Público
Público

Camps prevé que la Gürtel se llevará por delante a... Zapatero

Defiende la legalidad de todas las adjudicaciones de la Generalitat, pero no enseña los expedientes

BELÉN TOLEDO

Quien de verdad ha de preocuparse por el escándalo de la trama Gürtel no es Francisco Camps, sino José Luis Rodríguez Zapatero. Así lo afirmó ayer el presidente valenciano, que compareció por primera vez en cuatro meses en una sesión de control del Parlamento autonómico. Camps no contestó a las preguntas de la oposición sobre las sombras que pesan sobre su gestión, pero sí se permitió avisar a Zapatero de una cercana muerte política: "El PSOE dejará el Gobierno de España por dos ges: por los GAL y por Gürtel".

Para Camps, no importan las montañas de conversaciones que le vinculan con los dirigentes de la trama, ni el detallado informe policial que cuenta cómo su partido se habría financiado ilegalmente gracias a esta relación, ni los millones de euros en adjudicaciones sospechosas que su Administración concedió a las empresas de Correa. Porque lo que de verdad "ha llevado al pueblo español a decir basta ya es la manipulación" que, a su juicio, el Gobierno central está haciendo del sumario judicial "contra la oposición".

Camps llenó sus intervenciones de afirmaciones tan rotundas como inverosímiles. Aseguró que "no sigo muy de cerca esta cuestión porque me parecen mucho más interesantes otras cosas", en relación a las revelaciones del caso Gürtel, que han puesto patas arriba su partido desde que el escándalo estalló en febrero.

Camps, además, aseguró que "todas las adjudicaciones [a la trama] tenían todos los visos de control y de legalidad", a pesar de que es su propio gobierno el que se resiste a mostrar a la oposición los expedientes de los contratos con las empresas de Correa.

El presidente aseguró que su partido sigue unido en torno a su persona. Habló del "cariño" de sus compañeros: "Saldremos más ilusionados y con más ganas de seguir haciendo cosas por el futuro de la comunidad". La realidad es que sólo hace una semana que la dirección nacional le obligó a cesar a su número dos, Ricardo Costa, a pesar de que él se resistió a dimitir con el argumento de que si mantuvo relaciones con los empresarios corruptos fue en cumplimiento de órdenes de sus superiores, en referencia al propio Camps.

El presidente se deshizo en elogios hacia Costa, de quien dijo que actuó "bajo las directrices del PP de España y de la Comunitat, es decir, con responsabilidad, legalidad, eficiencia y seriedad, como se está demostrando". La oposición preguntó entonces las razones del "sacrificio político" de su "lugarteniente", pero el dirigente no las detalló.

Su actitud le valió un severo diagnóstico por parte de la oposición: "El presidente está totalmente fuera de la realidad", fue el resumen de Marga Sanz, de IU. "Son como los niños, que se tapan la cara y dicen no estoy; usted hace lo mismo, se tapa la cara y dice no existe el caso Gürtel", afirmó Ángel Luna, del PSOE.

Más noticias de Política y Sociedad