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Caso Leganés: 1.000 días contra la sanidad pública

La Audiencia de Madrid descarta malas prácticas en las sedaciones del Hospital Severo Ochoa

PATRICIA RAFAEL / VANESSA PI

Para los médicos del Hospital Severo Ochoa se acabó la pesadilla. Un auto de la Audiencia Provincial de Madrid, conocido ayer, lo deja claro: no hubo mala práctica médica en el caso de las supuestas sedaciones irregulares a pacientes terminales.

Los facultativos también piden ahora responsabilidades por haber sido acusados hace tres años de causar la muerte a pacientes terminales, un delito del que ya fueron exonerados el pasado junio.

El acoso que durante más de tres años han sufrido los profesionales del centro de Leganés ha supuesto un descrédito a la sanidad pública sin precedentes en España. Ahora muchos ven un paralelismo entre este caso y la actual “persecución” que denuncian las clínicas abortivas a raíz de las acusaciones de supuestos abortos fuera de plazo.

También el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, acusó directamente al Gobierno de Esperanza Aguirre de estar detrás de ambas campañas.

Para los facultativos del Severo Ochoa la campaña ha terminado tras casi 1.000 días de acusaciones, procesos, descrédito y pérdida de confianza de los pacientes. El auto estima el recurso de apelación presentado por el ex jefe de Urgencias, Luis Montes, y su entonces número dos, Miguel Ángel López Varas, al fallo dictado el pasado junio por el Juzgado de Instrucción número 7.

Entonces, el juez archivó la causa abierta contra ocho médicos del hospital de Leganés por supuestas sedaciones médicas irregulares. Sin embargo, sí afirmó que hubo mala práctica médica, aunque no se pudo demostrar que ésta causara las muertes. Este dato es imprescindible para saber si hay delito o no: por eso se les eximió de responsabilidad penal.
Varas y Montes recurrieron el punto en el que se les acusaba de mala práctica médica.

Ahora les han dado la razón en un auto contra el que no cabe recurso. Además, se entiende que “ha sido un exceso” dar por acreditada la mala práctica médica porque “tan sólo se han practicado diligencias de averiguación de los hechos denunciados”.

El 19 de octubre, la Fiscalía de Madrid hizo público un informe, en el que consideraba, como finalmente ha establecido la Audiencia, que debería suprimirse del auto de archivo cualquier referencia “a la mala práctica médica”, informó Efe.

Próximas querellas

Tanto Luis Montes como Miguel Ángel López Varas señalaron en una rueda de prensa celebrada en el Colegio de Médicos de Madrid que iniciarán a partir de ahora “todas aquellas querellas que sean objetivas y justas”. El presidente de la Asociación para la Defensa del Severo Ochoa, Javier Martínez Salmeno, fue un paso más allá y señaló que “en principio cabe perfectamente una denuncia contra Manuel Lamela (entonces consejero de Sanidad, y ahora responsable de Transportes) por denuncia falsa.

El 11 de marzo de 2005 la Consejería de Sanidad destituyó a Luis Montes, entonces jefe de Urgencias del Severo Ochoa, tras conocerse una denuncia anónima en la que se acusaba a médicos del centro de haber causado la muerte a 400 pacientes por aplicarles sedaciones indebidas. Lamela confirmó el 22 del mismo mes el cese de Montes, y relevó de sus cargos al gerente y al director médico del centro. La excusa del entonces consejero de Sanidad fue que se detectó en la unidad de Urgencias “un cierto caos organizativo que no puede admitirse”. Posteriormente fueron destituidos otros cuatro jefes de servicio.

Celebración en el hospital

Tras la rueda de prensa, los médicos se trasladaron ayer al hospital para brindar por el fallo con sus compañeros. A la entrada fueron recibidos al grito “Que sí, que sí, que somos inocentes” o “trabajo en el Severo, lo digo con orgullo”. Poco a poco iban saliendo del centro los facultativos y unos y otros se felicitaban y abrazaban.

Espero que la presidenta de la Comunidad de Madrid, como dijo que haría si se demostraba que no había mala praxis, reponga en su puesto a todos los destituidos empezando por Luis Montes”, señaló Miguel Ángel López Varas. El médico explicó que él ya no trabaja en el Severo Ochoa, ni siquiera en un centro de la Comunidad de Madrid, sino de Toledo. “Me dejaron bien claro que ni pensara en trabajar en Madrid”, indicó. El doctor recordó aquellos meses como una verdadera pesadilla: “No podíamos defendernos porque al principio ni siquiera estábamos imputados”.

La portavoz de IU en la Asamblea de Madrid, Inés Sabanés, también quiso arropar a los médicos en el hospital: “El auto confirma lo que todos ya sabíamos, que todo fue una persecución política y una persecución sin ninguna base”. Por ello, exigió al Gobierno regional que reconozca públicamente su error.

A las tres de la tarde, en la entrada del hospital ya se congregaba un centenar de médicos con un sólo objetivo: celebrar el fin de una pesadilla.

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