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El Comité de GM en Figueruelas critica la presión alemana a favor de Magna

EFE

El presidente del Comité de Empresa de la planta de General Motors (GM) en Figueruelas (Zaragoza), José Juan Arceiz, ha criticado hoy la "presión descarada" ejercida por el Gobierno y la representación sindical alemanes a favor de la oferta de Magna para la adquisición de Opel.

En declaraciones a Efe, Arceiz ha afirmado que las presiones ejercidas demuestran que Alemania no apuesta por un proyecto europeo de futuro para Opel, sino por la oferta que más le beneficia por el menor recorte de empleo previsto.

El pasado fin de semana, el ministro alemán de Exteriores, Frank Walter Steinmeier, pidió en conversación telefónica a la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, que presione al responsable del Tesoro estadounidense, Tim Geithner, para que defienda la oferta de compra de la multinacional austríaco-canadiense Magna.

Magna compite con la firma belga RHJ International, filial del fondo de inversión estadounidense Ripplewood, por la adquisición a General Motors de Opel, marca que aglutina en Europa nueve plantas de ensamblaje y varias más de componentes, con un total de 52.000 empleados en todo el continente, de los que 25.000 están en Alemania.

La dirección de la matriz estadounidense cuenta desde hace días con las ofertas definitivas tanto de Magna como de RHJ, pero todavía no ha tomado una decisión, algo que podría producirse esta semana.

El presidente del Comité en Figueruelas, factoría que cuenta con 7.500 trabajadores, ha insistido en que GM debe tomar la decisión "tranquilamente", bajo criterios estrictamente económicos y no políticos.

Por ello, también ha criticado las últimas declaraciones del presidente del Comité europeo, Klaus Franz, en las que amenaza con emprender "acciones" contra GM si ésta no toma una determinación esta semana sobre el futuro de la empresa.

Para Arceiz, las manifestaciones de Franz, quien, al igual que el Gobierno alemán, ha apoyado abiertamente la oferta de Magna, son "más de lo mismo" y lo único que buscan es "meter más presión".

Preguntado por el papel de la administración española en las negociaciones, Arceiz ha asegurado que tanto el Gobierno central como el autonómico "están haciendo lo que tienen que hacer, en los despachos y en distintas reuniones".

Según ha dicho, los dos posibles inversores conocen perfectamente la postura y opinión de la administración española, que ha defendido Figueruelas como una de las plantas más competitivas del grupo, y ha pedido que se apueste por una "solución europea" basada en criterios económicos y productivos.

La factoría española, que tiene una capacidad de producción de medio millón de vehículos al año, fabrica el Opel Corsa, el derivado comercial Combo y el monovolumen Meriva.

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