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"Cuando caricaturizas, debes dejar parte de cariño en el personaje"

Dibujante. Ha obtenido el segundo premio en la categoría Caricatura Personal del World Press Cartoon

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Un pequeño Sarkozy acomplejado por su estatura y con 'gesto cachondo', publicado en la revista El Jueves, le ha otorgado a Javier Carbajo (Cangas del Narcea, 1971) el segundo premio en la categoría Caricatura Personal de la V edición del World Press Cartoon. A pesar de ser un personaje 'patético' y muy 'manoseado', desde el punto de vista del humor gráfico, este dibujante se arriesgó y lo presentó al concurso. Aún sorprendido por el galardón que recibió el pasado viernes en Sintra, Carbajo explica cómo le gusta destacar la expresión de sus personajes frente a su aspecto físico y reivindica la fuerza comunicativa de las caricaturas.

¿Cómo describe su versión de Sarkozy?

Es una caricatura divertida y emocional. Este Sarkozy es pura expresión. Aquel que la ve sonríe junto al personaje, a pesar de que él despierta muchas antipatías.

¿Por qué decidió destacar este aspecto y no su lado más duro?

He aprendido de otros colegas, de actores, de escritores que cuando parodian o caricaturizan algo, hay que dejar una parte de cariño en el personaje, hay que quererlo un poquito para que te salga mejor. Sarkozy es un megalómano y por eso me decidí por esta postura, en la que deja claro que él es lo único que le importa. Quería hacer humor gráfico en sentido estricto.

¿Cuál es el elemento clave que le dio el galardón?

La frescura de la caricatura. Vengo de trabajar en animación, donde se valora que sea un dibujo ágil, e intento poner esa herencia en las caricaturas. El que sea un dibujo dinámico no significa que tenga que ir corriendo, sino que está vivo. Esa es mi principal contribución.

¿Qué le aporta la caricatura respecto a otras facetas del dibujo?

Ella te escoge a ti. Desde pequeño, tienes esa deformación. Es una forma divertida de dibujar. Además, implica menos trabajo que, por ejemplo, la animación y te lo pasas igual de bien, pero en menos tiempo.

¿Qué es lo que busca con su trabajo?

Quiero que la gente se sonría como si viese un muñeco que le habla. Me gusta que el espectador empatice con la imagen y del otro lado del espejo estoy yo, que tengo que empatizar antes con el personaje para luego volcar eso.

¿La caricatura es el mejor modo para analizar la realidad política?

El humor gráfico es perfecto para meter personajes de actualidad y yo lo aprovecho todo lo que puedo. Yo entiendo la caricatura como reflexión sobre el periodismo, porque nosotros no conocemos al político que dibujamos directamente, sino a través de los periodistas. Me interesa esa imagen que los medios crean de todos los que pasan por los medios. Además, creo que la caricatura es una forma de crítica constructiva.

¿Estos premios sirven para dar a las caricaturas la categoría que se merecen?

Sí. En países como Portugal, Brasil y el este de Europa, se valora muchísimo esta profesión. En España, las caricaturas deberían estar más presentes en la prensa. Por ejemplo, en Francia, Inglaterra o Estados Unidos, ponen un chiste gráfico en la portada del periódico porque conocen el potencial comunicativo del humor gráfico o la caricatura. Además, la fotografía está sobreexplotada y muchas veces no llega a conseguir los objetivos de comunicación.

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