Público
Público

¡Cuidado, la policía antitabaco te vigila!

Una brigada de agentes velará en Brasil por el cumplimiento de una durísima ley que prohíbe fumar en espacios abiertos y cerrados.

HENRIQUE MARIÑO

Queda prohibido fumar en todos los espacios cerrados públicos y, en algunos casos, hasta privados. Pero, por si algún aficionado a la nicotina se despista, hete aquí la policía antitabaco. La aprobación de una durísima ley contra el humo irá acompañada en Brasil de una medida disuasoria: la creación de una brigada de agentes encargados de velar por el respeto de la prohibición.

Cuando entre en vigor la medida, que se aplicará en el estado de Sao Paulo, un grupo especial formado por unos 250 funcionarios del área de Sanidad se encargará de fiscalizar el cumplimiento de la ley, que afecta a espacios como bares y restaurantes, pero también a otros como centros comerciales, hoteles o estadios.

En los taxis, donde la permisividad de los conductores antiguamente era total, también está vetado el cigarrillo, al igual que en los vehículos policiales. Curiosamente, en áreas abiertas en general queda prohibido encender un pito si hay algún tipo de elemento que delimite ese espacio, como un tejado o una pared. Así, uno podría fumar en la acera, pero no bajo el toldo de la entrada de la discoteca o en una parada de bus.

Se salvan de la quema las tabaquerías y dos escenarios singulares: los lugares donde se practiquen cultos religiosos en los que el humo forme parte de la ceremonia y los centros médicos en los que los pacientes tengan permiso para fumar.

Además de los agentes, el gobernador paulista José Serra, que fue ministro de Sanidad con Fernando Henrique Cardoso, lanzará un número telefónico para que los ciudadanos antitabaco denuncien el incumplimiento de la normativa, que castigará a los hosteleros o empresas que infrinjan la ley hasta con un millón de euros, pero no a los fumadores.