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Dimite el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo

Reuters

El ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, anunció el lunes su dimisión tras la polémica por la cacería en la que coincidió con el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, en plena campaña electoral de las autonómicas vascas y gallegas.

Francisco Caamaño Domínguez, hasta ahora secretario de Estado de Asuntos Constitucionales y Parlamentarios, será su sustituto al frente de Justicia. Caamaño, gallego y con fama de buen negociador, tomará posesión del cargo el martes.

Fernández Bermejo, que llevaba en el cargo dos años, ha sido criticado desde varios ámbitos, sobre todo por el Partido Popular, que ha pedido su dimisión al ir a una partida de caza en Andalucía en la que también estuvo Garzón, que está llevando un caso de presunta corrupción de algunos dirigentes políticos y empresarios vinculados al PP.

"He venido con mucha ilusión y aquí me he vaciado. Nadie es indispensable", dijo en una rueda de prensa convocada repentinamente en la sede del ministerio en Madrid.

"Desde mi posición no puedo tolerar la utilización de los acontecimientos que todos ustedes conocen para dirigirlo contra quienes trabajamos por los ideales del Gobierno socialista", añadió tras afirmar que se sentía "utilizado".

"Ante la corrupción lo que hay que hacer es cerrar filas con la Justicia, no hacer una cortina de humo contra la Justicia, para intentar salvar las propias carencias", manifestó Bermejo, quien llegó a admitir hace días tras la polémica desatada que quizá su presencia junto a Garzón en una cacería en Jaén no fue "muy oportuna".

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha declarado que la renuncia "merece un aplauso" y calificó la actuación de Bermejo como "ejemplar", en una entrevista con Antena 3.

En estas mismas declaraciones, Zapatero reconoció que el ya ex ministro puso su cargo a disposición del Gobierno el pasado jueves y el viernes, y aseguró que no había tenido ninguna intención de destituirlo.

Caamaño Domínguez, considerado como un político "moderado", en contraposición a la dureza de Bermejo, afirmó tras conocerse su futuro nombramiento que ejercerá su puesto de forma dialogante.

"El diálogo y el consenso, como bien sabéis, es uno de los elementos que caracteriza y siempre ha caracterizado este Gobierno, por lo tanto mi actitud es también seguir obviamente en esa misma línea", dijo en declaraciones a RNE.

SATISFACCIÓN EN EL PP

El PP acogió con satisfacción la noticia pero para el principal partido de la oposición su renuncia no aclara la relación del Gobierno de Zapatero con el poder judicial.

"Es una muy buena noticia, era una dimisión obligada", dijo el líder popular, Mariano Rajoy, que ayer dijo que tenía que ser cesado por "ir a cazar gratis, sin licencia, sin seguro", entre otras cosas.

"En cualquier caso hay que decir que en democracia, y sobre todo los gobernantes, deben observar unos comportamientos que el ministro dimitido no observó", añadió.

Federico Trillo, responsable de Justicia del PP, dijo que la dimisión de Bermejo no aclaraba lo más grave de todo.

"La connivencia de Bermejo con Garzón y con el comisario jefe de la policía judicial (también presente en la conocida cacería)", dijo Trillo, que pidió que José Luis Rodríguez Zapatero explique las relaciones de su Gobierno con el poder judicial.

El ministro, que mantendrá su escaño como diputado, también afrontó la semana pasada la primera huelga de jueces de la democracia, la última de las tres convocadas en la administración de Justicia en los últimos meses.

Varias asociaciones de jueces y fiscales dijeron que esperaban la noticia, pero que les ha sorprendido la rapidez.

"Sorprendentemente ha tenido más impacto público la cacería que lo que es la situación de la administración de Justicia", dijo en la cadena SER Miguel Ángel Gimeno, portavoz de Jueces para la Democracia.

La dimisión de Fernández Bermejo supone la primera renuncia de un ministro en las dos legislaturas de Zapatero.

Hasta su nombramiento como ministro, este abulense de 51 años desempeñaba el cargo de fiscal jefe de la Sala Tercera del Tribunal Supremo, y anteriormente fue durante 11 años fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad de Madrid, puesto del que fue cesado en 2003.

Fue cofundador y es miembro de la Unión Progresista de Fiscales.

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