajes que Camps sin pagar un euro, le respondiese con una promesa de "lealtad durante muchos años". "No, hijo de puta, durante toda tu vida", le respondía entre risas Camps.

El presidente de la Comunidad Valenciana se mostró casi igual de expresivo en septiembre de 2008 cuando, esta vez en público, se refirió a sus vínculos con el magistrado Juan Luis de la Rúa, presidente del tribunal que ayer archivó la causa abierta contra él, y uno de los dos jueces (de los tres que componen la Sala) que apoyaron la resolución. "Tendremos que buscar en el diccionario otra palabra distinta [a la de amistad] que resuma esta íntima y sentida relación entre De la Rúa y el presidente de la Generalitat", declaró entonces Camps en un acto oficial.

El magistrado se mostró menos fervoroso que su anfitrión (las declaraciones se produjeron en un acto oficial del Govern) pero aún así admitió lo bien que se ambos se entienden al manifestar sentirse "feliz con esa exccelente relación".

Ambas relaciones de amistad, probadas y declaradas, no han impedido la resolución judicial que ayer puso fin, al menos en la Comunidad Valenciana, al recorrido judicial del caso Gürtel. A la consecución de ese objetivo se había aplicado en las últimas semanas todo el aparato político y administrativo del Partido Popular, tal y como reconocieron en su día fuentes conservadoras. Las presiones que se ejercieron tenían como objetivo a los magistrados de la Sala de lo Penal y de lo Civil del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana y fueron de una intensidad "como jamás se habían visto antes".

Desde el PP salieron mensajes haciendo ver a los magistrados que de ellos dependía que se "desestabilizase o no la Comunidad" y que no tenía "sentido poner fin a la carrera de un presidente por unos hechos que podrían suponer una multa de unos pocos miles de euros".

La relación personal entre Camps y De la Rúa llevó a algunos partidos de la oposición a considerar la posibilidad de recusar la participación del magistrado en el proceso, que a la postre ha puesto punto final a las diligencias tramitadas por el juez Flors.

No obstante, ninguna formación política utilizó la vía de la recusación. Todo lo contrario que el Partido Popular, que en varias ocasiones intentó sepultar toda la investigación sobre la trama Gürtel echando los restos sobre el primer juez instructor, el magistrado de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón. 

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