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La CE muestra su malestar por las críticas de España al informe sobre telecomunicaciones

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La Comisión Europea (CE) ha mostrado hoy su malestar por las críticas del Gobierno español a su informe sobre la situación del mercado de las telecomunicaciones en la UE que, según Bruselas, reúne datos de los Veintisiete de forma "muy diligente".

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En declaraciones a Efe, fuentes comunitarias lamentaron que el secretario de Estado de Telecomunicaciones, Francisco Ros, aprovechase su turno de palabra en el Consejo de Ministros del ramo, celebrado hoy en Bruselas, para "acusar" a la Comisión de incluir en el citado informe datos incorrectos.

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Por su parte, fuentes diplomáticas españolas alegaron después que la intervención de Ros "no fue extemporánea", dado que los ministros europeos se encontraban debatiendo el futuro de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en la UE.

En su turno, Ros argumentó que para fomentar las TIC es necesario que haya en Europa garantías reguladoras, se fomente la inversión y se dé confianza al mercado y no "mensajes erróneos", como -explicó- es el caso del citado informe de la Comisión, que a juicio de Ros contiene información "contradictoria".

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Según la delegación española, el comentario de Ros no era inapropiado por tratarse de un "argumento" en el contexto de la discusión.

El Ejecutivo comunitario hizo público la semana pasada un estudio sobre el estado del mercado a nivel europeo en 2008, en el que, partiendo de una cesta tipo de consumo (una relación de los productos más demandados), España figuraba como el país de la UE con las tarifas más altas de servicios de telefonía.

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Fuentes comunitarias destacaron lo "inusual" de la intervención del secretario de Estado, al salirse de una agenda de discusión "estructurada" en la que los ministros estaban debatiendo "importantes" temas como el futuro de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en la UE o su uso para lograr una mayor eficiencia energética.

En su respuesta, la comisaria europea de Sociedad de la Información, Viviane Reding, aseguró estar "sorprendida" por la reacción de Ros, ya que el informe fue elaborado con datos facilitados por los reguladores nacionales de telecomunicaciones y las cifras demuestran que "los consumidores españoles son los que pagan más por la telefonía".

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En ese contexto, pidió a Ros que "no dispare al mensajero -la Comisión-, sino que resuelva el problema" y que "refuerce la competencia en España, algo que irá en beneficio de los consumidores".

Por su parte, el ministro checo de Interior, Ivan Langer, que presidía la sesión, propuso regalar a Reding una botella de vino de Rioja -en alusión a la nacionalidad de Ros-, para suavizar la tensión, señalaron las mismas fuentes, que destacaron la "agresiva" reacción del secretario de Estado en un incidente "nunca visto antes".

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Según indicaron, la Comisión ha elaborado el informe sobre telecomunicaciones de forma "muy diligente" y las cifras "son correctas".

Ros ya había manifestado la semana pasada su disconformidad con el informe y hoy informó a los periodistas de que había trasladado su queja a la comisaria.

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En concreto, destacó la "inconsistencia de los datos", pues según se mirase una tabla u otra "un país podía ser líder o estar a la cola de un subsector".

A su juicio, en el estudio hay datos "contradictorios", de forma que se puede hacer una "preselección" para destacar unos u otros.

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Según señaló, la Comisión dio prioridad a la comparación entre países por "cestas de consumo", donde están incluidos los servicios más habituales en Europa, pero que "no se ajustan a la realidad de España", donde predominan las llamadas a móviles y entre usuarios de un mismo operador, dijo.

Asimismo, Ros recordó que el mismo informe incluía otra tabla en la que los precios medios de llamadas en España, si bien están dos céntimos por encima de la media, no son los más caros, pues son superados por ocho países.

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