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Por los dominios del buitre leonado

La Vía Verde de la Sierra, entre Cádiz y Sevilla, discurre por un trazado ferroviario por el que nunca llegó a pasar tren alguno. 

CARMEN V. VALIÑA

Fue un proyecto con el que soñaron, en la España que despertaba al siglo XX, sevillanos y gaditanos: el Ferrocarril de la Sierra, que discurriría entre Jerez de la Frontera y Almargen. Un sueño que casi se hizo realidad, cuando las obras se iniciaron con celeridad bajo la batuta de Primo de Rivera. Pero llegó la guerra, y con ella, la paralización de la iniciativa. Tras ella, años difíciles que no invitaban a continuarla. Y con los sesenta, terminadas las estaciones, viaductos y túneles, un informe del Banco Mundial desahució definitivamente el proyecto.

Por 36 kilómetros de ese trazado, 36 kilómetros por los que no llegó a pasar tren alguno, discurre hoy la Vía Verde de la Sierra. Entre los pueblos gaditanos de Puerto Serrano y Olvera, el itinerario pasa por las provincias de Cádiz y Sevilla, paralelo a las orillas de numerosos ríos, y con un animal emblemático: el buitre leonado. El peñón de Zaframagón es su feudo, una de las reservas de la especie más pobladas de toda Europa.

Las sierras más meridionales de la Península Ibérica ofrecen al caminante transiciones entre paisajes agrícolas y serranos en los que la placidez es la nota dominante y el estrés no se plantea como compañero de viaje. ¿Cómo sentirlo en el Chaparro de la Vega, un encinar centenario declarado Monumento Natural de Andalucía? ¿O en Los Llanos de la Reyerta, con su nombre tan evocador y su molino hidráulico?

El paso sobre el Arroyo de los Azares descubre el primero de los cuatro grandes viaductos de la Vía Verde. Al salir del túnel de los Azares, la vía se "cuelga" sobre el Guadalete y ofrece una sorprendente balconada natural. Pero el paraje estrella de la ruta es sin duda el Peñón de Zaframagón, la grandiosa formación en roca caliza, dominio del buitre leonado. Para conocer más datos sobre él, acercarse al Centro de Interpretación de la Vía Verde de la Sierra, en la estación de Zaframagón, es una buna idea.

Entre túnel y túnel prosigue el recorrido, que pasa por hasta seis municipios: El Coronel, Montellano, Puerto Serrano (con la antigua villa romana de El Chaparral), Coripe, Pruna y Olvera, con su barrio musulmán de La Villa y una fortaleza medieval del siglo XII. El punto y final, los andenes de la estación de Olvera, que cuenta con el edificio más bello de todo el ferrocarril. Ahí nos detendremos y, paradojas de la vida, el tren que nació sin viajeros los recibe ahora, aunque hayan cambiado las vías por los senderos.


www.fundacionviaverdedelasierra.com


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