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Doce fallecidos en atentados suicidas en Bagdad

Reuters

Por Khalid al-Ansary

Doce personas murieron el jueves en Bagdad, entre ellas siete soldados y policías que fueron objeto de atentados suicidas, días antes de unas elecciones que pondrán a prueba las perspectivas de estabilidad de Irak mientras las tropas estadounidenses se preparan para marcharse.

Veinticinco soldados resultaron también heridos cuando dos atacantes que llevaban cinturones de explosivos se inmolaron en centros donde las fuerzas de seguridad estaban votando a primera hora, dijo una fuente del Ministerio del Interior.

Una bomba en una carretera mató previamente a cinco civiles e hirió a 22 en el distrito de Hurriya, en el noroeste de Bagdad, según la fuente.

Los atacantes parecían decididos a interrumpir la votación especial de los soldados, policías, detenidos y gente enferma, desacreditando al Gobierno y disuadiendo a los votantes de acudir el domingo.

Las elecciones, las segundas en Irak para una legislatura parlamentaria de cuatro años desde la invasión dirigida por Estados Unidos en 2003, marcan otra etapa los esfuerzos del país para encontrar paz y prosperidad después de años de dictadura, guerra, sanciones y violencia sectaria.

"Hemos recuperado el orgullo, unidad, soberanía y seguridad de Irak. Ahora sólo necesitamos terminar esa tarea", dijo el primer ministro, Nuri al Maliki, a líderes tribales en Bagdad.

El Pentágono dijo el miércoles que sólo un deterioro de la seguridad "extraordinariamente terrible" justificaría un retroceso en los planes para que los 96.000 soldados de EEUU que siguen en el país cesen sus operaciones en agosto y se retiren por completo a finales del año que viene.

Los atentados del jueves ocurrieron a pesar de haberse estrechado las medidas de seguridad para vigilar a las 950.000 personas que pudieron votar hoy, la mayoría de ellos parte de las fuerzas de seguridad iraquíes formadas por 670.000 efectivos.

Las firmas petroleras extranjeras que comienzan a invertir en los enormes recursos energéticos están esperando para ver si pueden sostenerse los logros en seguridad contra la milicia chií, que según el Ejército de Estados Unidos está respaldada por Irán e insurgentes islamistas suníes como Al Qaeda.

y las promesas incumplidas - estaban ente los principales problemas planteados por los policías que votaban en la ciudad santa chií de Nayaf.

"¿Qué ocurrió con todas las promesas que se hicieron?", dijo Raad Yaafar. "No queremos un líder que sólo da pistolas a los jeques tribales ricos. ¿Es así como Irak quiere ayudar a los pobres?".

Afirmó que no votaría por Maliki, que tuvo buenos resultados en las elecciones provinciales en enero de 2009, cuando situó la mejora de la seguridad en el centro de su campaña.

Pero de los 15 policías entrevistados en el centro de votación de Nayaf, la mayoría dijeron que respaldaban la coalición de Maliki.

Maliki ha basado su campaña para un segundo mandato en parte en atribuirse el crédito de la abrupta caída de la violencia, mientras retrocedía el descenso de los enfrentamientos entre los una vez dominantes suníes y la mayoría chií empobrecida por Sadam Husein.

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