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El detenido, condenado por abusar de su hija y de otra niña, estaba fugado

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El hombre detenido por su presunta implicación en la muerte de la pequeña Mari Luz Cortés había sido condenado en Sevilla por el abuso sexual de su hija y además tenía otra condena de dos años de cárcel por abusar de una niña de 9 años, penas que no se han ejecutado porque estaba fugado de la justicia.

Fuentes judiciales han explicado hoy a Efe que el sospechoso S.V.G. tenía pendiente de cumplir la condena de dos años y 9 meses de cárcel que le impuso en 2002 el juzgado penal 1 de Sevilla por el abuso sexual de su hija de 5 años, pena que aún no se había podido ejecutar porque el acusado estaba en paradero desconocido.

Además, según otra sentencia facilitada hoy a Efe, S.V.G. fue condenado en diciembre de 2004 por el juzgado penal 4 de Sevilla a dos años de cárcel por abusar sexualmente de una niña de 9 años, a la que sorprendió en la escalera de su vivienda.

En este caso, los abusos ocurrieron el 19 de julio de 2003, cuando el acusado siguió a la niña cuando entró en el portal de su casa, la arrinconó en los bajos y allí le hizo tocamientos libidinosos en el trasero y le besó en las mejillas.

El acusado -que reconoció los hechos y aceptó la condena de dos años de cárcel- desistió de su actitud cuando entró otra vecina en el portal.

Concluye la sentencia que la niña se quedó llorando, mientras que S.V.G. "se dio a la fuga tranquilamente", tras apoderarse de las bolsas de la compra que antes portaba la menor.

Esta sentencia se une a la que le impuso el juzgado penal 1 de Sevilla en noviembre de 2002, en aquella ocasión por abusos sexuales continuados durante casi un año contra su propia hija, entonces de 5 años.

Según los hechos que dicha sentencia consideró probados, los abusos comenzaron en la primavera de 1998, cuando S.V.G. hizo tocamientos en los genitales a su hija y la obligó a masturbarle, en unos hechos de los que tenía "pleno conocimiento" la madre y también condenada, I.G.R..

Por este hecho, S.V.G. fue condenado a 21 meses de cárcel por abuso sexual y a otro año por falsedad en documento oficial, pues falsificó un supuesto parte médico en el que se acusaba de los abusos al profesor de gimnasia de la niña en el colegio público Almutamid de Sevilla.

Fuentes judiciales han informado a Efe de que el acusado estaba en situación de búsqueda y captura, ya que cuando la condena fue confirmada por la Audiencia provincial abandonó su domicilio y no pudo ser localizado.

En enero de 1999, el padre acudió al Juzgado de Guardia de Sevilla y denunció al profesor de gimnasia por los abusos, lo que luego se demostró falso y le supuso en 2003 una nueva condena por un delito de denuncia falsa.

En este caso, el juez de lo penal 3 le impuso un año de tratamiento psiquiátrico ambulatorio pues le aplicó la eximente completa de trastorno mental, al considerar que presentó la denuncia cuando se encontraba en una descompensación de la esquizofrenia paranoide que sufría y tenía "totalmente anuladas sus facultades cognoscitivas y volitivas".